Josep Sandoval, autor del libro 'Dime con quién vas'

«Rocío Jurado le soltó a Boris Izaguirre: ‘¡Cuando tú no eras nadie, yo ya era una estrella en tu país!'»

"Para Pantoja el showroom de Cacharel era como la cueva de Alí Babá"

"Rocío Jurado le soltó a Boris Izaguirre: '¡Cuando tú no eras nadie, yo ya era una estrella en tu país!'"

Sandoval: "Tous fue a hablar con Bono para convencerles de que yo no podía estar en el programa 'Ven al Paralelo'

Más de treinta años ocupándose de las crónicas de sociedad del diario La Vanguardia, sumado a sus numerosas colaboraciones en casi todas las televisiones de España, convierten a Josep Sandoval en uno de los hombres más y mejor informados sobre la vida y milagros de los famosos nacionales y extranjeros.

No podía ser de otra manera, este libro sobre la amistad comenzó a gestarse cuando dos amigos escritores del autor le presentaron a su editora. Esta le lanzó el reto de escribir un libro y Sandoval aceptó de inmediato. Ideas tuvo muchas: desde una macabra novela negra a la divertida narración del viaje iniciático de un grupo de jóvenes. Pero resulta que, por su trabajo, lo que mejor conoce son las relaciones humanas. ¿Y por qué no hablar de esas relaciones en las que, a veces, uno se sumerge llamándolas amistad, cuándo se trata de otra cosa?

Así, ‘Dime con quién vas’ es la compilación de los recuerdos, anécdotas y peripecias vitales de Sandoval (Sando para sus amigos), escritas en forma de «amables autopsias acerca del fenómeno: ¿por qué le llaman amistad cuando quieren decir interés?». A la vez, también es el relato vital de un hombre que estudió Bellas Artes, amante del teatro y el cine, al que le hubiera gustado ser actor («tengo la puñetera manía de pedirle un papel a cada director de cine que conozco»).

Josep Sandoval es de los que creen que «la vida es una película que empieza y termina en un fundido en negro compuesta por cientos de cortometrajes de los que somos protagonistas (…) Así que todo lo que nos pasa es absolutamente de nuestra responsabilidad». Hasta los amigos, ex amigos o simples conocidos retratados en estas páginas.

Barcelona, Madrid, Ibiza, Los Ángeles, Nueva York, Mónaco, Bali, Houston… Allí donde estaban la noticia, o sus amigos, o las dos cosas, ha estado Sando para contar a los lectores, de primera mano, lo que acontecía en lugares de entrada restringida para el común de los mortales. Utilizando un lenguaje vivo, dinámico y divertido, a la altura de los personajes que desfilan por sus páginas, este libro nos abre las puertas de las más exquisitas fiestas y los salones más exclusivos; nos lleva de viaje con lo más granado de la jet-set internacional, a la que el autor ha frecuentado y con la que ha compartido situaciones desternillantes, sorprendentes, inauditas y, a veces, increíbles. Algunos personajes no tienen peros; otros, sin embargo, no salen bien parados. Eso sí, a la mayoría el autor les perdona todo, «de lo contrario, no hablaría de ellos».

Gracias a esos momentos de fiesta y confidencia (de los que aporta pruebas gráficas incluidas al final del libro), Sandoval acerca con gracia a los protagonistas del papel cuché. En algunos casos, el lector se va a encontrar por personas cultas, amables, trabajadoras, educadas… En otros, descubrirá que no es oro todo lo que reluce bajo el brillo de los focos, y comprenderá que la vida del periodista de la crónica rosa es afortunada por las oportunidades exclusivas que se le presentan, pero, a la vez muy dura («la cantidad de caviar que hay que comer para llevar a casa los garbanzos»).

«De aquellos polvos llegaron estos lodos; quien mal anda, mal acaba; dime con quién vas y te diré quién eres». Tres refranes que al lector le vendrán en la memoria más de una vez mientras lee este libro.

¿QUÉ ES LA AMISTAD?

«La amistad es una empatía espontánea que deben segregar unas glándulas no conocidas. Sin quererlo, esos fluidos traslúcidos nos acercan más a unos que a otros, creando unas dependencias emocionales difíciles de definir. Y eso, a menos a mí, sensible y falto de afecto, me pone, hace que me vuelque hacia los demás en un ejercicio desprovisto de egoísmo de resultados totalmente contradictorios. Hacerme bueno a los demás me hace creer que los demás agraciados deben serlo conmigo». Y esto no siempre sucede así.

«En numerosas ocasiones nos dejamos llevar por la primera impresión. Dos personas se conocen, conversan, conectan y piensan que son amigos. Y nunca suele ser así».

¿QUÉ ES SER AMIGO DE UN FAMOSO?

«A las estrellas de verdad les da igual lo que uno publique, lo importante es que salga, sea verdad o menos verdad (que no mentira), bien grande y a ser posible en portada. Sobre todo si eso sucede unos días antes de la publicación de un disco nuevo o de un concierto. Son amigos coyunturales, no interesados».

«Los famosos, cuando te necesitan, son amables, cuando quiere promoción, también. Con algunos llegas a intimar y entonces te conviertes en su cómplice».

«Me movía entre la jet set barcelonesa (…) Aunque nunca creí formar parte de ella (…) Sabía de sus vidas y milagros casi tanto como ellos, pero yo no era uno de ellos. Y eso me convertía en un arma de destrucción masiva si a mí me hubiera dado la real gana de explicar sus interiores, algunos pésimos y que años más tarde se convertirían en escándalos de todo tipo, desde asuntos del corazón, siempre tan festivos, a otros financieros, de cuyo calado me voy a abastecer siquiera de opinar».

LOS AMIGOS DE SANDOVAL

Ana Obregón: «Es una tía muy maja (…) La filosofía de Ana es fantástica: vive y deja vivir, luego fabula y hace de sus momentos verdaderas novelas; ni ella misma es consciente de que lo que ha vivido no es exactamente así, pero ¿qué más da? Por otro lado, ¿a quién le importa? (…) Puede que nuestra relación, por llamarla de alguna manera, sea simplemente una consecuencia de la soledad de las estrellas, siempre rodeadas de gente, pero en el fondo más solas que la una».

Alberto de Mónaco: «Por más favores que te hagan, siempre te recuerdan que allí mandan ellos y que si te quedas es porque ellos lo desean».

Smilja Mihailovitch: «Una princesa de fantasía».

Roman Polanski: «Era un ser extraño».

Julio Iglesias: «Parece que le conozcas de siempre, pero jamás sabrás cómo es. Todos dicen ser amigos suyos, pero le quedan cuatro mal contados». «Julio no acepta disculpas».

Victoria Abril: «Tiene un carácter muy fuerte y dominante. No se fíen porque la vean pequeñita, los tiene bien puestos, a veces demasiado».

Bigas Luna: «Bigas es un tío estupendo, genial, divertido, amante de los placeres de la vida, comer, beber, amar(…) A Bigas se lo perdono todo, como a la mayoría de la gente que va saliendo por estas páginas (…) Grande, cariñoso, amigo, es de esas personas entrañables a quienes tu gusta volver a ver».

Steven Spielberg: «Me gusta saber que, al menos por unas horas, tuve el placer de conversar con él (…)Me llevó personalmente a conocer su museo del Holocausto».

Sara Montiel: «Una de las decepciones de mi vida profesional».

Sergio Dalma: «Hemos sido amigos, nos hemos enfadado, nos hemos recuperado y en este momento, en manos de su actual compañera y mánager, no consigo hablar con él».

Isabel Preysler: «Es mi chica favorita. Todo lo que hace y toca lo convierte en estilo (…) Reúne todas las cualidades que creo que componen al ser humano. Es elegante, educada, siempre está a punto y cuando tiene que dar un no por respuesta, es tan lista que acabas cediendo tú sin que te des cuenta».

Antonio Banderas: «Si hay un tipo majo en el cine mundial, ahí está el malagueño Antonio Banderas».

Loles León: «Tiene una fuerza desmesurada (…) Material de escenario (…) Genio y figura».

Eugenia Martínez de Irujo: «Es una mujer extraña (…) de las que dan juego a partir de la nada».

Rocío Jurado: «Fue la más grande en todos los sentidos. De cuerpo, de voz, de busto, de corazón, de generosidad. Enorme (…) Era feliz desviviéndose por los demás».

Isabel Pantoja: «Es un animal de escenario, que tiene temas muy buenos y excelente voz. Nadie como ella maneja la bata de cola (a excepción de doña Lola Flores, que es irrepetible) y tiene toda la pinta de ser lista, que no quiere decir que sea inteligente».

Nieves Álvarez: «No solo es un espectáculo de señora que mejora con el tiempo, sino que ha evolucionado hacia un nuevo estado: mamá perfecta».

Y LA CONCLUSIÓN DE TODO ESTO…

«Disfruten, que esto es muy corto. Y salgan con sus amigos, aunque no sepan quiénes son, ¿qué importa? Y diviértanse. Y sobre todo lean, que en la tele gritan mucho y ya no mola decir que ves los documentales de La 2».

 

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