ENTREVISTA PD/ Olga Merino presenta 'Perros que ladran en el sótano' (Ed. Alfaguara)

«La etapa del protectorado en Marruecos es incómoda para los españoles»

"Tenemos mucho complejo de inferioridad. Si fuésemos ingleses estaríamos orgullosos de nuestro pasado colonial"

Tras la muerte de su padre, Anselmo recuerda una vida marcada por el desarraigo que transcurre entre el Marruecos del protectorado y la España franquista. Desde sus inicios en el sexo con un joven marroquí, el descubrimiento de la infidelidad y la convivencia con una hermana extraña, casi mágica, se suceden imágenes y hechos que alternan pasado y presente y muestran la fractura entre lo que los personajes habrían querido ser y lo que en verdad son.

Olga Merino, autora de ‘Perros que ladran en el sótano’ (Ed. Alfaguara), explica en Periodista Digital cómo surgió la trama de esta novela impregnada de crudeza:

Me apetecía contar la historia de un artista homosexual venido a menos a finales de los años 70.

No sé por qué me ha salido una historia tan triste. Ningún personaje es autocompasivo, todos aceptan lo que la vida les pone en el plato.

Sobre la situación de los homosexuales durante el franquismo, Merino opina que:

Vivieron unos años muy duros, yo me imagino que ser un homosexual en la época del franquismo debió ser terrible con la ley de los vagos y maleantes, la ley de escándalo público. Aparte a mí como lectora me gustan las historias que llegan al límite.

Era una época de oscuridad en que era típico oír «antes prefiero ver a mi hijo muerto que maricón». Toda la consumación del deseo tenía que ser en lugares escondidos, los impelíamos a eso, todo lo que se salía de la norma de la Iglesia fue terrible para todos. Incluso les daban electroshocks para curarlos.

Alineada con la nueva ola de novelas que centran sus historias en el protectorado español de Marruecos, como lo hace el éxito de María Dueñas ‘El tiempo entre costuras’, la que fuese corresponsal de ‘El Periódico de Catalunya’ en Londres y Moscú, cree que pese a este auge:

No gusta recordar el protectorado, porque inmediatamente el pensamiento va a lo que fue el alzamiento, la sublevación militar… Durante la república los militares con ansias de poder estorbaban y los fueron arrinconando hacia las colonias africanas. Allí se fueron reuniendo Millán-Astray, Queipo de Llano, Mola… Quizás por eso, es una etapa que molesta.

Tenemos mucho complejo de inferioridad. Si fuésemos ingleses estaríamos orgullosos de nuestro pasado colonial.

*Con la colaboración de Irene Ramírez.

Autor

Irene Perezagua

Ejecutiva de cuentas en Interprofit. Fue redactora de Periodista Digital entre 2011 y 2013

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