Periodista Digital entrevista al autor de 'Lenin y el totalitarismo'

Mauricio Rojas: «El modelo de militante totalitario creado por Lenin está presente en los islamistas actuales»

"Hay una tentación totalitaria que es la triste historia del siglo XX"

El ex diputado liberal sueco de origen chileno Mauricio Rojas (Santiago de Chile, 1950) afincado en España Mauricio Rojas ha publicado un ensayo sobre el fundador de la URSS y su aportación a la creación de los totalitarismos del siglo XX. Ha visitado Periodista Digital para hablar de esta obra, titulada precisamente Lenin y el totalitarismo (Editorial Sepha, 2012).

Lo que el totalitarismo busca es un cambio total del mundo. Hitler lo dijo muy bien cuando definió la esencia del nazismo como la creación de una nueva humanidad, eliminando algunas razas dejando otras, por supuesto. Esa es la misma idea que inspira el marxismo revolucionario, la idea de la creación del hombre nuevo, de la sociedad totalmente nueva; para lo cual hay que destruir completamente lo que existe.

HERRAMIENTA DE LENIN COPIADA POR HITLER Y MUSSOLINI

«Y como ni el hombre no puede ser hecho de nuevo, porque no somos dioses, ni las sociedades pueden ser totalmente barridas e inventadas después de la utopía; eso ha conducido al uso de la violencia, con el cual se quiere imponer un modelo de ser humano, un modelo de sociedad. Y como el hombre, ser humano, no corresponde a ello, se le ejerce violencia, violencia, violencia; y es lo que termina definiendo el totalitarismo, un uso, absoluto de la violencia para que el ser humano esté totalmente penetrado por estos regímenes».

«Estos regímenes los definió un teórico del nazismo muy bien como estados ideológicos que no se contentan con regir la sociedad sino que quieren regir las mentes de los seres humanos. Y esa es la característica más profunda de este tipo de sistemas. Ahora, Lenin fue el creador de una herramienta que hizo posible el totalitarismo, y que después fue copiada por Mussolini, por Hitler; en fín, por tantos otros. Que fue el partido revolucionario. Un partido basado en seres humanos totalmente entregados a un colectivo, al partido.

Por lo tanto ya disueltos en esa especie de sociedad futura donde el individuo no existe, sino que existe una hermandad total, una entrega total que, al final, terminó siendo aquella famosa ‘orden de partido’, que era absolutamente, no había ninguna posibilidad de cuestionarla. Eso es lo que se hacía, y este partido de hombres fanatizados, destruidos como individuos es la gran creación de Lenin y su aporte al totalitarismo del siglo XX».

INDIVIDUO SUBORDINADO AL GRUPO

«Absolutamente [los miembros del partido-revolucionario como una especie de ‘monjes soldados’ que sustituyen la religión por dicho partido], Stalin tiene una definición justamente así somos una orden militar, y que junta la fe militante fanática con un orden, una estructura donde el individuo está completamente subordinado al conjunto».

Esto lo, en realidad, Lenin lo transforma en gran herramienta política, y por su éxito lo universaliza, pero tiene su origen ya en movimientos rusos un poco anteriores, el terrorismo ruso de los años 1870, 1880 que crearon, justamente, para combatir al zar. Unos movimientos absolutamente secretos donde el individuo que pertenecía a ella era parte del movimiento, no tenía vida privada, no tenía propiedad privada, por supuesto; no tenía nada que lo separara de ese colectivo. Y eso Lenin lo recoge y dice esta es la organización ideal.

«Él está muy influenciado, además, por un libro que contaba este tipo de historias, un libro que se llama ‘¿Qué hacer?’, tal como el gran libro de Lenin, escrito por un famoso escritor ruso llamado Chernishevski, donde se cuenta, justamente, este tipo de la vida de las células revolucionarias, de la entrega total. Y esto es lo que Lenin va a poner en práctica, y él mismo se va a entregar totalmente, Lenin no existe como ser humano fuera del ser político. Que es la condición básica de todos estos movimientos totalitarios, la eliminación de tu vida privada, de tu vida separada de lo político».

«Tú existes, solamente, a través de lo político; y esto va a ser lo que Lenin le exige a sus militantes, él no quiere personas que tengan vida fuera del partido. Incluso dice, si alguien vive trabajando, tenemos que hacer que deje de trabajar y lo financiamos. Osea que, su vida, su economía; todo sea el partido. Y, bueno esto va a seguir reproduciendose, todo el movimiento comunista se basa en eso. Por eso que tanto el fascismo, el nazismo, el comunismo; adoran una palabra, un concepto, la camaradería; esa relación estrecha de los miembros de un clan, de un grupo, de una tribu; esa es la esencia de estos movimientos».

«UNA SECTA HECHA PARTIDO QUE DESPUÉS SE HACE ESTADO»

Mauricio Rojas explica la camarería dentro del partido como sustituto de la democracia:

Exactamente, yo cito en el libro un texto del ‘¿Qué hacer? de Lenin, de 1912, es este texto; la primera vez que el usa digamos, en forma, ósea, que él populariza su pseudónimo como Lenin, porque Lenin tuve 160 seudónimos, algo así. Donde él dice que es esto de la democracia formal, la elecciones, todo esto; la verdadera democracia es la camaradería, la confianza absoluta. Es decir, él está poniendo un ideal superior donde no hay ni votaciones, ni discrepancias; lo que existe es esta hermandad total, es una secta, una secta hecha partido que después se hace Estado. Pero su esencia es, justamente, esta base sectaria donde no permite ninguna discrepancia, ningún resquicio. Ni siquiera puede matar aceptando la discrepancia, y esto es algo que yo destaco en un capítulo del libro. Porque, cuando ya el sistema ha madurado y se llega a los años 30, 1930, se producen los famosos, estos procesos espectáculos de Moscú.

Y uno se pregunta ¿por qué tuvo Stalin que hacer confesar crímenes increíbles, imposibles, insólitos a la vieja guardia leninista? ¿Por qué no los mató simplemente? No, porque el sistema, lo mismo pasa con la Inquisición, quiere que la víctima reconozca al sistema, que se confiese, que digan «Tienen razón; y muero porque ustedes tienen razón». Eso lo que te dice es la enorme necesidad de estos regímenes de conquistarlo todo, incluso, al que va a matar.

«Claro [sobre la anulación de la persona antes de su asesinato], porque si el individuo muere en la resistencia, el sistema fracasa; porque no ha logrado aplastar a ese individuo. Los sistemas totalitarios son totalitarios porque aplastan toda individualidad. No aceptan la oposición, o los declaran locos, o los declaran vendidos; y, finalmente, deben hacerlos confesar. Es exactamente lo mismo que la vieja Inquisición, que no bastaba matar a las brujas o lo que se fuera; sino que hacía, había que hacer un proceso que mostraba, ojalá, el arrepentimiento; porque esa era la verdadera victoria del sistema. Después se podía matar a la bruja o quien fuera, o quemarlo; pero el arrepentimiento es la clave porque era la victoria total del sistema».

LENIN, «EL HOMBRE MÁS GRANDE DEL SIGLO» PARA GOEBBELS

«Justo, justo, [esa camaradería absoluta es igual a la que se daba en Falange] absolutamente. Todos estos movimientos están emparentados porque todos nacen del modelo leninista. La admiración que se siente por ese modelo, por todos estos revolucionarios de derechas o de izquierdas es impresionante. De hecho la, toda la creación de Hitler, del partido (para no hablar de Mussollini que fue un comunista convencido que incluso dice que encontró a Lenin, cosa que no está muy clara, pero toda su inspiración; incluso él define, en una famosa entrevista, su golpe de estado, su marcha sobre Roma como el método leninista) Goebbels dice una vez que Lenin era el hombre más grande del siglo y él esperaba que Hitler fuera el nuevo hombre, el segundo Lenin».

Y toda esta inspiración está allí, en esta creación; donde tu creas una herramienta que va a poder destruir al mundo. Lenin decía: «Denme un partido de revolucionarios profesionales y moveré a Rusia en los cimientos». Movió mucho más que Rusia, por supuesto, y cuando se encuentra esta herramienta, es un invento que va a tener un tremendo impacto y después, no hay duda cuando un Lenin crea su partido; perdona, cuando un Hitler crea su partido o Mussollini, lo crean en los mismos términos.

«Quieren hombres del partido y del líder, además. Y eso es lo que van a conseguir. Por eso la tremenda fuerza de estos movimientos, que parecen imparables a veces, está en que han logrado la fanatización de un grupo humano. Hitler lo dice muy bien cuando, él por ejemplo, ¿por qué la bandera nazi es roja? porque la comunista es roja. Y Hitler lo dice, exactamente, ¿Por qué tiene la esvástica? porque Hitler dice «en ese símbolo, la hoz y el martillo, hay una atracción, hay una fuerza en la estrella, en esto; busquemos algo similar. Y va construyendo toda una, desde la coreografía hasta la misma esencia que es el mismo tipo de movimiento».

ISLAMISMO, ETA, SENDERO LUMINOSO

El modelo de militante creado por Lenin sigue presente: «Muy debilitado pero debilitado en occidente, indudablemente. Pero su nosotros tomamos los militantes islamistas, es que es exactamente el mismo fenómeno, totalmente entregados, dispuestos a morir por la causa y a matar por la causa, que es lo más terrible del asunto. Totalmente imbuidos de la idea de una comunidad universal futura, de las cuáles ellos son una especie de avanzada, una vanguardia; exactamente como los bolcheviques de Lenin se definían como la vanguardia del comunismo; realizaban en pequeño el sueño que tenían en grande. Y es lo mismo que el mundo islamista de hoy día, ETA, Sendero Luminoso…»

«Osea, hay una tentación totalitaria, una tentación que es la triste historia del siglo XX; que no podemos darla por terminada, lamentablemente. Y, creo que, en este fenómeno enorme de transición hacia la modernidad, la globalización; veremos muchísimas reacciones, procesos; donde van a aparecer nuevos líderes que, sin duda, van a trata de recrear esta herramienta. El fundamentalismo es, absolutamente, ese ejemplo. Así que, esta lección tan reciente, no hay que olvidarla, no está sepultada porque cayó el muro de Berlín; porque se basa en algo que puede recrearse, puede que el nombre sea distinto y que el líder sea distinto, puede que sea el nombre de Alá, puede que sea el nombre de Marx o de quien sea mañana, o de la ecología, o de quien tú quieras; pero la esencia puede reproducirse».

«DESVINCULA A LENIN DE MARX ES UNA IDEA ABSOLUTAMENTE PEREGRINA»

«Yo siempre digo que Lenin creó la herramienta, pero no creó el fin, no creó la idea. Toda esta idea mesiánica del hombre nuevo, de la sociedad totalmente recreada, de la destrucción del individuo; viene de Marx. Está totalmente formulada en Marx, es su idea del comunismo; no hay ninguna duda de que, sin esa inspiración mesiánica, Lenin es como un muñeco sin vida, sin la inspiración, la savia que nutre ese árbol políticamente muy poderoso, terriblemente poderoso, que es Lenin y su partido; viene de este pensador mesiánico y terriblemente destructivo, creador de lo que es una ideología genocida porque plantea la eliminación del hombre tal como es, y somos como somos; para crear esa utopía para la cual tendremos que morir todos nosotros, y bueno, ya se ve que no aparece el hombre nuevo, ni siquiera han logrado acercarse, todo lo contrario».

Por lo tanto, la idea de desvincular a Marx de Lenin es una idea, absolutamente peregrina de personas que, han comprendido mal o no han querido comprender lo peligroso y genocida del pensamiento de Marx y de todos aquellos que tratan de ponerlo, de llevarlo a la acción. Otros han elegido a Trotsky como el bueno de la revolución, porque siempre uno que muere, que es asesinado, tiene una especie de garantía de martirio.

«Bueno, el Che Guevara o el que se opuso a Stalin; por lo tanto el bueno de la película. Pero yo en mi libro cito una cantidad de textos, y de acciones y de hechos de Trotsky donde, realmente, Trotsky era mucho más duro que Stalin, incluso hay críticas de Trotsky a Stalin por blando, por ser blando. Osea, no hay ninguna diferencia esencial, todo lo contrario; todos estos hombres están imbuidos de ese afán mesiánico que los convierte en pequeños dioses, recreadores del mundo. Y Trotsky era, absolutamente creyente, en esa verdad, en la verdad de Lenin, en la suya. Por lo tanto, su derecho a usar la violencia era ilimitado. Y la ejerció contra los generales blancos, la ejerció contra los revolucionarios de la base naval de Kronstadt, que la aplastó directamente Trotsky, con los métodos más salvajes; lo aplicó Stalin. Estos hombres tienen licencia para matar, licencia ideológica para matar, que es lo terrible del pensamiento totalitario».

«MARX Y LENIN SON PERSONAS ABSOLUTAMENTE ODIOSAS»

«En realidad, tanto Marx como Lenin son personas profundamente odiosas. Realmente, si uno lee las obras de Marx o de Lenin, las lee profundamente; es que toda su vida es una denigración de alguien, alguien que se ha equivocado de la fe absoluta. Es que estos personajes son inquisidores. Ahora, Marx usa una argumentación, un vocabulario racista, antisemita, antiafricano,… Lo peor que le encuentra es su caracterización de Lassalle, un gran líder social-demócrata alemán, donde dice que era un negro judío, y su cabeza, y su pelo…»

Todas estas cosas, por supuesto, para el marxismo son cosas que han tenido que ocultar, de las cuales no quieren saber. Tal como no quieren saber que Marx aplaudió la conquista francesa de Argelia, o la británica de la India o la anexión de las partes de Mexico con EEUU, era el progreso para él. O sea, Marx es un pensador que tiene muchas facetas, es un pensador muy interesante; y después ha venido esa típica idealización, donde todo esto no cuadra.

«Ahora, yo no he visto en Lenin, en lo que he leído, ese antisemitismo, ese racismo que se ve en Marx; hay que reconocer las cosas como son. Es odioso, es totalitario, es bestial todo lo que se quiera; pero no tiene ese rasgo. Después vendrá y vendrá con creces, osea hay purgas enteras de Stalin dirigidas a eliminar judíos, por supuesto. Pero una parte muy importante del movimiento bolchevique son intelectuales judíos atraídos por el mesianismo judío, se juntan varios mesianismos, ahí. Bueno, caso célebre, muchísimos, en realidad de la primera élite bolchevique, donde casi no hay obreros, porque los obreros eran poquísimos; la presencia del intelectual judío es muy muy grande; como de Trotsky mucho más; por lo tanto no hay en ese momento, el antisemitismo, que después va a aparecer con Stalin, lógicamente, como una parte de su proceso de exterminio de las viejas élites intelectuales soviéticas o rusas».

«Lo eran, eran judíos de una clase media, si bien Trotsky tiene raíces de una especie de comunidad judía, de campesinos, de Ucrania. Son todos parte de la inteligencia rusa, que se llamó la inteligencia, que dejó grandes escritores, gran literatura, por supuesto, y grandes revolucionarios de este tipo. Y yo creo que hay una parte del judaísmo, de la tradición judía, que los hacía propensos al sueño mesiánico. Es una religión con componentes mesiánicos, indudablemente».

«No es nada raro que Marx tenga una familia de rabinos para atrás que es impresionante, si bien él no fue formado rabínicamente, ni nada. Y que la atracción, por supuesto, del intelectual judío por el marxismo fue enorme. Juntando esta búsqueda de ese mundo renovado, de esa nueva sociedad. Por lo tanto, ahí hay una herencia; la verdad es que yo he estudiado en otros textos, que no tengo en español, algún día los traduciré, están en sueco; como van confluyendo distintas tradiciones mesiánicas para formar el marxismo».

Marx es una especie de nudo gordiano donde se juntan la tradición milenarista cristiana, la tradición mesiánica judía; un montón de tradiciones que van dando esta figura tan especial con la filosofía de Hegel. O sea, Marx, y eso hay que entenderlo, es un potente intelectual; sus formulaciones son tremendamente impactantes, y es por eso que tuvo el éxito que tuvo. Osea, para captar a otros intelectuales brillantes como un Trotsky o un Lenin, porque son intelectuales brillantes y bien, brillantemente asesinos, también se requiere un pensamiento muy fuerte; no basta con cuatro cosas, no basta con un testigo para acá, para allá. A esa gente no le basta con la vulgata o con el catecismo.

«Ellos quieren teología, quieren cosas difíciles; porque es propio de la función intelectual. Y nada es más peligroso que el intelectual que se cree profeta, que ese es capaz de llegar a unos extremos, que jamás el no intelectual va a llegar».

SIN DIFERENCIAS ENTRE EL STALINISMO Y EL LENINISMO

«Yo creo que no hay ninguna diferencia esencial [entre el leninismo y el stalinismo]. Lenin deja iniciado un proceso que, bajo las circunstancias que se dan en ese momento. Lenin pensaba en la revolución mundial, él cuando llega a Rusia en abril del 17, saluda a los marineros y obreros que lo están esperando con un «¡Viva la revolución mundial!». Él no tenía ningún concepto de una revolución rusa, apartada de una gran revolución final; era el mesianismo y el apocalipsis completo; la guerra mundial que llevaba al mundo comunista. Ahora este mundo comunista, se queda reducido, después, a un sólo país. Y eso es lo que va creando las condiciones especiales de lo que es el régimen estalinista, que es la acomodación de esas circunstancias de este sueño leninista, mesiánico».

Por lo tanto que, diferencia, yo no veo ninguna, ni siquiera, en cuanto a la… se habla de que había un espíritu bolchevique inicial que fue traicionado por los otros. La verdad es que esos que exterminaron a los viejos bolcheviques también se sienten creadores de un hombre nuevo, ellos le llaman el ‘hombre soviético’, totalmente entregados. Lo que no quiere decir que no vaya aumentando la corrupción de esta nueva, la llamada nomenclatura; pero yo no le veo ninguna diferencia esencial. Y los grados de violencia, es que los grados de violencia que aplicó Lenin o Trotsky son brutales».

«La cantidad de muertes entre los años 18, 22, 23; se calcula en 9 millones de muertos; es una cantidad, por hambrunas, por epidemias, por represión, por lo que sea. Por lo tanto, cuando viene todo eso, es que no hay ninguna solución de continuidad, no hay nada que lo separe como el malo y el bueno. Excepto un intento de querer salvar el sueño marxista-leninista. Mantener una especie de pureza frente a la debacle que fue, finalmente, el conocimiento de los crímenes de Stalin, pero el conocimiento de los crímenes de Lenin deberían ser igualmente importantes».

VOLUNTAD DE EXCULPAR AL COMUNISMO

Hay una voluntad en una amplia parte de nuestro mundo, de querer decir lo siguiente «el comunismo es una buena idea que ha salido mal en la práctica, pero son buenos muchachos quieren una sociedad justa, una especie de paraíso en la tierra, sin clases, sin explotación… como vamos a estar en contra de eso.» Y eso es lo que le ha dado una carta de legitimidad al comunismo que no tiene el nazismo, por ejemplo. El comunismo ha matado muchísima más gente, ha sido más brutal, es el modelo del nazismo. Pero, ósea, hoy día nadie podría decir «yo soy nazi» y todos contentos; pero alguien puede decir «soy comunista» y bueno no pasa mucho. O yo fui esto, lo otro; no pasa mucho si vienes de ese lado.

«Y esto ha sido, yo creo, una especie de mal tremendo que ha hecho que se refugie o se busquen líderes como Marx, que no tuvo nada que ver con esto supuestamente; o un Lenin, que en realidad no era tan malo como el otro que vino y se trata de buscar una especie de pureza que se corrompió. Porque se parte de la idea de que era una buena idea, una idea pura, eran idealistas. Ahora, lo que yo apunto mucho en mi libro, es que todo esto trata del drama de la transformación de idealistas en verdugos, en bárbaros. Y esto yo lo pongo en ese idealismo desbocado, que es el idealismo mesiánico totalitario».

Por lo tanto, justamente, nadie es capaz de hacer tanto mal, como el idealista que está totalmente fanatizado, con su sueño; porque puede matar con la conciencia tranquila, puede matar un millón y dormir toda la noche, seguramente feliz, porque está ayudando al progreso de la humanidad. Osea, tiene una coartada ideológica perfecta».

Esto lo dijo muy bien alguna vez un gran pensador que se llama Albert Camus, premio Nobel, que dijo que «Vivimos en el siglo del crimen perfecto». Donde los criminales tienen la coartada de la razón, de la filosofía, del progreso, todo esto; y por eso matan sin ningún remordimiento . Eso es lo que uno ve en Lenin y Stalin, jamás hay un remordimiento por los que matan, un pensamiento de cierta humanidad, de por lo menos de tristeza «qué pena hemos matado un millón» eso no existe, ¿por qué? porque ellos están haciendo una tarea de liberación total de la humanidad; entonces un millón de personas, diez mil, aquí o allá; tienen muy poca importancia.

«AMOR POR EL GÉNERO HUMANO Y ODIO POR LOS SERES HUMANOS CONCRETOS»

«Por supuesto [que el comunismo comparte essa caracterísitca con el nazismo o con Ben Laden]. Osea, ese pensamiento de que el fin justifica los medios. De que podemos sacrificar masas humanas hoy día para liberar, liberación del ser humano. Este amor por el género humano y el odio contra los seres humanos concretos; eso nutre todo proyecto de este tipo. Y no sólo eso, se da también en otros dictadores como Pinochet u otros, donde se dice bueno, para salvar la patria; o en Franco, en fin. Osea, cometer brutalidades con esta coartada se hace, indudablemente, más fácil. Y eso es lo que nos enseña esta historia, pero hay muchos ecos de esta historia, muchas réplicas de esta historia; y todos tienen un poco la misma esencia, todo esto de la salvación de algún tipo que justifica cometer brutalidades propias porque, en fin, el fin es tan grande, es tan bueno que los medios no importan».

[El fin que justifica los medios se comparte con la inquisición] «absolutamente. Cualquier tortura era buena para que la persona reconociera, que era lo importante, que estaba equivocada».

«LENIN ES UN AUTISTA MORAL»

«Yo creo que fue más implacable consigo mismo [que con sus enemigos tanto fuera como dentro del Partido]. En el sentido de que no se permitía ningún sentimiento que se interpusiese con la acción política. Lenin es un autista moral. En el sentido de que no tiene juicios morales más allá de lo que sirve para la revolución, es un hombre que se ha entregado, es un santón real de la revolución. No es broma no es un tipo que juegue doble, que engañe, que tenga una careta. No, él está entregado. Yo creo que esto es necesario para crear el verdugo perfecto, el verdugo perfecto nunca es aquel que está haciendo un juego doble, es aquel que cree profundamente en lo que hace y que ha cercenado su vida para poder llegar a esto. Ahora, después lo que él exigía, con toda la claridad, era que sus hombres, él les llamaba mis agentes, era muy clara y muy buena la palabra; era que fueran absolutamente entregados».

En ese sentido el agente, el militante que muestra una flaqueza o una debilidad, o lo que sea, es lo peor, es el traidor, a ese hay que destruirlo sin ninguna duda. Se puede aceptar de que un burgués, por ser burgués y corrupto y todas esas cosas que se dicen bueno haga lo que haga. Pero cuando el propio militante muestra una flaqueza, está afectando a la esencia del proceso. Que este hombre es de hierro, hombres que nunca van a dudar en apretar el gatillo o matar, o hacer lo que sea necesario y por eso que su dureza es muy grande con su propia gente.

DESPRECIO DE MARX Y LENIN POR LOS TRABAJADORES

«Bueno, Lenin hace una teoría de esto [del desprecio por el proletariado]. Su teoría del partido estaba basada en la idea de que el proletariado, dejado a sus propias fuerzas (estoy casi citando literalmente a Lenin) jamás llegará a la conciencia socialista revolucionaria. Esa conciencia nace de afuera, en la mente de algunos pensadores burgueses como Marx, Engels, (todo esto, te digo que es, prácticamente, una cita textual del ‘Qué Hacer?’ de Lenin) y debe ser introducida desde afuera. Cuando Lenin dice estas cosas y las subraya y, e incluso las pone en alemán para que todos lo entiende de que esto es correcto. Porque el alemán es una especie de latín del marxismo en ese tiempo. Él no cree, el obrero, tal como para Marx».

Marx tiene un texto del año 42 donde dice que la filosofía es la cabeza, el proletariado es el corazón; en buenas cuentas, yo soy la cabeza, ellos son los realizadores. Esa es la relación es utilitarista. Ahora, cuando el corazón no entiende lo que la cabeza piensa, manda la cabeza. Y esto, cada vez que el proletariado pensaba distinto y no es nada raro de un Strotsky, de un Lenin, no había ninguna duda, el partido siempre tiene la razón, porque el partido tiene la conciencia verdadera del proletariado. Esta es una cosa que parece inexplicable, medio psicopática.

«Pero el marxismo crea una teoría creada por Marx en que la verdadera conciencia del proletariado puede estar del proletariado, en el marxismo, si el proletariado la acepta bien, si no se la impone. Porque el proletariado no es dueño de su verdadera conciencia, esto es realmente es una construcción absolutamente, increíble, pero es la que alienta toda la idea del partido. Y por eso que el partido totalitario leninista, tal como el marxista, pueden hacer lo que quieran con su gente, con los alemanes, o los revolucionarios, con los rusos, o quien sea; porque ellos tienen esa verdad que, a lo mejor, la masa no siempre comprende; por lo tanto la relación, la dictadura del proletariado es la dictadura del partido sobre el proletariado. Y esto se manifiesta, inmediatamente después del triunfo de la revolución. Tal, lo primero que hace la revolución hace es reinstaurar la censura, habían combatido contra la censura; a los dos días la tenían reimplantada».

«A los, al mes y algo, recrean la vieja policía política, la famosa policía política, llamada ‘okhrana’ del régimen zarista, la recrean, pero con creces. Y empiezan toda la limpieza de cualquier movimiento posicional. Y Lenin ya, a los meses, dice hay que dirigir la represión a las fábricas, al campo, a todas partes; donde los elementos pequeños burgueses, que era la forma de llamar a un obrero que pensara distinto, o un campesino, son los verdaderos enemigos ahora. Él se había dado cuenta que la derrota de la nobleza rusa, de la gran burguesía rusa; había sido muy fácil, que eso no era problema. El problema era ahora esa clase obrera, en nombre de la cuál se había hecho la revolución y como ponerla, disciplinarla; primero quitarle las fábricas que los obreros habían, realmente, conquistado; a los campesinos quitarles la tierra, quitarles la comida; y empieza con toda esa represión que después se va a aumentar a niveles increíbles».

«EL BOLCHEVIQUISMO ES UN MOVIMIENTO URBANO»

«Lo que pasa es que el campesinado era la gran mayoría de Rusia. Una mayoría en la cual los bolcheviques nunca tuvieron implantación».

El bolchevismo es un movimiento urbano, de intelectuales logran un apoyo obrero y de soldados que abandonan el frente durante la Primera Guerra Mundial. Pero su implantación en el campo es, absolutamente, inexistente. Esto es lo que hace, además, incompatible el bolchevismo con la democracia, o con las mayorías electorales; porque apenas se erigió la asamblea constituyente, en noviembre del año 17, los bolcheviques, en minoría; y ganó un partido que tenía el apoyo campesino.

«Por lo tanto, había siempre una contradicción ahí que fue resuelta por Lenin en forma muy leninista, muy oportunista. El mismo día de la revolución el firma un decreto sobre la tierra donde dice que los campesinos hagan lo que quieran, literalmente, y lo que ellos hagan está bien por nosotros».

«¿Qué hacen los campesinos? Se reparten la tierra, lógicamente, se apropian de la tierra, es lo que siempre habían querido hacer. Y, ahí, queda sentada la semilla de una confrontación que viene 15 años después, con el estalinismo, que es quitarle a ese campesinado que había conquistado la tierra, la tierra; la autonomía, la libertad, libertad importante de producir comida. Y eso va a ser una guerra civil, porque estamos hablando de cien millones, estamos hablando de las grandes masas rusas, estamos hablando de, además, de quitarle aquello por lo que el campesino va a morir, su tierra. Que al final había conquistado después de toda una historia; que el campesino ruso quería dos cosas en toda su historia, tierra y que el Estado no se metiera. Ahora tenía la tierra y todo su deseo era mantener fuera este estado bolchevique y estar encerrados en sus aldeas y la confrontación cuando viene, viene».

CREACIÓN DE LOS ‘TRENES DE LA MUERTE’

«Y es una operación militar extraordinariamente asesina. Ahí yo cito, por ejemplo, testimonios de viajeros que llegan por ahí. Hay uno muy famoso llamado Arthur Koestler, un gran escritor que escribe ‘El cero y el infinito’. Y cuenta esta tragedia de las hambrunas en Ucrania, en Rusia; como se está destruyendo de todas maneras, como se crean los ‘trenes de la muerte’, aquellos que el nazismo ha hecho famoso en los transportes de judíos a Auswitch, etc. Pero es que esto era cotidiano en los años 30, los niños a una parte como rehenes, los padres allá a trabajar, las madres para acá; una brutalidad, realmente, extraordinaria, para aplastar ese pueblo ruso que era el campesinado ruso».

La presentación de Lenin y el totalitarismo tiene lugar en Madrid el 26 de abril de 2012.

Con la colaboración de Marina López.

Siga en Twitter al autor de esta entrevista. El usuario es @chinchetru.

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