Periodista Digital entrevista al autor de 'Mientras duró tu ausencia'

Enrique Vila Torres: «Por un niño robado se pagaba el precio equivalente a un piso de esa época»

"El Estado, aunque sea poco a poco, debería pagar las pruebas de ADN para aclarar la dudas"

«Cuarenta y seis años duró mi desgracia, mi tristeza, mi recuerdo vacío de una hija perdida». Con solo quince años, María ingresa en la casa cuna que la vio nacer, y en la que ella misma fue dada en adopción, para ocultar su embarazo y dejar a su bebé tras el parto.

Su vida allí, junto a otras internas en la misma situación, marcará por completo su destino; un destino lleno de ausencia y volcado en la búsqueda incansable de esa hija a la que no llegó a conocer.

‘Mientras duró tu ausencia’ (Temas de hoy, 2012) es el  relato basado en un testimonio real que revela cómo era la vida en el interior de las casas cuna: lugares que encerraron entre sus muros historias de amor, amistades imposibles, sufrimientos adolescentes, dolor y tristeza. Lugares en los que se robó la esperanza de cientos de muchachas que, como María, han tardado media vida en recuperar lo que allí les fue arrebatado.

De los años cuarenta a los noventa, miles de recién nacidos fueron robados en diferentes maternidades y ciudades españolas y vendidos a otros padres que los inscribían como hijos propios. Ahora, y gracias a las pruebas de ADN, muchos de esos padres engañados e hijos criados en familias que no son las suyas buscan respuestas sobre su pasado.

El abogado Enrique J. Vila Torres (Valencia, 1965), tal como hiciera en  en ‘Historias robadas’ —“Tenemos casos registrados de robo de niños en España incluso de los años 90”— recupera algunos de esos casos cuyo relato permite comprender el funcionamiento de las mafias formadas alrededor de este lucrativo negocio.

Esta novela no sólo relata la historia de Maria, sino la de muchas mujeres que llegaron a las casa cunas embarazadas. El autor nos cuenta como en estos centros se coacciona a las mujeres y se les obligaba a entregar a sus hijos en adopción.

«Pero no nos engañemos, era un servicio social pero más bien era un negocio. Las madres pagaban por estar allí, los padres que adoptaban, pagaban por coger a los niños para adoptar y, por supuesto, pagaban más dinero los padres que no adoptaban sino que inscribían a los hijos como hijos falsos. Efectivamente en estas casa cunas, se construyen casas cunas en terrenos grandísimos, con construcciones importantes, y el dinero tenía que salir de algún sitio. Por lo tanto, labor social pero pagada. Labor social pero no altruista sino como un negocio.»

Una labor social que movía cantidades de dinero importantes por medio de pagos y donativos y por medio de cantidades desorbitadas cuando en lugar de adoptar, los niños eran sustraídos para inscribirlo como hijo propio.

La publicación de los archivos de la casa cuna de Barcelona, precursora de la casa cuna en la que transcurren los hechos de ‘Mientras duró tu ausencia’ ha sido un paso importante, pero el reencuentro de las familias se está retrasando por causas administrativas

«Hemos conseguido en Barcelona que, a un grupo de hijos que nacieron allí, con una orden judicial, la madre superiora, aún confesándome que no quería dar los nombres, los ha entregado porque un juez se lo ha pedido; sin embargo en Valencia no es así. En Valencia seguimos encontrándonos con que no quieren dar los nombres ni siquiera con orden judicial.»

Enrique J. Vila Torres, que nació en la casa cuna donde se desarrolla la novela, reconoce que durante la redacción de la novela pensaba en su madre, pues la protagonista coincidió con ella cuando estuvo en la casa cuna para tenerlo.

«Fue muy importante porque estaba pensando, cuando la escribía, que estaba escribiendo y contando la historia, al menos indirectamente, de la que puedo ser mi madre y a la que todavía no conozco. Ha sido una especie de liberación o de catarsis personal. He escrito un poco sobre mi vida, incluso dejo apuntado en el libro alguna pista de la que pudiera ser mi madre, que es la pista que me ha dado la propia protagonista real del libro. Ha sido una aventura personal y sentimental escribir esta novela porque escribo de mi y escribo de todas las mujeres, como mi madre, que estuvieron en la casa cuna y que tuvieron que entregar a sus hijos. La mayoría de veces contra su voluntad.»

De los juicios que se están realizando sobre el asunto, el autor reconoce que la mayoría de fiscales están actuando bien pero, asegura, hay pruebas palpables, tangentes y concluyentes que demuestran que el tráfico de bebés existía en España. Al respecto, Enrique J. Vila teme que los casos prescriban.

«Mucho me temo que se está allanando el camino judicial para que la doctrina de la prescripción se imponga y, finalmente, queden sin castigo todas las personas que participaron en esta mafia tremenda que ha separado a muchas madres y a muchos hijos. «

En España, hasta casi entrado el SXXI, ha habido tráfico de niños; algo que, a día de hoy, es impensable. En la actualidad, hay un banco de ADN cuyo objetivo es el reencuentro de estas familias.

«Yo creo que esto lo debería pagar el Estado. Lo que pasa es que, cuando decimos esto que debería pagar el Estado, se echan a temblar porque tampoco tienen dinero. Yo, claro,  reconozco que hacer cientos de miles de pruebas de ADN pueda vaciar las arcas, las arcas del Estado pero, por lo menos, deberían hacerlo, aunque fuese poco a poco. Mi gran ilusión es que exista este banco de ADN aunque estemos hablando de un plazo de 10, 15, 20 años, ¿Qué más da? Hemos esperado tanto.»

‘Mientras duró tu ausencia’, Enrique J. Vila Torres. Temas de Hoy, 2012

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