Éric Reinhardt publica 'El sistema Vistoria' (Ed. Alfaguara)

La gran fascinación que una mujer puede suscitar en un hombre

La novela reflaja un retrato implacable de una pasión devoradora

La gran fascinación que una mujer puede suscitar en un hombre

El sistema Victoria’ (Ed. Alfaguara) es una emocionante obra que combina los géneros para mostrar la fascinación que una mujer puede suscitar en un hombre, y que reflexiona sobre el sexo y el tiempo, dejando espacio también a la parodia, en un marco que mezcla lo onírico y los largos diálogos.

Una novela que aborda el frenesí libertino de los dirigentes del mundo en el banquete capitalista, y que se plantea la pervivencia de los antiguos principios progresistas en un entorno cruel, corrupto y placentero.

David Kolski tiene cuarenta y dos años y, tras renunciar a su carrera de arquitecto, trabaja dirigiendo la obra de la que emergerá el rascacielos más alto de Francia. Está casado con Sylvie, una mujer con un pasado de desequilibrios nerviosos ahora casi aplacados, y tiene dos hijas pequeñas. Un día, tras comprar un juguete para el quinto cumpleaños de Vivienne, se topa en la calle con una mujer de la que se queda prendado. Algo lo obliga a seguirla, y a rememorar estrategias que había abandonado con el nacimiento de sus hijas: abordar a desconocidas para protagonizar fugaces encuentros sexuales.

La situación posee elementos completamente nuevos, porque David se imponía engañar a su esposa con mujeres no demasiado guapas, y la desconocida es una mujer de un atractivo incontestable. Tras varias horas de seguimiento y con la fiesta de cumpleaños perdida, David aborda finalmente a la mujer, Victoria, que vive en Londres y ha de partir inmediatamente en viaje de negocios. La chispa prende y ambos se citan en la capital británica para unos días después. Muy pronto descubrimos que el relato que leemos es la declaración de culpabilidad de un devastado David, que se ha refugiado en un hotel perdido tras haber sido acusado del asesinato de Victoria.

Tras su primera cena en Londres, David y Victoria inician una relación fulgurante, muy erótica, con sucesivas citas en diferentes hoteles de lujo y un imparable entrecruzamiento de mensajes electrónicos. Victoria trabaja como directora de Recursos Humanos de la gran corporación Kiloffer, madre de cuatro hijas, está casada con un violonchelista y, completamente insertada en el capitalismo más inhumano, el de las deslocalizaciones y las reestructuraciones, gana una cantidad enorme de dinero. David se siente intimidado, en conflicto con sus ideales izquierdistas, algo que compensa volcándose en su trabajo para evitar un muy gravoso retraso en la ejecución del edificio.

Victoria hace valer su influencia para encargarle a David la construcción de la nueva sede social de Kiloffer, un proyecto muy importante que puede restituir a su amante como arquitecto. Pero David vive ya en un estado perpetuo de nerviosismo, agotamiento y hasta desconfianza, y duda sobre romper su relación con Victoria. Nota que está perdiendo el contacto con la realidad, y no sabe cuál puede ser el desenlace de un sueño que parece desbocado. Además, recibe una oferta de chantaje para retrasar la finalización de la obra, y cuando le revela esto a un compañero, descubre que aquél ha recibido la misma proposición y ha aceptado. Los juegos sexuales de la pareja van a más y piden la intervención de otros hombres. En un cine porno, Victoria se deja tocar por varios desconocidos y abandona el sitio en compañía de un par de extranjeros. Los celos atenazan a David y renuncia a protegerla.

Éric Reinhardt, El sistema Victoria, ed. Alfaguara, 2012.

Autor

Irene Ramirez

Irene Ramirez. Responsable de campañas en Grand Step. Fue redactora de Periodista Digital entre 2012 y 2013.

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