PD ENTREVISTA A LA AUTORA DE 'LOS 3 PILARES DE LA FELICIDAD' (PLANETA)

[VÍDEO ENTREVISTA] Mónica Esgueva: «Damos más importancia a enseñarles a los niños los ríos de España que a manejar su mente»

"Hay que intentar conocer el inconsciente, porque es el 90 por ciento de nuestra mente y puede dificultarnos la vida"

¿Cómo funciona nuestro cerebro? ¿Sabemos sacarle todo el jugo a nuestro potencial mental? Mónica Esgueva desvela todas las claves en ‘Los tres pilares de la felicidad: Estrategias para hacer de tu mente tu mejor aliada’ (Ed.Planeta, 2013) en una entrevista con Periodista Digital.

SINOPSIS

Los descubrimientos de los últimos años sobre el funcionamiento del cerebro nos han revelado aspectos insospechados de nuestra psicología. Sin embargo tales descubrimientos, encierran el peligro de  considerar la mente desde una perspectiva exclusivamente materialista, y de intentar reducir la conciencia a sus efectos visibles en las bases neuronales y sus consecuencias conductuales; es decir, en aferrarse al dogma de que sólo existe lo físico.

Las investigaciones constatan las correlaciones que existen entre la estructura cerebral física y los estados mentales o subjetivos. Pero, ¿esta relación es suficiente para afirmar que tanto la conciencia como los estados subjetivos son sólo físicos? ¿Pueden estos descubrimientos explicar por completo nuestro comportamiento?

En este libro Mónica Esgueva, intenta abordar el estudio de la mente desde una perspectiva mucho más amplia e integradora.  Tomando como punto de partida los descubrimientos realizados por Freud y Jung en torno a los mecanismos inconscientes que rigen nuestra conducta, la autora realiza un recorrido por las tradiciones religiosas orientales que, desde la introspección, han desarrollado un conocimiento del funcionamiento la mente muy superior al de Occidente, y acaba con una síntesis de los descubrimientos científicos sobre el cerebro y la mente más relevantes realizados en los últimos años.La voluntad de este libro también es práctica.

Al final de cada parte tomando como referencia los distintos enfoques sobre la mente que se desarrollan a lo largo del libro, la autora ofrece una serie de ejercicios de aplicación fácil y directa orientados al desarrollo de nuestras capacidades.

La finalidad de este libro es, pues, dirigirse a todos aquellos que tienen interés en saber más sobre nuestra mente y sobre cómo podemos llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos. Nuestras vidas están moldeadas no tanto por nuestras vivencias como por nuestras expectativas. Si queremos ampliar  los límites de nuestra vida, hemos de empezar por expandir los límites de nuestra mente. No hay otra vía.

TITULARES MÁS DESTACADOS

«Hay muchas claves para hacer de nuestra mente la mejor aliada pero he escogido tres para desarrollar en mi libro».

«Se puede aprender a ser feliz. Antes no sabíamos que existía la inteligencia emocional y ahora sabemos que el 80 por ciento del éxito de las personas depende de nuestras acciones, capacidades y recursos emomocionales y que solo el 20 por ciento depende de nuestro cociente racional».

«La felicidad está relacionada con esta inteligencia emocional. Se puede y se debe cultivar hasta el último día de nuestra vida».

«Ante dos personas que han pasado por un mismo hecho dramático. A una persona le puede dañar de por vida y otra lo puede utilizar como una oportunidad de aprendizaje que le hace mejor persona. Todo nos puede afectar de maneras muy diferentes a cada uno, y somos nosotros los que escogemos como nos lo queremos tomar».

«Los humanos tenemos tendencia a quedarnos en los extremos y pensar que nuestra verdad es la verdad absoluta. Tendemos a compartimentar las verdades pero yo creo que ganamos todos si integramos, cada uno tiene una parte de la verdad pero si las aunamos conocemos mucho más una verdad global y estaremos más cerca de la verdad absoluta. Por eso yo recojo en este libro lo mejor de oriente y de occidente».

«Los estudios demuestran que solo el 10 por ciento de nuestra mente es consciente. El resto, el 90 por ciento es inconsciente con lo cual es esencial en nuestra vida».

«Lo problemático es que no conocemos ese 90 por ciento de quienes somos y llega un momento que puede tener un peso tan grande que termina dificultándonos la vida y terminamos repitiendo patrones de nuestra infancia por ejemplo que eran protecciones que desarrollábamos para sobrevivir psicológicamente y tenían su sentido entonces, de niños… Pero cuando somos mayores y seguimos repitiendo los patrones de defensa de cuando teníamos cinco años, esto puede suponer un problema».

«Hay que dar importancia a las emociones. Las emociones son mensajes de nuestro inconsciente que de algún modo están llegándonos. Les tenemos que prestar esa atención. Tenemos que darles importancia y dejarnos sentir. No significa que eso nos lleva a unas acciones o unas reacciones concretas, porque ahí podemos gestionar nuestras emociones, pero primero hay que dejarse sentir».

«No está bien visto dejarse sentir y tener emociones pero si no lo hacemos reprimimos nuestras emociones y desde ahí son muy problemáticas. Pueden dar origen a enfermedades psicosomáticas, a comportamientos que nos perjudican, a llevarnos a tropezar una y otra vez con la misma piedra, y con el mismo tipo de relaciones perjudiciales porque no somos conscientes de lo que está sucediendo».

«Es muy importante escuchar nuestros sueños. Hay que darle importancia a los sueños que tenemos por la noche, escribirlos e intentar un poco interpretarlos porque son los mensajes de nuestro inconsciente también».

«Tenemos que aceptarnos en nuestra totalidad porque si no aceptamos nuestra parte de sombra tampoco podemos aceptar nuestra parte de luz».

«Hay muchos mecanismos que llevamos a cabo para quedarnos tranquilos con nuestra conciencia y decimos cosas como que esto que estoy sintiendo no es verdad, que lo estoy sintiendo porque ayer pasó esto con mi hermano o así. Nos contamos historias para quedarnos tranquilos y no dar esa importancia que tienen las emociones pero yo creo que esto sería el gran mensaje, que tenemos que escucharnos y dar su lugar a las emociones».

«Aquello que no somos capaces de integrar, nuestros hijos lo pagan también porque ellos aprenden de nuestras acciones no de nuestras palabras. Hay muchísimas consecuencias de no dejarnos sentir».

«Vivimos en una sociedad que prioriza el lado izquierdo del cerebro, el lado racional, el lado del lenguaje, el lado de lo concreto… pero tenemos que integrar también el lado derecho, el de todo lo abstracto, el lado que capta todo lo no verbal. Las intuiciones vienen de este lado y están denostadas porque como no las podemos racionalizar parece que no existan».

«Si tú has tenido cualquier recurso interno alguna vez en tu vida, alegría, coraje, etc… ya lo tienes dentro y puedes volver a recuperarlo en el presente a través de los anclajes. Esto se usa mucho en publicidad».

«Somos mente y el cerebro es la parte física de esa mente. Todo lo que nos ocurre en la vida, circunstancias, relaciones, todo, hasta el cuerpo, pasa por la mente».

«Ahora ya se sabe que se siguen desarrollando neuronas toda la vida por lo que se puede cambiar a cualquier edad. Ya no vale lo de escudarnos en es que yo soy así».

«Las claves para cambiar un hábito o una forma de ser es focalizar, centrarnos y repetir, practicar el cambio».

«El omega tres es una sustancia básica para fortalecer la membrana de las neuronas y así el cerebro funciona mejor».

«Tenemos que permitirnos ser niños aunque seamos mayores y desarrollar la parte creativa, la parte derecha del cerebro».

«El estrés es muy perjudicial para nuestro cerebro, salta como la alarma de un coche cuando estamos en peligro y el cuerpo se prepara para la huída o la lucha, pero tener permanentemente la alarma encendida nos volvería locos, y eso es lo que pasa con nuestro cuerpo cuando tenemos estrés».

«Deberíamos enseñar a los niños a manejar la mente como hacen en el Tibet. Aquí consideramos que es más importante enseñarles los ríos de España o las matemáticas, que también es importante, pero no más que aprender a vivir o a ser feliz».

«Damos demasiada la importancia al yo y eso nos separa de todo y de todos los demás y nos necesitamos los unos a los otros. No podemos hacer nada solos».

«Abogo por un cambio de perspectiva donde nos demos cuenta de que todos formamos parte de todo. Tenemos que empezar a darnos cuenta que el bien común es mejor que el individual y que nuestras acciones tienen consecuencias para los otros».

«Toda acción tiene consecuencias y si fuéramos capaces de darnos cuenta en el día a día todo sería diferente. Todo lo que se da vuelve, aunque no sea inmediato».

«Toda creación en un exterior empieza por un pensamiento. Deberíamos ser muy cuidadosos con lo que nos decimos por el gran poder que tiene en nosotros».

«Budda decía que nunca tenían que tomarse las cosas por acto de fe. Que no había ningún dogma, no porque alguien haya dicho que era así, yo me lo tenía que tomar así. Tú tenías que poner en práctica sus enseñanzas y si funcionaban pues quedártelos para ti».

 

 

Autor

Marian García Álvarez

Redactora experta en televisión de Periodista Digital entre 2013 y 2016.

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