'ANTES DEL ÚLTIMO SUEÑO' (EMECÉ)

Ami McKay se inspira en la vida de su tatarabuela para escribir su segunda novela

"Las niñas vendían cerillas y alfileres, luego flores y maíz cocido, finalmente se vendían a sí mismas"

Ami McKay se inspira en la vida de su tatarabuela para escribir su segunda novela

-Vamos, señorita Fenwick -dijo la señora Wentworth y, tras cogerme de la mano, comenzamos a bajar la escalinata de la entrada.

Eché la vista atrás y vi cómo el brazo de mi madre corría las cortinas de la ventana que daba a la calle y su figura pasaba a ser una silueta. Luego agachó el cuello y, tras apagar la vela, dejó la habitación a oscuras.

Trece, pensaba yo que sería la edad a la que me iría de casa.

Doce, pensó mi madre.

Ésta es la historia de Moth, hija de una pitonisa y del hombre que le robó el corazón. Es también el puñado de monedas que podían comprar una vida en el Nueva York turbulento y bullicioso de finales del siglo XIX.

Es un nombre en una caja de galletas. Es el prostíbulo de la señorita Everett, donde Ada, Alice, Rose y Mae juegan a ser mujeres. Es la doctora Sadie y la esperanza infinita.

Es el Palacio de las Ilusiones, un circo de curiosidades donde una niña con un vestido esmeralda y unas alas blancas sueña su último sueño.

Ami McKay nació en Indiana, Estados  Unidos, y ejerció como profesora de música hasta que se mudó a Canadá. Allí, a la espera de regularizar su situación, aprovechó el tiempo para dedicarse a su gran pasión, la escritura.

Los paisajes de su nuevo hogar, en Nueva Escocia,la inspiraron para escribir ‘La casa de la luna’, su primera novela (Planeta, 2012).

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Autor

Marian García Álvarez

Redactora experta en televisión de Periodista Digital entre 2013 y 2016.

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