PERIODISTA DIGITAL ENTREVISTA AL TENIENTE, AUTOR DE 'UN PASO AL FRENTE' (TROPO EDITORES)

Luis Gonzalo Segura: «Hacen con el presupuesto lo que quieren, en mi cuartel había hasta sauna»

"Me han llegado a ofrecer medallas y otras recompensas para comprar mi silencio y cambiar mi actitud"

en otros países de Europa el mismo caso se hubiera tratado de forma diferente. El escándalo hubiera sido más sonado, los medios de comunicación le hubieran dado más cobertura y se hubiera abierto una investigación

Periodista Digital se ha desplazado al Hotel Silken Puerta de América de Madrid para hablar con Luis Gonzalo Segura, el teniente suspendido de sus funciones en la Jefatura de Información y Telecomunicaciones del Ejército de Tierra desde mayo del año 2012.

Su único delito ha sido denunciar la corrupción presente en el las altas esferas del cuerpo militar español. A través de su novela ‘Un paso al frente’ (Tropo Editores) el autor revela las corruptelas, tratos de favor y abusos de poder que caracteriza la cúpula de dirigentes del ejército, a la que caracteriza de conservadora, interesada y corrupta.

A pesar del enorme apoyo que ha recibido por parte de los ciudadanos, el teniente tendrá que presentarse ante la justicia militar para ingresar en un centro disciplinario y será expulsado del cuerpo militar por las declaraciones que aparecen en la novela.

Aunque está previsto que entre por dos meses en el centro disciplinario, muy parecido a cualquier centro penitenciario (reclusión, sin acceso a telefonía ni a Internet), la arbitrariedad del mundo militar hace complicado saber cómo será exactamente el proceso de sanción.

Algunas de las denuncias que recoge en Gonzalo Segura son el falso sentido de lealtad a España, los tratos de favor a hijos de altos cargos, el maltrato a personas con problemas psicológicos, o el desprestigio que sufren las militares que se quedan embarazas o pretender formar una familia.

A pesar de que no hay precedentes de que se castigue al autor de una novela de ficción por lo que dicen sus personajes, durante la entrevista Luis Gonzalo Segura ha declarado de que es consciente de que en el cuerpo militar cuando alguien se sale de la línea marcada es duramente perseguido y reprimido. A pesar de esto, no se arrepiente de haberla escrito porque dice, ha hecho lo que debía.

TITULARES DE LA ENTREVISTA CON LUIS GONZALO SEGURA

«A pesar de las consecuencias que pueda tener, no me arrepiento en absoluto de haber escrito este libro».

«En las capas altas de las fuerzas armadas hay un falso sentido de la lealtad al compañero, que se prioriza a la lealtad a España. El 100% de la cúpula militar no es corrupta, sin embargo, la inacción de esas partes lo que hacen es favorecer la corrupción».

«Me advirtieron que tenía que dejar de denunciar porque el sistema me aplastaría. Yo tenía muy claro lo que iba a pasar, pero por encima de las consecuencias y las presiones está el deber».

«Se me han llegado a ofrecer medallas y otro tipo de recompensas para comprar mi silencio y cambiar mi actitud».

«No he recibido amenazas directas pero sí agresiones y una pérdida de mi libertad. Se me ha condenado al destierro, lo cual es la pérdida de mi trabajo. A día de hoy la mayor agresión que puede recibir cualquier ciudadano es la privación de su libertad, la expulsión de su trabajo y la pérdida de garantías judiciales».

«Estoy convencido de que en otros países de Europa el mismo caso se hubiera tratado de forma radicalmente diferente. El escándalo hubiera sido más sonado, los medios de comunicación le hubieran dado más cobertura, se hubiera abierto una investigación minuciosa para depurar responsabilidades y muchas personas hubieran dimitido de su cargo. Pero nunca se criminalizaría a quien está dando el paso de denunciar y contar lo que sucede».

«La idea de escribir el libro surge de una frustración compartida por muchos militares que nos sentimos maltratados. La mayoría de los militares no tienen contrato, sino un compromiso que a nivel legal deja mucho que desear. El género de la novela permite llegar a lugares que otros géneros no permiten. Además es más atrayente para el lector que el ensayo».

«Conociendo los mecanismos del cuerpo militar, el hecho de que lo que he escrito sea ficción, no me protege porque se me está juzgando de la misma forma que si fuera ensayo. Lo siguiente sería responsabilizarme de los asesinatos que han cometido algunos de los personajes».

«Después de escribir esta novela leo de forma diferente. Es como aprender a hacer trucos de magia, cuando vas al espectáculo buscas encontrar dónde está el truco. Eso me pasa ahora con la literatura».

«Como lector admiro a Arturo Pérez Reverte, Vargas Llosa, Ramón J. Sender, y la novela histórica en general. Pero no me gusta encasillarme».

«En las fuerzas armadas puedes cumplir tu cometido a la perfección durante décadas, pero en el momento en el que llevas la contraria a un jefe o haces una acción que esté mal vista, pasas a una lista negra. En el caso de las mujeres, el embarazo está muy mal visto. La conciliación familiar es uno de los grandes problemas con la vida militar. Una mujer que decide quedarse embarazada y piden reducción de jornada, pasan a esa ‘lista negra’ como si fueran menos militares que los demás».

«Se maltrata mucho a las personas con problemas psicológicos. Un aspecto desconocido en las fuerzas armadas es el número de suicidios que en la guardia civil se eleva a un caso cada veintiséis días; un número alarmante. En el caso del ejército, si después de estar en zona de conflicto sufres traumas psicológicos, pasas a estar estigmatizado y perseguido».

«Lamentablemente en España muchos cargos son heredados en el ejército. Tenemos 270 generales y con veinte sería suficiente; tenemos 1050 coroneles y con 50 sería suficiente. Esto evidencia el excedente de oficiales como ejemplo de cómo la cúpula militar se mueve buscando su propio interés».

«Otro problema de las fuerzas armadas es la fiscalidad en el gasto ni transparencia de modo que se hace con el presupuesto lo que se quiere. Las pruebas del derroche están en los cuarteles; en el que yo trabajaba puedes encontrar una sauna».

«Sé que van a intentar expulsarme de las fuerzas armadas porque es la forma de actuar que tienen. Igual consigo que se haga justicia dentro de muchos años pero al final la indemnización también la pagarían los contribuyentes».

«Gran parte de los militares no han podido acudir a las presentaciones de los libros porque se les ha censurado, amenazado y prohibido».

«Por suerte a nivel de tropa y suboficiales hay una representatividad ideológica muy variada. Si se hiciera una encuesta en este nivel del cuerpo militar se vería que en comparación al resto ciudadanos el resultado sería muy similar. Esto no ocurre en la cúpula de dirigentes que sigue teniendo una ideología más homogénea que no es en absoluto reflejo del resto de la sociedad».

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