PERIODISTA DIGITAL ENTREVISTA AL AUTOR DE 'ESPERANDO AL REY'

José María Pérez, ‘Peridis’: «Me interesa ver cómo se mueven los políticos y convertirlos en muñecos»

"Como dibujante en 'El País' se trabaja con mucho gusto. A mí me gusta mucho la caricatura y me gusta mucho la política"

Cuando yo llegue a Madrid en el año 1959 en un camión de galletas, quería ser portero del Real Madrid

El reconocido y polifacético viñetista de ‘El País’, José María Pérez, Peridis, presentó en Periodista Digital su libro, ‘Esperando al Rey’, obra ganadora del premio Alfonso X el Sabio de novela histórica. ‘Peridis’ habló además de dos de sus grandes pasiones, la de dibujante y la de arquitecto.

La acción de ‘Esperando al Rey’ arranca en el siglo XII. En Valladolid, en el año 1155, Alfonso VII, el emperador, reúne a su corte para comunicar una decisión trascendental. A su muerte, el reino quedará dividido: Sancho, su primogénito, reflexivo y débil, heredará Castilla, mientras que Fernando, su impulsivo hijo menor, ceñirá la corona de León.

Con este punto de partida, José María Pérez, Peridis, recrea amenísimamente en esta novela un medievo fascinante, protagonizado por reyes y nobles, leales y traidores. Y también por las mujeres que los acompañaban: Teresa, la prudente, la inclasificable Cecilia, la ingenua Estefanía, Raquel, la hermosa judía… Y por las gentes del común: canteros, artesanos, religiosos, campesinos o comerciantes que mientras iban construyendo un reino para sus señores y para mayor gloria del Dios cristiano, fueron dejando memoria de sus anhelos y fatigas en la piedra de las iglesias y catedrales, a quienes el autor ha dedicado buena parte de su vida.  

TITULARES

Como había hecho mucho románico por todo los lados, restaurando edificios, los canteros, los nobles, los reyes me pidieron que escribiera su historia, que no me limitara a contarlo por la tele. Entonces me he puesto a hacer una novela en la cual les doy vida.

He titulado la novela ‘Esperando al Rey’ porque trata de la minoría de edad de Alfonso VIII, un Rey que murió exactamente hace 800 años, que fue el gran Rey de Castilla y que ganó la batalla de las Navas de Tolosa. Durante su reinado, en minoría de edad, su tío Fernando quería quitarle el reino, y los famosos nobles Lara y Castro se lo disputaban.

En el siglo XII ocurrió que el Emperador Alfonso VII de León y de Castilla dividió el reino entre sus hijos, Fernando en León y Sancho en Castilla.

Toledo era la capital grande del Reino y las otras capitales fueron León y Burgos.

Casi toda la novela transcurre a lo largo del Camino de Santiago.

¿Por qué me he metido yo en este berenjenal? He recurrido a muchos monasterios, algunos los he restaurado, como el de Aguilar de Campoo. Lo hemos juntado en una serie, lo hemos dibujado y narrado en la Enciclopedia Románico de la Península Ibérica, que dirijo. Es decir, es un asunto que conozco.

‘Esperando al Rey’ una novela de amor. Allí todo el mundo tenía su amada, y su amada tenía su amado.

La sociedad medieval, y en el románico se ve perfectamente, era una conjunción de la profano y lo sagrado. La Iglesia estaba en todas partes. Los obispos eran señores feudales. Iban en caballo con el Rey a todas partes, incluso con la espada en la mano. Y esta sociedad donde lo religioso, lo sagrado y el poder de la Iglesia son muy importantes nos ha dejado un gran legado.

En la novela no hay erudición en exceso, ni en defecto. Lo que me ha gustado es contar la vida, la pasión, del coraje y la lucha por el poder, la derrota, la victoria, el abuso de los varones en algún caso, la paciencia de las mujeres, las niñas reinas, que les casaban con 10 años… Todo este drama está en mi novela.

Las novelas históricas y series de televisión, de las que yo conozco, pintan una sociedad en exceso violenta, con pocos valores, donde no existe en absoluto el mundo religioso, donde no hay lealtades, sino solamente hay ambiciones y pasiones.

Lo que he querido en la novela es mostrar la Edad Media que reflejan los grandes investigadores de este tiempo. Es verdad que vivían pocos años, la esperanza de vida media podría ser de 35 o 40 años. También es verdad que los niños morían al poco de nacer, o al nacer, y que las mujeres tenían muchos riesgo cuando daban a luz. Pero tenían sus fiestas.

El románico es una fiesta. El arte románico refleja una sociedad viva y alegre.

Las novelas tienen que tener algo de truco. No vas a acabar con un personaje fuerte 20 páginas antes. ¡Esto no se le puede hacer a un lector! A un lector hay que respetarle.

Presenté la novela al premio Alfonso X el Sabio de novela histórica. Que precisamente Alfonso X el Sabio es uno de los descendientes de Alfonso VIII. El premio no me podría caer mejor en la cabeza. Estoy encantado de haberme conocido.

Cuando me dieron el premio tuve la misma sensación que cuando ingresé en la Escuela de Arquitectura, porque yo, entonces, hice la carrera trabajando. Y para mí acceder a la escuela de arquitectura era un privilegio.

Cuando yo llegue a Madrid en el año 1959 en un camión de galletas, quería ser portero del Real Madrid.

Iba a todos los entrenamientos del Real Madrid. Vi a Di Stéfano de cerca, a Gento, me llegue a poner en la portería. Yo era bajito y no valía para esto, pero sabía hacer caricaturas.

En la serie de ‘Isabel’ yo me reservo un papel de cardenal. Yo cojo el báculo y la mitra, engordo un poco, pongo aquí la estola y una cara de sacrificio, como los cuadros que vemos en los museos, de cardenal italiano.

Como dibujante en El País se trabaja con mucho gusto. A mí me gusta mucho la caricatura y me gusta mucho la política. Y el Románico. Yo soy muy curioso. Esto se nota y se sabe.

Observo y trato de hacer como el niño que ve los títeres y se mete por detrás para ver quien los mueve. Siempre me encantaron los títeres, pero más de lo que veía por la parte de fuera, me gustaba ver quien movía los títeres.

Me interesa ver cómo se mueven, y convertir en muñecos a los políticos.

En la escena política no hace falta que yo empuje los personajes, como en la novela. Se mueven solos.

Es un privilegio poder tener un trabajo en cual media hora al día despachas. Entonces, me da tiempo para hacer muchas otras cosas.

Soy arquitecto y he rehabilitado muchos monasterios, teatros y prácticamente muchos de los sitios donde pasa la novela los he restaurado.

José María Pérez González, más conocido como Peridis, es arquitecto y dibujante, nacido en Cabezón de Liébana (Cantabria) el 28 de septiembre de 1941. Ha publicado diversos libros sobre humor y sátira política. En TVE ha presentado y dirigido Las claves del románico, con 33 capítulos emitidos entre 2002 y 2007. Es presidente de la Fundación Santa María la Real para promover la conservación, restauración y mantenimiento del patrimonio natural, cultural y social, con especial dedicación al arte románico.

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