De ninguna manera el libro es una autoterapia
Laura Gutman, la gran experta en el estudio de la condición humana, tiene nuevo libro, ‘La biografía humana’ y en esta entrevista en Periodista Digital cuenta los detalles de su nuevo trabajo.
SINOPSIS DEL LIBRO
La obra es una guía que aborda las experiencias reales de cada individuo, de ahí la metodología para identificar los conflictos que desembocan en trabas y desencuentros emocionales en los adultos y muestra el camino a seguir para resolverlos.
Durante sus más de treinta años de experiencia profesional, la autora propone un nuevo camino, diferente a las terapias clásicas conocidas que en ocasiones se han demostrado ineficaces, para resolver los conflictos personales en muchos casos originados desde la infancia de cada uno.

La autora del libro Laura Gutman, experta terapeuta y formadora de profesionales especializada en las relaciones personales, ha organizado una metodología terapéutica e innovadora para que hombres y mujeres podamos abordar nuestra propia realidad emocional. A su vez podamos también observar la distancia entre nuestro ser interior y los mecanismos de supervivencia que hemos empleado como consecuencia del desamparo materno.
‘La biografía humana’ es un viaje revelador que se establece entre el lector (deseoso por conocerse mejor) y la autora que propone no sólo un sistema para entrar en contacto con el ser esencial sino sobre todo para ser capaces de amar más y mejor.
Laura Gutman insiste en que ante cualquier obstáculo o dificultad, es prioritario revisar la lógica de toda una vida, detectar los mecanismos de supervivencia emocionales, desenmascarar el autoengaño para luego determinar el propósito de nuestra vida y cumplir con nuestro destino.
BIOGRAFÍA DE LA AUTORA
Laura Gutman es psicoterapeuta familiar especializada en la atención de madres de niños pequeños y parejas. Graduada como psicopedagogaclínica en París, fue discípula de Françoise Dolto. Se especializó en las temáticas de maternidad, lactancia y vínculos familiares.

Gutman fundó y dirige Crianza, institución de Buenos Aires donde funciona una Escuela de Capacitación para profesionales de la salud y la educación.
TITULARES MÁS RELEVANTES DE LA ENTREVISTA
Las enormes dificultades residen en nuestra propia infancia y en aquello que no comprendemos de la misma.
Los recuerdos son organizadores de la conciencia y está se basa en el discurso materno, que es lo que recordamos. En ‘La biografía humana’ abordamos, cual detectives, la realidad emocional del niño que hemos sido pero sobre todo de aquello que no recordamos.
Uno de los obstáculos que surge en la construcción de una biografía humana es la vivencia del individuo de dejar de ser leales a mamá. El sentimiento de que van a traicionarla si sospechan que su infancia no ha sido tan feliz como ella decía.
No juzgamos a nadie, no nos importa lo que es correcto o incorrecto, no dividimos entre bien y mal, no damos consejos. Nosotros siempre queremos abordar la realidad emocional, la vida interna del individuo con su mayor verdad posible.
A la sexualidad, cuando investigamos, le damos una vital importancia. Si un niño ha sido muy reprimido o alejado de la madre, la sexualidad y cantidad de energía queda escondida, por lo que se pierde el contacto con la vitalidad a lo largo de su vida.

Las imágenes sirven a favor del proceso de indagación para conocer la lógica que el individuo desarrollará, que siempre es un ‘yo falso’, es un disfraz no de la persona sino del personaje.
La mayoría de nosotros vivimos con una máscara, con un disfraz, con una especie de rol, que en la mayoría de los casos es nuestra madre que nos lo ha otorgado. En muchos casos ese rol que jugamos en la vida está muy distanciado de la persona que somos.
Los lectores se van a identificar con algunos de los casos expuestos en el libro. De ninguna manera el libro es una autoterapia porque siempre necesitamos a un ‘otro’ que pueda mirar aspectos en sí mismo que uno sólo no puede, por eso lo llamamos ‘la sombra’.
No me creo ninguna de las propuestas milagrosas de felicidad, tampoco estoy muy segura de que vengamos al mundo a ser felices, creo que sí venimos al mundo para amar al prójimo.
El gran desastre de nuestra civilización es que hemos nacido todos capaces para amar, pero para lograrlo hubiéramos necesitado ser amados durante toda nuestra infancia, para después dar prioridad al otro por encima de nosotros mismos.

