Rigoletto, éxito asegurado en el Teatro Real

18 funciones con las entradas agotadas rubrican la atracción de esta ópera inmortal

Rigoletto, éxito asegurado en el Teatro Real
Rigoletto, de Verdi - Teatro Real

Vuelve Rigoletto al Teatro Real y retorna con gran número de funciones y con su comodín Leo Nucci repitiendo el épico bis de 2009. Otro signo de retorno a una tradición interrumpida por la conmoción del paréntesis Mortier. La ópera de siempre y con presupuestos asequibles, puesta en escena con originalidad y cantada aceptablemente. Una rodada producción británica, un reputado director de orquesta italiano y un compensado segundo reparto este miércoles llenaron el aforo y dieron satisfacción a un público que se sintió a sus anchas.

La historia del bufón que por celebrar las maldades de su señor es objeto de una maldición que se traduce primero en el rapto y violación de su hija para posteriormente, por dejarse arrastrar por el odio a la venganza, agravar su desgracia de forma terrible, es de todos conocida. Su desenlace obedece a uno de los más absurdos recursos al que un libretista se ha atrevido en este género de grandes truculencias -que a pesar de lo ocurrido la mujer burlada quiera tanto a su burlador que sacrifique su propia vida para salvarlo- y produce tanta irritación en el espectador indómito que es ímproba tarea de la música de Verdi disolverla.

El pobre bufón causa la muerte de su hija y arruina su vida para siempre mientras todos los malos salen tan campantes, tanto el abusador duque y la chusma cortesana que le rodea, como el multireincidente asesino a sueldo y su hermana cómplice. Lo que empieza siendo una interesante reflexión sobre el abuso de poder, la cobardía de las mayorías, la soledad de los minusválidos y la inconveniencia de la venganza, termina en melodrama infumable y desoladora moraleja. Pero como tantas veces en la ópera, el libreto es torpe disculpa para músicas imperecederas. Rigoletto es el melodrama musical más famoso, versionado y oído de la historia, aunque sólo sea la número diez de las óperas más interpretadas en el mundo durante la última década, y la segunda más programada de Verdi, después de La Traviata.

Caro nome en el acto primero (‘Juanita Banana’ adaptación de 1966), y La donna è mobile del acto tercero son tarareadas desde su estreno hace siglo y medio hasta llegar a una difusión masiva y hasta indigesta en nuestros días. En Spotify están disponibles en estos momentos 162 grabaciones diferentes de Rigoletto. Qué más podemos decir. Para nosotros el momento más emotivo lo supone el O mio padre del final de acto segundo, sin olvidar Bella figlia del amore también en ese tercer acto.

Unas notas en ritmos con puntillo con las que comienza la pieza persiguen al protagonista a lo largo de la trama recordándole la maldición, abocándole a ella. Aunque haya momentos alegres como la primera aria del Duque, “Questa o quella per me pari sono”, por no hablar de esa donna mobile, esa mujer volátil tan universalmente celebrada, predominan los tintes sombríos. Quizás sea el cuarteto del Acto III, en el que el Duque seduce a Maddalena mientras Gilda y Rigoletto, escondidos, contemplan la escena desde fuera del garito de Sparafucile, donde la riqueza musical sea más evidente, con cada uno de los personajes en diferente línea musicial, obediente a una emoción distinta, tal como nos cuenta Francesco Izzo en el programa de mano: ‘la melodía seductora del Duque es la que cobra protagonismo; la respuesta de Maddalena es juguetona y confiada (con un guiño al lenguaje de la opera buffa); la tristeza de Gilda se expresa a través de plañideras líneas descendientes; y Rigoletto interrumpe con sus frases casi habladas y llenas de reproches. Resulta extraordinario ver cómo coexisten estas diferentes ideas musicales en una misma sección lírica, y es todavía más notable que cada línea sea un microcosmos del personaje con el que se asocia. Así, la línea del Duque resuena con “È il sol dell’anima”, el magnífico cantabile de su dueto con Gilda; la tristeza de Gilda es, en cierto modo, una extensión de su dueto con Rigoletto al final del Acto II, “Tutte le feste al tempio”; y los gestos declamatorios de Rigoletto evocan su poderoso monólogo del Acto I, “Pari siamo”. De esta forma, el cuarteto pone de manifiesto la esencia misma de la ópera: por un lado, la improbable pero sorprendentemente exitosa coexistencia de contrastes dramáticos y musicales, y, por otro, una sensación de coherencia a gran escala que no tiene precedentes’.

Preciosa descripción teórica que anoche vivimos un tanto emborronada, como en general lo estuvieron las relaciones entre los solistas, el coro y la orquesta. No nos pareció que el director musical Nicola Luisotti sacara suficiente partido a ese carácter, a esa ‘tinta musical’ que Verdi se propuso crear y que consiguió de hecho. No hubo brío, no hubo arrojo, no hubo vibración emocionante anoche ni en la orquesta ni en los cantantes. Todo adoptó un término aceptable. Luca Salsi hizo un buen Rigoletto. Lisette Oropesa una mejor Gilda, y Francesco Demuro un mejorable duque de Mantua, de registro muy bajo, con niveles preocupantes al inicio de la pieza que afortunadamente fueron mejorando hasta un final notable.
 
Esta tercera comparecencia en el Teatro Real de David McVicar como director artístico a cargo de la puesta en escena nos dejó menos contentos que las anteriores, una Traviata el pasado abril (ver nuestra reseña de entonces) y ‘Otra vuelta de tuerca’ de Britten en 2010 (ver nuestra reseña de entonces). Claro que en realidad es anterior, pues data de 2011. Anuncia esas atmósferas oscuras tan insinuantes, sus composiciones austeras, su estética exquisita; Tanya McCallin despliega también su excelencia en los figurines, pero la echamos de menos en sus magníficas escenografías posteriores para McVicar. Esta corre a cargo de Michael Vale y presenta un original artefacto giratorio que recrea los ambientes de la posada, el palacio, la vivienda de Rigoletto y el escondite de Sparafucile con planos inclinados, líneas atrevidas y original composición plena de sugerencias, que asombra en el primer acto pero luego va perdiendo fuste hasta quedar claramente desdibujada. No aprovecha las lujosas dimensiones del escenario y su ejecución en plástico brilla a la luz de los focos. Igualmente nos parece que la coreografía ha perdido frente a la reciente Traviata de Andrew George. En el primer acto es chabacana hasta desagradar.

Por lo demás, van a ser 16 funciones a lo largo de todo diciembre. La del estreno fue patrocinada por la Fundación Banco de Santander. El martes sirvió de marco para los Premios Telva. Sitio de honor en el hall ocupa un suntuoso automóvil. En torno a las funciones se han programado conferencias, proyecciones de cine y exposiciones.

Lo importante es que los abonados parecen satisfechos y las cuentas van cuadrando, lo que no es pequeño mérito en estos tiempos en los que cosos operísticos de todo el mundo -y los museos, y los teatros- se mueven con el agua al cuello. Ayer en el estreno del segundo reparto hubo numerosas irrupciones de aplausos durante la función y ovaciones finales con marcada ventaja para la soprano estadounidense Lisette Oropesa que debutaba aquí. Pero el público llegó cansado al final a causa de una innecesaria segunda pausa entre el segundo y el tercer acto que nada aportó y sin embargo resta fuerza a esta nueva cita con un Rigoletto inmortal.

Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 7
Dirección musical: 7
Dirección artística: 7
Voces: 7
Orquesta: 7
Escenografía: 6
Producción: 5
Programa de mano: 8
Documentación a los medios: 8

TEATRO REAL 
Rigoletto, de Giuseppe Verdi (1813 – 1901)
Melodramma en tres actos
Libreto de Francesco Maria Piave, basado en la obra de teatro Le roi s’amuse (1832) de Victor Hugo
Estrenado en el Teatro La Fenice de Venecia, el 11 de marzo de 1851
Estrenado en el Teatro Real de Madrid el 18 de octubre de 1853
Producción de la Royal Opera House de Londres
 
 EQUIPO ARTÍSTICO
Director musical Nicola Luisotti
   Jordi Bernácer (26)
Director de escena David McVicar
Escenógrafo  Michael Vale
Figurinista  Tanya McCallin
Iluminadora  Paule Constable
Coreógrafa  Leah Hausman
Director del coro Andrés Máspero
Director reposición Justin Way
Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
 
 REPARTO
El duque de Mantua Stephen Costello (30, 3, 6, 10, 15, 19)
   Francesco Demuro (2, 5, 8, 16)
   Piero Pretti (20, 23, 26, 29)
   Ho-Yoon Chung (27)
Rigoletto  Leo Nucci (30, 3, 6, 10)
   Luca Salsi (2, 5, 8, 11, 16, 20, 27)
   Juan Jesús Rodríguez (15, 19, 23, 26, 29)
Gilda   Olga Peretyatko (30, 3, 6, 10, 15, 19, 23, 26)
   Lisette Oropesa (2, 5, 8, 11, 16, 20, 27, 29)
Sparafucile  Andrea Mastroni
Maddalena  Justina Gringyte (30, 3, 6, 10, 15, 19, 23, 26, 29)
   Barbara Di Castri (2, 5, 8, 11, 16, 20, 27)
El conde de Monterone Fernando Radó
Marullo   Alex Sanmartí
Matteo Borsa  Gerardo López
El conde de Ceprano Tomeu Bibiloni
La condesa de Ceprano Nuria García Arrés
Giovanna  María José Suarez
Un paje de la Duquesa Mercedes Arcuri
Un ujier de la corte Claudio Malgesini

DURACIÓN APROXIMADA
Casi tres horas con dos pausas.
 
Fechas: 30 de noviembre, 2, 3, 5, 6, 8, 10, 11, 15, 16, 19, 20, 23, 26, 27, 29
de diciembre 2015, 20.00 horas; domingos, 18:00 horas.

ACTIVIDADES PARALELAS

ENFOQUES 
Encuentro con los directores y protagonistas de Rigoletto
29 de noviembre, a las  18.00 h.
Teatro Real. Sala Gayarre
Entrada por la calle Felipe V
Acceso libre hasta completar aforo

LOS DOMINGOS DE CÁMARA
Concierto III: Giuseppe Verdi
http://www.teatro-real.com/es/espectaculos/1975
Programa
Parte I
Giuseppe Verdi
Obertura de La forza del destino (Arreglo para fagot, clarinete, trompa, flauta y oboe)
Wolfgang Amadeus Mozart
Cuarteto para cuerda en Si mayor, K 458, “La caza”
Parte II
Antonín Dvořák
Quinteto para cuerda en Mi bemol mayor, op. 97
Solistas de la Orquesta Titular del Teatro Real
13 de diciembre, a las 12.00 h.
Teatro Real. Sala principal

MUSEO NACIONAL DEL ROMANTICISMO
Visita comentada a “Los trajes del Real”
1 de diciembre, a las 17.00 h.
A cargo de Ovidio Ceñera, jefe de sastrería y caracterización del Teatro Real.
Plazas limitadas. Imprescindible reserva previa en el 914483647.

Exposición de vestuario de la ópera Rigoletto, de Giuseppe Verdi
Del 24 de noviembre al 10 de enero de 2016
Sala XXIV del Museo del Romanticismo
C/ San Mateo, 13
De martes a sábado: de 9.30 h a 18.30 h Domingos y festivos: de 10.00 h a 15.00 h.

FILMOTECA NACIONAL, CINE DORÉ
Rigoletto (Jean-Pierre Ponnelle, 1982). Int.: Luciano Pavarotti, Ingvar Wixell, Edita Gruberova.
Alemania. VOSE. 116′
27 de diciembre, a las 17.30 h y  30 de diciembre, a las 21.00 h.
Calle Magdalena, 10. 28012 Madrid
http://www.mcu.es/cine/MC/FE/index.html

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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