Lucio Sila, un dictador arrepentido

Una desconocida ópera de Mozart para abrir brillantemente la temporada del Real

Lucio Sila, un dictador arrepentido
Lucio Silla - Teatro Real

Mozart compuso la música de la ópera ‘Lucio Silla’ en tres meses, recién cumplidos los 16 años de edad. Tamaña proeza sirve al Teatro Real para inaugurar la temporada en que celebra los 20 años de su reinauguración y los 200 años de su fundación. Con un sobresaliente Ivan Bolton a la batuta y una notable puesta en escena de Claus Guth, resulta un excepcional espectáculo de cuatro horas de duración. La acogida del público el viernes pasado fue clamorosa. Se sigue con deleite y se disfruta hasta el final.

Ha tardado 245 años en llegar a Madrid, y en ese tiempo ha permanecido olvidada en todo el mundo por sus dificultades intrínsecas, especialmente las elevadas exigencias vocales y el curso estático de su trama. Con arias interminables y repetitivas -hasta de doce minutos- pocos personajes y escasa intervención del coro, se había convertido en casi improgramable hasta esta producción austriaca de 2005 que va a representar un duradero retorno a los repertorios más exigentes.

Aunque estrenó la partitura en Milán en 1772, el joven compositor llevaba escribiendo obras escénico-musicales de diferentes formatos desde los 11 años, y Lucio Silla era ya la tercera que presentaba con éxito en Italia, después de Mitrídate, rè di Ponto y Ascanio in Alba. El libreto se inspira en las hazañas de un personaje de la Antigüedad Clásica, sin atender a ningún prurito de verosimilitud o rigor histórico. De hecho, los lazos de parentesco, amoríos y magnanimidad del Lucio Silla de Mozart distan mucho de lo que alumbra la historiografía sobre la vida del tirano sanguinario y gran estratega militar Lucio Cornelio Sila (138-78 a.C.).

El argumento, a pesar de la ausencia casi total de acción en escena, está perfectamente tramado aunque resulte una historia de amores desbocados poco creíble en nuestros tiempos. El poderoso Sila se enamora perdidamente de Junia, la esposa del patricio Cecilio al que ha mandado al exilio pero que retorna a tiempo de que el intrigante Cinna le incite a vengarse y recuperar a su esposa, que aunque cree a su marido muerto, castiga al dictador con el desdén más insultante, lo que le enloquece ante la imposibilidad de conseguir lo que quiere a pesar de su poder absoluto. Finalmente decidirá obligarla a casarse con él por la fuerza y a acompañar sus desposorios con los de su hermana Celia enamorada perdidamente del traidor Cinna, quien cuando Cecilio está a punto de matar a Sila, cambia de bando y lo evita. Ante el invencible amor de la pareja, Sila decide ser magnánimo, libera al marido, y las dos parejas se disponen a ser felices mientras Sila decide retirarse de la vida pública ante el pasmo de su consejero y cómplice Aufidio al que no espera un buen destino.

La puesta en escena concebida por Claus Guth consigue compensar la duración e inmovilismo de la pieza con dos recursos usados con maestría: un decorado giratorio diseñado por el escenógrafo y figurinista Christian Schmidt que consta de media docena de escenarios que se van acoplando a las sucesivas escenas dotándola de variación y atractivo, acompañado de una remarcable dramaturgia de Ronny Dietrich, una dirección actoral minuciosa y exhaustiva en la que los personajes no dejan de hacer cosas, tanto cuando intervienen ellos como cuando lo hacen los otros, explorando la interrelación psicológica del conjunto, ilustrando las intervenciones particulares con escenas anexas, y en fin dinamizando permanentemente el escenario con gestos y movimientos muy descriptivos de las pasiones que les aquejan, en algunos casos demasiado explícitos y algo estridentes -como en la desesperación de Sila arrojándose contra la pared- pero en su conjunto de enorme efectividad en cuanto a entretener la vista del público sin afectar a la escucha atenta de una música excelsa, que no deja de cautivar ni un momento. El único reparo que podemos ponerle es la ambientación en un búnker de hormigón y azulejos sucios, de nichos de vértigo y túneles claustrofóbicos, que nada añade aunque su autor explique que se inspiró en el fortín de Sadam Hussein, y que hubiéramos preferido en la Roma imperial con todas las licencias intemporales necesarias.

Punto y aparte nos merece la concepción de Manfred Voss y su aplicación práctica por parte de Jürgen Hoffmann, de una iluminación magnífica, la cual presta una aportación esencial al juego de sombras que tanto ayuda a seguir algunas escenas. 

Ivor Bolton, el director musical del Teatro Real tiene fama de experto mozartiano, y en esta la décima ópera que dirige en el Real desde su debut hace una década, no sólo confirma una buena lectura de la partitura sino que vuelva a elevar a la orquesta titular a esos niveles de versatilidad a los que nos está acostumbrando en los últimos tiempos y que nunca antes se habían alcanzado. Musicalmente esta ópera se amolda a los cánones rígidos de la ‘ópera seria’ de su época (en contraste con la denominada ‘bufa’), distribuyendo ecuánimemente las intervenciones de los personajes, salvo la del protagonista Sila, cosa inexplicable si no se tienen en cuenta las incidencias del estreno, el fallo a última hora del gran tenor previsto y su sustitución por alguien muy endeble al que había que sacar lo menos posible a escena, lo que hizo a Mozart corregir a la baja su papel en el último momento. 

En la inmensidad de sus 23 números, hay 18 arias, 2 dúos, un trío y dos temas corales, más la intervención conjunta final de todos los personajes salvo Sila. Se alternan arias y recitativos acompañados musicalmente, hay varios interludios orquestales y consta originalmente de tres actos, aunque en esta producción son cuatro, con un intermedio entre cada par. El genio de Mozart logra imprimir a cada escena una atmósfera única, con grandes contrastes, líneas de canto de conmovedor aliento dramático y una orquesta cada vez más autónoma en la expresión dramatúrgica de los personajes.

La presencia de dos repartos en las nueve funciones programadas es imprescindible para acometer las dificultades vocales a que se enfrentan los cantantes. En el reparto que elegimos destacó brillantemente en el dificilísimo papel de Junia la soprano francesa Julie Fuchs, que pronto superó algunas vacilaciones de partida para imponer rotundamente una interpretación vocal de altísimo nivel y una presencia en el escenario aún más impresionante. Actúa como una actriz profesional y tiene un encanto en escena realmente destacable. Junto a ella, el tenor alemán Benjamin Bruns tuvo que lidiar con el incómodo personaje de un Sila desequilibrado y huidizo: vocalmente cumplió y actoralmente se entregó a una apasionada interpretación que fue de agradecer y salvó al personaje.

Dos de los personajes masculinos destinados originalmente a ser cantados por castrati son interpretados por una mezzo y una soprano, con lo que se puede decir que en Lucio Silla la gran dificultad vocal recae sobre cuatro cantantes femeninas. En nuestra modesta opinión, la mezzosoprano Marina Comparato hizo un Cecilio de bajo perfil, y la soprano Hulkar Sabirova estuvo algo mejor como Cinna, aunque ambas no terminaron de bordar su actuación a pesar del esfuerzo. Bien los dos personajes más secundarios, la soprano irlandesa Anna Devin como Celia y el tenor barcelonés Roger Padullés como Aufidio. Un conjunto notable de voces e interpretaciones que fue decisivo para el éxito de la empresa.

Esta vez el coro titular tuvo poca presencia, aunque muy notables visualmente sus dos contundentes intervenciones. La producción viene del Liceu de Barcelona y es francamente buena. En la velada del viernes todo discurrió como en las grandes noches y el público lo hizo palpable en sus prolongadas ovaciones finales.

Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 8
Dirección musical: 8
Dirección artística: 8
Voces: 7
Orquesta: 8
Coro: 7
Interpretación actoral: 8
Escenografía: 8
Producción: 8
Programa de mano: 9
Documentación a los medios: 6

TEATRO REAL
Lucio Silla
Del 13 al 23 de septiembre de 2017
Dramma per música en tres actos
Música de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)
Libreto de Giovanni de Gamerra
Estrenada en el Teatro Regio Ducal de Milán el 26 de diciembre de 1772
Estreno en el Teatro Real
Nueva producción del Teatro Real

Ficha Artística
    Dirección musical: Ivor Bolton
    Dirección de escena: Claus Guth
    Responsable de la reposición: Tine Buyse
    Escenografía y figurines: Christian Schmidt
    Iluminación: Manfred Voss
    Dramaturgia: Ronny Dietrich
    Dirección del coro: Andrés Máspero
Elenco
    Lucio Silla: Kurt Streit (Sep. 13, 16, 18, 21, 23)
    Benjamin Bruns (Sep. 15, 17, 20, 22)
    Giunia: Patricia Petibon (Sep. 13, 16, 18, 21, 23)
    Julie Fuchs (Sep. 15, 17, 20, 22)
    Cecilio: Silvia Tro Santafé (Sep. 13, 16, 18, 21, 23)
    Marina Comparato (Sep. 15, 17, 20, 22)
    Lucio Cinna: Inga Kalna (Sep. 13, 16, 18, 21, 23)
    Hulkar Sabirova (Sep. 15, 17, 20, 22)
    Celia: María José Moreno (Sep. 13, 16, 18, 21, 23)
    Anna Devin (Sep. 15, 17, 20, 22)
    Aufidio: Kenneth Tarver (Sep. 13, 16, 18, 21, 23)
    Roger Padullés (Sep. 15, 17, 20, 22)

Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
(Coro Intermezzo / Orquesta Sinfónica de Madrid)         

Duración aproximada
3 horas y 35 minutos
Parte I: 120 minutos
Descanso de 25 minutos
Parte II: 70 minutos

ACTIVIDADES PARALELAS

-15, 19 y 21 de septiembre | Museo Arqueológico Nacional
Visitas guiadas temáticas  gratuitas con aforo limitado.
Roma en el Museo Arqueológico Nacional: 15 de septiembre, 18.00 h.
Cara a cara con Lucio Cornelio Sila (138-78 a.C.): 19 de septiembre, 18.00 h. y  21 de septiembre, 12.00 h.
Imprescindible reservar en:mailto:%20visitasgrupos.man@mecd.es?subject=Reserva%20visita%20c%C3%A1mara%20acorazada

-17 de septiembre, a las 12.00 horas | Teatro Real, sala principal
Los domingos de Cámara
Concierto íntegramente dedicado a Wolfgang Amadeus Mozart
Adagio en La Mayor KV 580 a
Cuarteto en Do Mayor KV 465, Disonancia
Sonata para fagot y violoncello en Si bemol mayor K 292
Quinteto para piano y viento en Mi bemol mayor K 452
Solistas de la Orquesta Titular del Teatro Real.

-19 de septiembre, a las 17.30 horas | Filmoteca Española, sala 1
Proyección de la película Nannerl, la hermana de Mozart (Nannerl, la soeur de Mozart), de René Féret (2010)

-23 de septiembre, a las 19.00 horas
Retransmisión en directo de Lucio Silla en el canal de televisión MEZZO.

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Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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