Idomeneo se nos viene a la guerra de Siria

Otras vez se pasa Robert Carsen perjudicando una gran producción de esta ópera de Mozart

Idomeneo se nos viene a la guerra de Siria
Idomeneo - Teatro Real

Mozart basó esta ópera suya en el retorno del rey de Creta de la guerra de Troya. El Teatro Real la presenta en una ambiciosa coproducción ambientada en en nuestros días y los conflictos cercanos a esa área geográfica. El resultado final parece funcionar hasta la segunda parte, pero no resiste un examen riguroso. Con excelente dirección musical y manipuladora dirección artística, la excelsa partitura y el legendario argumento alcanzan momentos de ‘Gesamtkunstwerk’, esa ‘obra de arte total’ a la que el género operístico siempre aspira y pocas veces logra.

Estamos ante una versión dieciochesca del canto XXIV de la Iliada en el que Idomeneo, de regreso a Creta después de vencer a los troyanos, para salvar su vida amenazada por la furia del mar, promete a Neptuno sacrificar a la primera persona que encuentre en la orilla, que resultará ser su propio hijo Idamante. La dirección de escena de Robert Carsen -que firma también la escenografía, junto con Luis F. Carvalho, y la iluminación, compartida con Peter van Praet-, ha trasladado la guerra entre griegos y troyanos, trasfondo original de la ópera, a una isla del Mediterráneo oriental en la actualidad, donde cerca de 170 figurantes -miembros del coro y actores- representan por un lado al ejército vencedor -en uniformes similares a los actuales griegos-  y a sus prisioneros troyanos, caracterizados como refugiados huidos de la guerra. La actualización tiene sentido aunque pueda considerarse innecesaria, y las coordenadas geográficas y temáticas coinciden, sin producir los chirridos habituales en este empeño, los que se producían en su montaje del mes pasado del ‘El oro del Rhin’ de Wagner en este mismo escenario.

La puesta en escena es magnífica, con un mar y un cielo de impresionante realismo llenando todo el proscenio y juntándose en el horizonte. Frente a tal paisaje en movimiento se desarrollan los dos primeros actos, pasando en el tercero a situarnos primero en una ciudad destruida, alusión clara a la demencial guerra de Siria y después en una estancia en ruinas alumbrada con antorchas en cuatro bidones. Escenografía muy impactante en sus sucesivas propuestas, pero que ignora mientras los personajes lo citan al monstruo que enviado por los dioses ha sembrado el horror y se permite otras licencias que acaban resaltando desfases entre lo que se oye y lo que se ve, el precipicio por el que se desploman la mayor parte de las intervenciones ‘duras’ de actualización que se ven en los escenarios. Hubiéramos deseado más fantasía que verismo en el conjunto de la puesta en escena y que la escena no mimetizara los telediarios que ya no acosan en demasía.
 
En cuanto a la otra dirección, la musical, Ivor Bolton apuntala su sobresaliente trabajo siempre que ocupa este foso, y obtiene de la partitura una lectura sólida y matizada, sin estilismos añadidos pero con dominio del repertorio mozartiano, en el que este Idomeneo merece el cada vez más destacado lugar que ocupa en las últimas décadas. Idomeneo rey de Creta (1781) precede a El rapto en el serrallo (1782), la primera gran ópera cómica alemana; y a las eternas favoritas Las bodas de Fígaro (1786), Don Giovanni (1787) y Così fan tutte (1790), escritas las tres en italiano con libretos de Lorenzo da Ponte; y la inmortal La flauta mágica (1791), con el corolario de La clemencia de Tito (1791). El verdadero descubrimiento de esta obra se produjo en el Festival de Glyndebourne en los años ochenta del siglo pasado, y forma parte desde entonces del repertorio, la n.º 45 de las cien óperas más representadas en el período 2005-2010. En España se estrenó el 16 de enero de 1943 en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Ochenta veces se representará durante este año en todo el mundo.
 
En la partitura late ya esa frescura única de Mozart, aunque el opresivo argumento no le permita hacernos sonreir ni un momento, con una invención melódica desbordante y una orquestación llena de hallazgos y osadías armónicas, pese a encontrase encorsetada entre dos modelos de ópera -la italiana y la francesa- que convivían en la Europa convulsa de entonces. Mozart tenía veinticinco años cuando la compuso; tuvo que enfrentarse duramente con el libretista y así consiguió mayor participación del coro, números concertantes que agilizaban el drama y brevedad en los recitativos. Era su tercera ópera seria, después de Lucio Sila y El rey pastor, una pieza bien larga, al estilo italiano, con su alternancia tradicional de arias y recitativos, pero con influencia francesa en hondura dramática y veracidad escénica. La orquestación es, también, más rica que en obras precedentes, y los personajes tienen vida, en particular Ilía, Idomeneo y Electra.

Mozart enlaza magistralmente los recitativos, con las arias, números de conjunto y partes corales en una partitura bisagra entre dos estilos que Ivor Bolton demuestra conocer con profundidad y veteranía en su cuarto título mozartiano al frente de la Orquesta Titular del Teatro Real -después de Las bodas de Figaro, La flauta mágica y Lucio Silla- amén de dirigir también Alceste, de Christoph Gluck, en 2014, con la que Idomeneo encuentra muchas afinidades, sobre todo en los maravillosos números para coro, marchas e interludios orquestales.
 
El segundo reparto estuvo una vez más a la altura del primero, con el tenor británico Jeremy Ovenden en un Idomeneo roqueño e hierático, el tenor ligero italiano Anicio Zorzi Giustiniani en un Idamante de aspecto algo endeble pero de deliciosa ejecución vocal, la española Sabina Puértolas haciendo una Ilia muy notable vocal y actoralmente, y la uzbeca Hulkar Sabirova en una Elettra crecida enormemente en su aria final, que fue la que más gustó del cuarteto protagonista a un público que no llenaba el teatro este miércoles de estreno del segundo reparto, que apenas interrumpió con aplausos la representación, y que aplaudió al final sin excesos pasionales -remarcando su apoyo a la orquesta y al coro- pero sin las protestas al montaje del martes y sin deserciones previas en la sala. Tres horas y cuarto de espectáculo es una duración muy exigente aún en un género que se prodiga a menudo en demasía horaria. Krystian Adam como Arbace), Oliver Johnston como el gran sacerdote de Neptuno, y el bajo de carrera meteórica Alexander Tsymbalyuk como La voz de Neptuno surgiendo inlocalizable del cielo, completaron un buen reparto secundado por un Coro convincente, a la altura de su gran importancia dramatúrgica y musical en esta ópera, con algunas de las más bellas páginas mozartianas.

En 2008 se puso en el Real la primera versión de esta ópera, la de Múnich, con el papel de Idamante para castrato en vez del tenor posterior, interpretado en el segundo reparto por Joyce DiDonato cuando empezaba a afirmarse en el panorama internacional, y con Jesús López Cobos y Luc Bondy al frente de la música y de la escena respectivamente. En esta ocasión, Robert Carsen condiciona el disfrute exponiendo desvergonzamdamente tesis manidas y sobrantes a estas alturas con soldados arrojando armas y uniformes, solapando el verdadero mensaje de la pieza, el de que la compasión y la empatía deben mitigar el castigo. El Real no quiere quedarse atrás en la ridícula carrera del buenismo y las políticamente correctas declaraciones de intenciones, y encabeza este programa de mano con la siguiente cita de Hans Magnus Enzensberger: ‘La furia con que es vengado el delito muestra la inseguridad de nuestros organismos públicos, el reverso de su superioridad’. El ‘apoyo’ que le faltaba a nuestro poder judicial en la actual tesitura y llegando de una institución conservadora por antonomasia.

Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 9
Partitura: 9
Libreto: 6
Dirección musical: 8
Dirección artística: 6
Voces: 8
Interpretación actoral: 8
Escenografía: 7
Producción: 9
Programa de mano: 8
Documentación a los medios: 9


Teatro Real

IDOMENEO, RÈ DI CRETA
WOLFGANG AMADEUS MOZART (1756-1791)
Fechas19, 20, 21, 23, 25, 26, 27, 28 de febrero y 1 de marzo   19:00 hor

Ópera seria en tres actos, K. 366
Libreto de Giovanni Battista Varesco, basado en la obra Idoménée (1712) de Antoine Danchet, inspirada en la obra teatral homónima (1705) de Prosper Jolyot de Crébillon.
Estrenada en el Residenztheater de Múnich el 29 de enero de 1781.
Estrenada en el Teatro Real de Madrid el 17 de julio de 2008.
Versión revisada por Mozart para el estreno en el palacio de Auersperg de Viena el 10 de marzo de 1786
Nueva producción del Teatro Real, en coproducción con la Canadian Opera Company de Toronto, el Teatro dell’Operadi Roma y la Ópera Real Danesa de Copenhague.

Director musical  Ivor Bolton
Director de escena    Robert Carsen
Escenógrafos   Robert Carsen y Luis F. Carvalho
Figurinista   Luis F. Carvalho
Diseñador de vídeo   Will Duke
Iluminadores  Robert Carsen y Peter van Praet
Director del coro   Ándres Máspero
Director de movimiento  Marco Berriel
Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real

Reparto

Idomeneo – Eric Cutler (19, 21, 23, 25, 27 feb; 1 mar)  
    Jeremy Ovenden (20, 26, 28 feb)
Idamante – David Portillo (19, 21, 23, 25, 27 feb; 1 mar)  
    Anicio Zorzi Giustiniani (20, 26, 28 feb)
Ilia – Anett Fritsch (19, 21, 23, 25, 27 feb; 1 mar)  
    Sabina Puértolas (20, 26, 28 feb)
Elettra – Eleonora Buratto (19, 21, 23, 25, 27 feb; 1 mar)  
    Hulkar Sabirova (20, 26, 28 feb)
Arbace – Benjamin Hulett (19, 21, 23, 25, 27 feb; 1 mar)  
    Krystian Adam (20, 26, 28 feb)
El gran sacerdote de Neptuno – Oliver Johnston
La voz – Alexander Tsymbalyuk

Duración   3 horas y 15 minutos
Actos I y II: 1 hora y 40 minutos  
Pausa de 25 minutos  
Acto III: 1 hora y cinco minutos

-En torno a Idomeneo se han programado distintas actividades en el Teatro Real, la Biblioteca Nacional, el Museo Arqueológico Nacional, el Museo Lázaro Galdiano y el British Council [Ver agenda completa abajo].
-El 23 de febrero, a las 19.00 horas, Radio Clásica, de RNE, retransmitirá Idomeneo en directo para toda España y para los países de la UER (Unión Europea de Radiodifusión).
-El canal de televisión Mezzo y Palco Digital retransmitirán la ópera en diferido, en una coproducción audiovisual del Teatro Real y François Roussillon & Associés, con posterior distribución internacional y edición en DVD.
-Las funciones de Idomeneo están patrocinadas por Fundación Banco Santander.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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