"La religión está en buena parte de mi ADN y la colección está basada en mi catolicismo y la religión en general"
La alta costura se tiñe de franciscanismo. La prestigiosa marca Givenchy presentó la Universidad de la Sorbona de París su colección de otoño 2010 basada en el blanco y negro de las vestiduras de los sacerdotes y en hábitos monacales de los frailes franciscanos.
Ya en la ambientación, Ricccardo Tisci, el diseñador estrella de la prestigiosa marca, dio muestras de por donde iban a ir los tiros. El impresionante salón de la Sorbona estaba decorado con colgantes en formas de coronas de espinas y otros accesorios religiosos.
Una de sus creaciones más explicítamente religiosas es una camiseta blanca con una imagen de Jesucristo y la frase: ‘Jesus Is Lord’ (Jesús es el Señor).
La colección está protagonizada por los colores blanco y negro, propios del vestuario de curas y religiosos. Amén de que los modelos iban calzados con sandalias de frailes. Y de música de fondo de todo el desfile, el «Ave María».
El propio Tisci se muestra orgulloso de su vuelta a las raíces religiosas: «La religión está en buena parte de mi ADN y la colección está basada en mi catolicismo y la religión en general».
El diseñador confiesa que se inspiró «en los sacerdotes, en sus vestiduras negras y blancas, en los hábitos marrones de los franciscanos, y en las capas de los rabinos judíos», porque representan «la forma más elegante y pura de vestir«.
La moda regresa a Dios y busca inspiración en sus más sencillos seguidores: los franciscanos.

