Todos sabemos lo fácil que es "matar un ruiseñor"

¡Ni piedras de molino, ni piedras de lapidar!

"La condena más grande del mal resuena cuando lanzamos al cielo la piedra de perdonar"

¡Ni piedras de molino, ni piedras de lapidar!
Lapidación

(Santiago Agrelo).-Será bueno recordar que también los asesinos pueden fácilmente ocupar primer plano en la manifestación que pide justicia para sus víctimas. Todos sabemos lo fácil que es salir a la calle y condenar sin juicio al monstruo que nos libera de la obligación de pensar en nuestras responsabilidades.

Todos sabemos lo fácil que es enardecer masas anónimas e instigarlas a un linchamiento, que era ayer en la horca, y es hoy por ‘lapidación’, física entre los menos civilizados, moral entre las gentes cultivadas. Todos sabemos lo fácil que es «matar un ruiseñor». ¡Todos sabemos lo fácil que eso es!

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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