"Estan en juego la credibilidad de la Iglesia y el celibato opcional"

Pederastia, todo se está conociendo demasiado tarde

"Hay que tener mucho cuidado para no acusar a un inocente. Hay que proteger a las víctimas sin reservas"

Pederastia, todo se está conociendo demasiado tarde
Stop a la pederastia en la Iglesia

Tenemos que ser claros como el agua al investigar y acabar con este horror y, a la vez, prudentes para evitar errores y hacer nuevas víctimas

(José Ignacio Calleja).-Me había prometido no escribir de las acusaciones de pederastia en la Iglesia. No sé, no tengo especial información que añadir. Estoy como ustedes, expectante y preocupado. Me da miedo quedarme corto o pasarme. Tampoco soy dado a generalizar o a saltarme la presunción de inocencia en hechos tan graves.

Sé que es un pecado y sé que es un delito. Sé que lo primero requiere el ‘perdón’ de Dios, y lo segundo, ‘juicio justo’ y las penas correspondientes. No se lo deseo a nadie, pero es lo que hay en una sociedad justa con las víctimas. Nadie debería escapar a este principio.

Sé también, como ustedes, que todo se está conociendo demasiado tarde. Los responsables de la Iglesia tenían la obligación de conocer y, en su caso, de actuar en justicia y dignidad. Si no conocieron, mal, y si conocieron y no actuaron, peor. Supongo que los mejor ‘situados’ conocieron. ¿Tal vez demasiado tarde? «Eran otros tiempos en cuanto a la conciencia moral y penal del caso», dicen. No sirve como justificación.

Después ha hablado el Papa. Ha escrito una carta a la Iglesia católica de Irlanda. Creo que es una carta de ‘categoría’, que decimos. Si la hubieran hecho unos cristianos de base, sería más exigente y rotunda con las responsabilidades de Roma. Si la hubieran hecho otros grupos de protección de la infancia, sería más rotunda en las exigencias penales de los ‘autores'». Si hablaran los irlandeses, dirían que por qué sólo a ellos. No son despreciables estas reservas a la carta del Papa. Pero, en conjunto, reconozcan conmigo que no estamos habituados a esa claridad y contundencia en la Iglesia. Se quieren hacer las cosas bien. Veremos qué pasa.

Hay que tener mucho cuidado para no acusar a un inocente. Hay que proteger a las víctimas sin reservas. Y hay que saber que algunos altos cargos de la Iglesia se verán salpicados por no haber actuado a tiempo, o hacerlo mal. No es fácil conjugarlo todo, pero el camino emprendido no tiene retorno.

Está en juego la justicia; está en juego la credibilidad de la Iglesia; y está en juego, a más largo plazo, el celibato opcional del clero católico. Yo así lo creo. No pienso en el celibato obligatorio como causa de ninguna perversión, pero sí con la deficiente madurez afectiva de muchos de los ordenados y consagrados en la Iglesia. O, si se quiere, con una mala asunción de la sexualidad en la vida personal. No tiene nada que ver con la pederastia, pero tampoco ayuda.

Tenemos que ser claros como el agua al investigar y acabar con este horror y, a la vez, prudentes para evitar errores y hacer nuevas víctimas. Tenemos que ser prudentes. Digo esto porque alguna vez yo no lo he sido. Alguna vez he hablado desde mis temores, a medida que crecía ‘la noticia’, y en letra de molde mis palabras parecían de ‘un fiscal’. No eran opiniones injustas, pero sí poco elaboradas. Lo que le sucede al Papa, ése era mi temor de ‘lo que podía venir’. Sean justos, sin tapujos, y prudentes, siempre. Felices días para todos.

 

 

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Lo más leído