Samuel M.M., el cura que fue destituido por ofrecer sus servicios sexuales

“Estoy rehabilitado y creo que en este tiempo he pagado mi culpa”

El arzobispo de Toledo aún no ha tomado una decisión sobre su futuro

“Estoy rehabilitado y creo que en este tiempo he pagado mi culpa”
Samuel Martin Martin.

Pide perdón no sólo de sus superiores eclesiásticos sino también de los que fueron sus feligreses, de su familia y de todos aquellos que se hayan sentido ofendidos por su anómalo proceder

Desde su ‘retiro forzoso’, Samuel M.M. expresa su voluntad de poder volver algún día «a los púlpitos». Pese a todo, Rodríguez Plaza, que ha seguido su evolución, aún no ha tomado una decisión sobre su futuro.A finales de febrero del pasado año saltaba a la luz un escándalo que volvía a remover los cimientos de la Iglesia y que tocaba de lleno a la Diócesis toledana.

Quizá en esos días fue el sacerdote más buscado de todo el país por parte de los medios de comunicación y de ahí que se le apartara «ipso facto» tanto del sacerdocio como del panorama mediático. Samuel M.M, el joven cura que el Arzobispado de Toledo destituía de su cargo en la localidad toledana de Noez al conocerse que ofrecía sus servicios sexuales a través de internet, habla un año y algo más de un mes después para EL DIA DE TOLEDO.

Pasado este tiempo Samuel, que en la red se daba conocer por el nombre de Héctor, prefiere no desvelar su paradero actual, apuntando únicamente que en el momento en el que se produce la conversación telefónica con este medio «estoy fuera de Toledo».

Según parece puede continuar en tierras salmantinas, obedeciendo a un «retiro forzoso» ordenado en su día por el propio titular del Arzobispado, monseñor Braulio Rodríguez Plaza, quien decidió tomar las riendas de este asunto personalmente. En un primer momento se habló de su ingreso en un centro de salud mental; donde primero, previsiblemente, iba a someterse a análisis médicos y psicológicos. También en esas fechas se barajó la posibilidad de que compartiera residencia con algún familiar, dedicado igualmente al sacerdocio.

Sea como sea, en todo momento, el sacerdote rehusa despejar estas dudas; ya que, según dice, lo importante es que «estoy completamente rehabilitado». Samuel insiste en ello y apunta al respecto que en todos estos meses «he tenido tiempo de reflexionar, y mucho, sobre todo lo que me pasó». En este sentido tampoco quiere recordar los detalles de aquel «escabroso» asunto porque ahora «soy una persona totalmente nueva».

Y es que este tiempo le ha servido no sólo para hacer penitencia y purgar sus culpas, sino también para hacer examen de conciencia. De ahí que exprese su más profundo arrepentimiento, además de solicitar el perdón no sólo de sus superiores eclesiásticos sino también de los que fueron sus feligreses, de su familia y de todos aquellos que se hayan sentido ofendidos por su anómalo proceder. Al respecto añade que cometió un grave error, del que ahora sí es consciente y del que «he tenido que pagar por ello».

«Volver al púlpito»

A su juicio cree que ya ha pagado por sus pecados; aunque, eso sí, es consciente de que la decisión final aún está en manos de monseñor Rodríguez. En este sentido Samuel considera que ya está preparado para volver a ejercer el sacerdocio y así se lo ha hecho saber al Arzobispo de Toledo, quien incluso ha podido comprobar «in situ» los resultados de su recuperación. Es decir, Rodríguez Plaza ha tenido ocasión de visitarlo, además de los contactos telefónicos que han mantenido, con el fin de conocer su evolución.

Sin embargo, hasta la fecha no se ha tomado ninguna decisión. De ahí que este joven sacerdote también se muestre cauto y prudente en esta primera entrevista con EL DIA. Así expresó su deseo de seguir ejerciendo el sacerdocio en el destino que se considere oportuno asignarle, pero no quiere cometer más errores que puedan acabar con su aspiración de «volver a los púlpitos».

En cuanto a la solución final, cabe recordar, el Arzobispado ya apuntó en su día que será el Derecho Canónico el que determine la vía a seguir desde el punto de vista eclesiástico; puesto que, desde el civil o jurídico Samuel M.M no tiene ninguna reponsabilidad que asumir ya que en ningún momento se presentó denuncia alguna contra él y en este sentido hay que recordar los 17.000 euros que empleó de fondos de la parroquia y de las cofradías para sufragar su «adicción sexual«, cantidad que el Arzobispado se comprometió a reponer.

Así las cosas sigue rezando para que todo vuelva a la normalidad.

 

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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