Detendrán acciones legales si retiran algunas tiendas

La Iglesia Anglicana negocia con los indignados

La acampada frente a la catedral de San Paul podría llegar a 2012

El arzobispo Rowan Williams apoya el impuesto "Robin Hood" propuesto por los manifestantes del 15 O

Los indignados londinenses podrían mantener su acampada frente a la catedral de San Pablo hasta 2012 si aceptan una oferta de las autoridades municipales que conlleva sacar algunas tiendas de campaña, según dijo hoy una de sus portavoces.

Tina Rothery, que asistió ayer a conversaciones con abogados del consistorio de la City (distrito financiero de Londres), dijo hoy que las autoridades les han ofrecido suspender hasta el próximo año posibles acciones legales para desalojarles con la condición de que retiren algunas tiendas para facilitar el acceso al templo.

Los manifestantes debatirán hoy esta oferta, que no ha sido confirmada por las autoridades locales.

No obstante, el presidente de estrategia política de la City, Stuart Fraser, reconoció hoy que la prioridad era «despejar los accesos» y evitar medidas legales.

Las conversaciones entre el consistorio y los portavoces del movimiento «Ocupar la Bolsa de Londres» se han iniciado después de que el martes tanto la catedral como las autoridades municipales anunciaran que suspendían temporalmente sus medidas legales.

La City siguió el ejemplo del templo, que decidió parar su recurso judicial para revisar su gestión de la protesta, que desde que empezó el pasado 15 de octubre ha causado la dimisión de dos de sus máximos responsables, el canónigo Giles Fraser, que apoyó a los indignados, y el deán Graeme Knowles, que asumió su responsabilidad en la respuesta confusa a la manifestación.

«La Iglesia ha cambiado su posición en cuanto a la presencia de un campamento en sus terrenos y, en consecuencia, nosotros debemos replantearnos la nuestra», declaró hoy Fraser.

Un grupo de manifestantes ha mantenido también conversaciones con las autoridades anglicanas de San Pablo para garantizar que el templo pueda cumplir con sus funciones.

El primado de la Iglesia Anglicana, el arzobispo Rowan Williams, mostró esta semana sus simpatías por los manifestantes al apoyar un impuesto «Robin Hood» a las transacciones bancarias y afirmar que su protesta refleja «la exasperación general con el sistema financiero».

La movilización londinense «Ocupar la Bolsa de Londres», que se inició el 15 de octubre como parte de la convocatoria internacional contra los excesos del sistema financiero, se tuvo que instalar en las cercanías de San Pablo debido a que los terrenos que ocupa el parqué bursátil son privados.

Precisamente el otro centro financiero de Londres, Canary Wharf, obtuvo hoy una orden judicial que prohíbe a manifestantes ubicarse en sus terrenos, que también son privados, pues temía que se extendiera la manifestación. (RD/EFE)

 

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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