El dominico fue quemado en Roma en 1600

El Vaticano expondrá el proceso de condena a Giordano Bruno

"Lux in arcana. El Archivo Secreto Vaticano", del 29 de febrero al 9 de septiembre

Por primera vez saldrá del Vaticano una carta de seda escrita por la emperatriz china Wang, que al convertirse al catolicismo adoptó el nombre de Elena, al papa Inocencio X

El sumario del juicio al pensador y fraile dominico Giordano Bruno, al que la Inquisición condenó a muerte y fue quemado en Roma en 1600, es uno de los cien valiosos documentos custodiados en el Vaticano que se expondrán en Roma el 29 de febrero.

Lux in arcana. El Archivo Secreto Vaticano se descubre es el título de la muestra que alberga estos documentos y que podrá visitarse en los Museos Capitolinos de Roma hasta el 9 de septiembre.

El sumario -hecho público ayer, aniversario de la ejecución de Bruno- es, según los organizadores, «excepcionalmente relevante», ya que las actas del juicio se perdieron, tal vez quemadas junto a otros procesos del Santo Oficio, antes de que los Archivos Romanos que fueron enviados a París por orden de Napoleón en 1810 fueran devueltos a la Santa Sede entre 1815 y 1817.

En esos archivos se encontró el sumario, lo único que queda del dossier del juicio, que contiene amplios extractos del proceso, señalaron los organizadores.

Además, se expondrán las actas del proceso a Galileo Galilei (1616-1633), que contienen todos los papeles de ese juicio recogidos por la Congregación del Santo Oficio y la carta de los miembros del Parlamento inglés al papa Clemente VII sobre la causa matrimonial de Enrique VIII (1530).

Destaca una carta hecha con corteza de abedul enviada por Pierre Pilsemont, jefe de la tribu de indios americanos de Ojibwe, conocidos también como Chippewa, al papa León XIII, en el que le llama «Gran maestro de las plegarias, que hace las funciones de Jesús» y le agradece haber enviado a su tribu unas plegarias.

Por primera vez saldrá del Vaticano una carta de seda escrita por la emperatriz china Wang, que al convertirse al catolicismo adoptó el nombre de Elena, al papa Inocencio X (1650).

(Rd/Efe)

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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