(José Carlos Rodríguez).- Hace pocos días que regresé a España de la República Democrática del Congo. A lo largo del año pasado y hasta la primera semana de febrero, he dedicado una buena parte de mi tiempo a llevar adelante el proyecto que la ONG en la que trabajo ha realizado en las afueras de la ciudad de Goma, con población desplazada muy vulnerable, sobre todo con niños y jóvenes. Gestionar el dispensario, la clínica psicológica, los campeonatos deportivos, los talleres de formación y muchas actividades más me ha dado infinidad de alegrías y ha absorbido buena parte de mis energías. Ahora todo toca a su fin, y de esta experiencia de tránsito se puede aprender mucho.
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