Si llevas tus premisas sólo un poco más allá, ni siquiera te digo a sus últimas consecuencias, descubrirías que debes tirar muchos más tabiques
(José Antonio Fortea).- Masiá, Masiá, he leído las últimas perlas caídas de tu boca. Como es lógico no me gustaría desaprovechar esta primaveral ocasión que me brindas en nuestro secular diálogo de sordos. Ese tono, ese tono. Ay, ay, ay, que te pierde el tono de sargento teológico. Esa vocación inquisitorial desaprovechada. Pero no lo niego, madera, haberla hayla. Y, además, qué fijación con el tema del demonio. Con la de pobres que hay en el mundo, y tú dale con el infierno. Mira que eres.
Para leer el artículo completo, pinche aquí

