En el prólogo del libro "Tal vez me hable Dios"

Cardenal Amato: «Faustino fue un diamante purísimo de santidad»

"Dejémonos guiar de estos pequeños, que también son maestros en la ciencia del amor"

"En total se han publicado en todo el mundo unos 170.000 libros o folletos sobre Faustino"

(AVAN).- El libro «Tal vez me hable Dios», con la biografía del joven valenciano en proceso de beatificación Faustino Pérez Manglano, fallecido en 1963 a los 16 años de edad, ha alcanzado ya su cuarta edición en Italia.

La obra, escrita por José María Salaverri, biógrafo de Faustino, de quien fue profesor en el Colegio Nuestra Señora del Pilar de Valencia, cuenta en esta última edición con un prólogo del cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación de la Causa de los Santos en el que califica a Faustino como «un diamante purísimo de santidad».

En el prólogo el cardenal también analiza su progreso espiritual y concluye afirmando «dejémonos guiar de estos pequeños, que también son maestros en la ciencia del amor, en la ciencia de los santos y volvamos a encender en todos nosotros la pasión por nuestra santidad».

«Tal vez me hable Dios» ha sido publicado en ocho idiomas, español, francés, italiano, polaco, húngaro, inglés, portugués y recientemente ha salido la primera edición en co-reano.

Igualmente, hay diversas obras sobre el joven venerable valenciano de diferentes autores escritas en sueco, albanés, rwandés y papiamento que es la lengua de las Antillas Holandesas. Según ha indicado a la agencia AVAN Salaverri, «en total se han publicado en todo el mundo unos 170.000 libros o folletos sobre Faustino«.

Faustino Pérez Manglano nació el 4 de agosto de 1946 en Valencia e ingresó en el colegio Nuestra Señora del Pilar en 1952. En 1961 la enfermedad de Hodgkin mina su salud, pero «él asume su muerte con naturalidad después de dar un testimonio excepcional durante toda su vida y hasta el último momento», recuerda Salaverri.

Falleció el 3 de marzo de 1963, a los 16 años. Su biógrafo y profesor asegura que su alumno «practicó en vida las virtudes teologales y cardinales en un grado superior, convirtiéndose en un auténtico misionero que, incluso tras su muerte, misiona, allí donde alguien se pone en contacto con él». En realidad, «su vida estuvo llena de síes a la Virgen, a una existencia consagrada a Dios, al sufrimiento y también a la muerte», según Salaverri.

 

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Lo más leído