"Todas las opciones son legítimas y la Iglesia no tiene que defender ninguna de estas opciones"

Novell reclama una Conferencia Episcopal propia si Cataluña proclama su independencia

"Sobre la organización política de un país, la Iglesia no tiene ninguna opción previa"

Si Catalunya fuera un país independiente, afectaría a la Iglesia Católica catalana porque probablemente este país desearía tener relaciones diplomáticas con la Santa Sede

El obispo de Solsona (Lleida), Xavier Novell, el más joven de España, ha asegurado este martes que con una hipotética Catalunya independiente la Santa Sede tendría que plantearse la creación de una Conferencia episcopal catalana.

«Si Catalunya fuera un país independiente, afectaría a la Iglesia Católica catalana porque probablemente este país desearía tener relaciones diplomáticas con la Santa Sede, y probablemente la Santa Sede tendría que pensar la posibilidad de crear una Conferencia Episcopal propia de un país nuevo«, ha dicho.

Novell ha hecho estas declaraciones a los medios de comunicación respondiendo a preguntas de los periodistas en la Diputación de Lleida, donde ha visitado al presidente, el convergente Joan Reñé, para hablar sobre el patrimonio arquitectónico de parroquias y ermitas de las comarcas leridanas.

También ha remarcado que la independencia afectaría a la financiación porque en estos momentos la Iglesia Católica en Catalunya se financia a través de los impuestos de los ciudadanos y de los donativos de la gente.

«Los impuestos de los ciudadanos están vehiculados a través de la Hacienda española, que entrega el dinero a la Conferencia Episcopal Española, que, a través de una fórmula que está pactada por todos los obispos de España, se distribuye proporcionalmente a las diócesis», ha precisado.

El obispo ha remarcado que la Iglesia no tiene que posicionarse políticamente y que el obispo tiene que serlo de todos.

«Yo lo único que recuerdo son los derechos de los ciudadanos a escoger todas las opciones que son legítimas, y la Iglesia no tiene que defender ninguna de estas opciones», ha afirmado.

Para Novell, «la Iglesia, como decía el obispo (Sebastià) Taltavull tiene que respetar lo que democráticamente decidan los ciudadanos, siempre y cuando respeten los derechos fundamentales de la persona».

En este contexto, ha aclarado que si democráticamente los ciudadanos deciden una opción, no de organización política sino de organización social, que sea contraria a los derechos humanos, la iglesia tiene que quejarse y denunciarlo.

«Sobre la organización política de un país, la Iglesia no tiene ninguna opción previa. Por lo tanto aquello que democráticamente deciden los ciudadanos se tendrá que reconocer porque nuestra misión no es organizar políticamente la sociedad, sino acompañar a la gente a encontrar un sentido en la vida», ha concluido.

(Rd/Ep)

 

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Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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