Director de Ediciones de PPC: "Hay un público interesado en lo religioso"

Luis Aranguren: «Pagola ha descodificado a Jesús, haciéndolo patrimonio de la Humanidad»

"Nuestro proyecto es proporcionar recursos que faciliten una mejor evangelización de nuestra gente en el siglo XXI"

La convivencia es el caldo de cultivo de una sociedad plural, con pluralidad de ideas, de religiones, de maneras de ser y de situarnos.

(Jesús Bastante).- Luis Aranguren es el director de Ediciones de la Editorial PPC, un sello histórico para todos los que vivimos de alguna manera la fe. «PPC ha acompañado el devenir de la comunidad cristiana durante muchas generaciones«, opina Aranguren, después de 57 años de andadura editorial.
Habla sobre el último libro de José Antonio Pagola, a quien otorga el mérito de haber «descodificado a Jesús, sacándolo del marco estrecho de nuestra propia Iglesia y haciéndolo patrimonio de la humanidad».

Por último, y a raíz del éxito de ventas de muchos de los libros de PPC, Aranguren afirma que «hay un público que no es religioso en los términos más tradicionales, pero que sí está interesado en lo religioso».

¿Qué es PPC para ti, por qué espíritu se caracteriza?

PPC tiene un espíritu que durante 57 años ha acompañado a muchas generaciones. Ha acompañado el devenir de la comunidad cristiana, y de mucha gente en su transitar como cristianos en este mundo. PPC se configura como un proyecto, cultural, confesional y eclesial. Siempre decimos que PPC es una palabra y una voz en la Iglesia. Desde la Iglesia. Porque nos sentimos parte de la Iglesia, sabiendo que ésta forma una variedad y una polifonía de voces.
Nuestro proyecto es proporcionar recursos que faciliten una mejor evangelización de nuestra gente en el siglo XXI. Porque la editorial nació en 1955, pero para nosotros es muy importante situarnos y posicionarnos siempre en el momento actual. Hoy ya no estamos en aquellos años, tampoco en los del Concilio ni en los de la Transición. Estamos en un siglo nuevo, en una nueva era de profunda crisis (a todos los niveles). Desde ahí queremos aportar palabras significativas.

PPC fue una de las primeras en asumir y promover los cambios que introdujo el Concilio Vaticano II. ¿Es un ejemplo de cómo la Iglesia debería insertarse en el devenir de la sociedad del momento?

Claro. Creo que les debemos mucho a los que iniciaron PPC, que eran laicos en su mayoría. En el contexto de una Iglesia nacional-católica, fueron unos adelantados. Supieron olfatear por dónde iba el devenir de la Iglesia, como tantos teólogos y otro tipo de gente. El Concilio Vaticano no nació de la nada. Hubo toda una preparación. Yo creo que, modestamente, parte del espíritu del Vaticano II en España se debe a iniciativas como PPC. Ahora nosotros seguimos intentando olfatear los signos de los tiempos, para hacer propuestas veraces a la gente de nuestro tiempo.

¿Cuántos libros puede editar PPC a lo largo del año?

Tenemos una media de 35 o 40 novedades cada año, repartidas en 10 colecciones distintas.

«Fijos los ojos en Jesús» está siendo todo un éxito de público, crítica y ventas. ¿Piensa que la clave son las distintas sensibilidades de los tres «pesos pesados» de la teología española, que confluyen en el libro?

El libro fue un encargo editorial, que surgió después de estar debatiendo qué hacíamos por el Año de la Fe. Como era muy precipitado, pensamos en una solución de conjunto: Juan Martín Velasco podía profundizar en el marco de la fe, en lo que supone creer hoy, en medio de esta crisis; Dolores Aleixandre podría aportar los lugares de encuentro de la fe, los ámbitos (que ella ha llamado en el libro los «paisajes de la fe», con la magia de su narrativa); y José Antonio Pagola podría concretar el paso de la seducción de la fe, de la decisión de la fe, al seguimiento de Jesús.
Así obtendríamos un gran libro para el público creyente, e incluso para el público de la frontera, el público alejado o incluso rebotado con las instituciones eclesiales. No queríamos hacer un libro que reforzara lo doctrinario, lo catequético, los contenidos o las formulaciones. De eso ya hay mucho. Queríamos un libro que abriera ventanas y puertas y nos ayudara a respirar.

Con sus más de 5 mil ejemplares vendidos en un mes, ¿demuestra este libro que los lectores de lo «religioso» no son minoritarios?

Efectivamente. Estamos ahora poniendo en marcha una tercera edición, después de haber vendido en las 2 primeras casi 8 mil ejemplares. Ha tenido una acogida enorme, tanto en librería religiosa como no religiosa. Esto siempre nos hace pensar que hay un público que no es religioso en nuestros términos más tradicionales, pero que sí está interesado

¿Puede estar orgulloso Francesc Torralba, autor de «Jesucristo 2.0», de ser uno de los pocos intelectuales católicos conocidos actualmente en nuestro país?

Sí, yo creo que en este momento es el intelectual católico de más prestigio en España. Es de la nueva generación, que tiene mucho que decir, y además lo dice muy bien, muy alto y muy claro. Como gran filósofo que es, lleva hasta sus últimas consecuencias aquello de la «claridad como cortesía del filósofo», que decía Ortega. Este último libro es una confesión de fe personal, aunque toca otros temas: la relación de la fe con la cultura, la espiritualidad, la oración, el seguimiento de Jesús y su marco institucional… Es una «revisitación» de Jesús, como sugiere el título, porque trata de cómo creer en Jesús en la era digital. En qué creer, y de qué manera confesar que se cree. También es un punto de encuentro con la cultura de nuestro tiempo: con la de otras religiones, otras confesiones… Un punto de anclaje muy sólido como diálogo y como figura moderna.

«Ojalá escuchéis su voz», de Juan Martín Velasco, ¿no es en cierto modo un homenaje a una forma de vivir la Iglesia y de entender la vida, que aporta la esperanza necesaria a las generaciones que no han tenido la sensación de la lucha por conseguir cosas?

Juan Martín Velasco es una de las grandes figuras desconocidas de nuestro panorama (de la Iglesia y de España). Muchas veces por su humildad, por su propia manera de ser, está por hacerse el reconocimiento público que Juan merece.
Este libro rompe un poco con su manera de escribir, porque él ha sido siempre de hacer libros muy tipo manuales (de fenomenología de la religión, de historia de las religiones…). Este libro parte de la generosidad de los amigos de RS-21, porque son artículos que ha ido haciendo en la revista. Artículos cortos y notas a pie de página, que hablaban de muchas cosas: de tiempos litúrgicos, de lo que supone el descanso de las vacaciones, del fenómeno del terrorismo, de acontecimientos de la vida cotidiana que, analizados desde su pensamiento, pasan de ser coyunturales a estructurales, porque ordenan la vida creyente. Hay todo un apartado sobre el mundo de la solidaridad, de la justicia, del problema de la inmigración… No son temas que normalmente tocara, peor los ha manejado con gran soltura, profundidad y claridad. Él es un hombre de bisturí (en la precisión de su exposición), pero que además lo hace de una manera sencilla.

«El camino abierto por Jesús» son los comentarios al Evangelio de Lucas por José Antonio Pagola. ¿Es un privilegio gozar con los comentarios pastorales de alguien que ha sido «semilla de contradicción» desde la dinámica del amor a la sociedad? ¿Cree que se le puede considerar la persona que mejor escribe sobre el Evangelio en nuestro país?

Yo diría que es el que mejor escribe en lengua española. José Antonio Pagola en Latinoamérica es muy conocido, sus libros son muy codiciados allí. Es el teólogo que mejor divulga el mensaje del Evangelio. Creo que no hay que categorizarle por si profundidad bíblica o teológica, sino por su capacidad de divulgar, de hacer accesible y entendible el mensaje de Jesús para personas que no están metidas en temas pastorales. Es un gran comunicador. Nos ha transmitido desde hace años que Jesús es patrimonio de la humanidad, y con lo cual lo ha descodificado, lo ha sacado del marco estrecho de nuestra propia Iglesia. Eso es lo que ha hecho interesarse a muchas gentes no creyentes (agnósticas, alejadas, o rebotadas), porque Jesús sigue siendo interesante y seductor para muchos. El problema es cómo presentarlo.
El título del libro recuerda que lo que hizo Jesús fue abrir un camino, un camino de vida. Y el acento Pagola lo pone precisamente sobre qué camino, que estilo de vida, qué propuesta de felicidad y de sociedad nos propone Jesús, para poder entendernos y convivir en justicia.

El autor de «Cartas desde los márgenes» es también colaborador de Religión Digital. ¿Escribe José Carlos Bermejo desde los límites del dolor y el sufrimiento?

Sí. La idea de este libro nació hace 7 años, a partir de conversaciones que tuve con él. Son cartas que se mandan José Carlos Bermejo y Rosa María Belda, tras todo un trabajo que hicieron, grabadora en manos, en prisiones, hospitales, unidades de cuidados paliativos… En todo el mundo del dolor, del sufrimiento y de la injusticia, poniendo voz y palabra a los protagonistas de estas historias. Son cartas que se mandan el uno al otro, pero que en el libro se dirigen a cada uno de nosotros.

Sobre el mundo de las cárceles editasteis hace poco otro libro.

Sí, «Voluntarios en prisión«, un libro de experiencias directas de miles de personas que están trabajando en el marco de las prisiones. Es un trabajo desconocido. Muchos de los voluntarios vienen de comunidades cristianas, y el mundo del voluntariado es un mundo en el que se convive muy fácilmente. Queríamos enmarcar el libro ahí, en el mundo de la solidaridad y el trabajo por la justicia. Es un libro narrativo, cuya experiencia se ofrece a todas las personas y organizaciones que quieran trabajar en este marco. Es un servicio que desde PPC hemos querido hacer a este mundo tan olvidado, donde hay muchísimos cristianos y cristianas trabajando.

¿Qué planteáis en el libro «Sendas de vida con los jóvenes»?

Es un manual de pastoral aplicada a los jóvenes, hecho por una de las figuras más relevantes de la pastoral de juventud de de España de los últimos 50 años: José Luis Pérez Álvarez, que inició un movimiento, Adsis, volcado en el mundo de los jóvenes. En su libro recoge de una manera muy personal, con ocasión también de los 50 años de la celebración del Concilio Vaticano II, sus 50 años de experiencia en pastoral de juventud. También estamos editando desde PPC todos sus materiales y propuestas pastorales.

«Lucha santa: la experiencia religiosa de los curas obreros de la sierra sur de Sevilla», cuenta el ejemplo de un grupo de sacerdotes en la dictadura. ¿Es un libro de historia, o de historias?

Historias. Historias de vida de este grupo de 5 o 6 curas jornaleros que optaron por ese tipo de vida y por la construcción de otra manera de ser Iglesia. Distinta, pero legítima. Como también había curas obreros en los marcos urbanos, en hospitales, etc., había una línea parecida en el mundo rural, de la que no sabíamos casi nada. Y yo creo que estos curas de Andalucía abrieron un camino muy interesante.

¿Qué claves aporta «La Biblia en su cultura», de Pedro Barrado, desde el arte y la historia, para su comprensión?

Su autor está siempre dando cursos de Biblia en ámbitos parroquiales, con gente sencilla. De ahí nació este libro. No es un libro especulativo, sino que surge a partir de las dudas que la propia gente le plantea en sus clases. Ayuda, efectivamente, a la comprensión de los textos bíblicos, a no leerlos al pie de la letra sino intentando contextualizarlos cabalmente. Sobre todo aquellos temas que tienen que ver con la violencia o con determinadas calificaciones de Dios. Yo pienso que es un gran servicio a la comunidad cristiana.

Por último, ¿qué puedes decirnos de «Virtudes para convivir», de Xabier Etxeberría?

Xabier Etxeberría es profesor y catedrático de Ética en Deusto. Hizo un artículo muy largo para una revista que se llamaba «Virtudes para la paz». A mí me interesó mucho, y pensé que de podía añadir más y completarlo, para transformarlo en un libro. El artículo estaba muy centrado en la paz en el País Vasco, pero yo pensé que un problema que tenemos a nivel de toda España es el de la convivencia. La convivencia entre diferentes (capas sociales, inmigrantes y no emigrantes, personas distintas…). Uno de los grandes problemas de nuestro tiempo es precisamente qué hacer para poder vivir juntos. PPC intenta hacer, así, su pequeña aportación; y Etxebarría responde desde el marco educativo y de ciudadanía. Creo que a veces tenemos muchas peleas por conceptos, y que nos cuesta bajar a la arena de la realidad. La convivencia es el caldo de cultivo de una sociedad plural, con pluralidad de ideas, de religiones, de maneras de ser y de situarnos. Ya no estamos en una sociedad nacional-católica. Y en ese marco de pluralidad, a los cristianos nos toca ofrecernos a las distintas «gamas» de cristianos, pero también a los alejados y a los no creyentes. Todos formamos la familia humana, y todos estamos concernidos y convocados a cambiar la sociedad para hacerla mejor. Nosotros los cristianos lo llamaremos Reino de Dios. Otros lo llamarán de otra manera. No nos vamos a pegar por lo que nos diferencia, tendremos que juntarnos en el horizonte común que queremos.

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Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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