La AVL lo publicará sin aval canónico

La Iglesia dice «no» al misal en valenciano

El texto es una catalanización del original anterior

La Iglesia dice "no" al misal en valenciano
Osoro entrega titulo el IDCR

Ni servirá para celebrar la liturgia en "lengua propia", ni "buena parte de los sacerdotes" reclaman un misal en catalán

Diez años esperando. Así ha estado la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) para ver si la Iglesia concedía la aprobación canónica al Missal romà en valenciano que la Acadèmia presentó, en 2002, a todos los obispos de la diócesis valencianas.

Era una propuesta elaborada por la Comissió de Textos Religiosos de la AVL y pretendía dotar a los sacerdotes de un texto oficial con el que poder decir misa en el catalán normativo que oficializa la entidad. Pero el bloqueo sistemático al proyecto que ejerció el cardenal García-Gasco y la parálisis aplicada por el actual arzobispo Carlos Osoro -frente a las esperanzas despertadas al inicio de su pontificado-, ha impedido que se avance en esa autorización romana al misal en «normaliTZat».

Pese a ello, la AVL comunicó ayer de manera oficial que ha acordado la publicación del Missal romà. Así: a toda prisa, sin solicitud arzobispal, sin aprobación canónica, de forma unilateral, a lo «juan palomo»… como casi todo lo que hace el catalanismo.

«La edición del Missal romà será una propuesta que la institución normativa presentará a la comunidad eclesiástica valenciana para que la liturgia pueda celebrarse en la lengua propia, como reclaman desde hace años una buena parte de los sacerdotes valencianos», anunció la AVL. Porque, ni servirá para celebrar la liturgia en «lengua propia», ni «buena parte de los sacerdotes» reclaman un misal en catalán.

No admite la AVL, en cambio, la existencia de un misal romano en valenciano editado por Mossén Josep Alminyana y la Associacio Valenciana «Amunt El Cor» a principios de los 80 y recientemente reeditado por Lo Rat Penat, legítimo y utilizable por los sacerdotes en tanto en cuanto SÍ está aprobado por el Vaticano.

Tampoc admite la AVL que el texto que pretende hacer oficial no es más que una catalanización de la obra de Alminyana, dirigida por el presidente de la comisión de textos religiosos de la AVL, Ramón Arnau. Tal y como certifica el canónigo de la Catedral de Valencia, Josep Climent, amigo íntimo de Mossén Alminyana, «fue el propio Ramón Arnau el que le pidió los libros a Alminyana para poder trabajar sobre ellos. Después, Alminyana me dijo que se arrepentía de haberle dado los libros a Arnau, porque estaban trabajando sobre el texto en valenciano para después decir que era un trabajo propio de la comisión de Arnau».

Es, sin duda, un desafío de la entidad catalanista a la jerarquía de la Provincia Eclesiástica Valentina, de quien depende elevar a Roma la petición de un misal en valenciano.
Además del missal, la AVL publicará los tres volúmenes de los Leccionaris dominicals y l’Oracional, y en una segunda fase editarà el Cantoral, con las contestaciones de los fieles en la eucaristía y en todos los rituales. El arzobispado transmitió ayer el «desconocimiento» de la medida y recalcó que el missal de la AVL «no tendrá validez litúrgica».

(Rd/Agencias)

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leido