Imagino a un Jesús de tez morena, rasgos faciales rudos, manos callosas, mirada penetrante. Desde luego, ni caucásico ni de ojos azules
Soy Antonio Kuri Breña Romero de Terreros, mexicano de nacimiento y misionero de corazón. Nací en México DF el 1 de octubre de 1960. A los 18 años de edad ingresé a la Congregación de Misioneros del Espíritu Santo. Acabo de escribir «Jesús de Nazaret, ser otros Cristos» (Verbo Divino).
EVD – ¿Tienes algún recuerdo significativo de la infancia?
Antonio Kuri Breña – Aunque un tanto difuso en el tiempo, es el recuerdo del movimiento estudiantil de 1968, que también tuvo fuerte manifestación en México. Mi padre era por aquel entonces catedrático en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), de modo que vivimos muy de cerca ese conflicto.
EVD – ¿Has vivido algún viaje que te haya marcado de manera especial?
Antonio Kuri Breña – Me encanta viajar, por eso me es difícil escoger cuál ha sido mi viaje -o mi estancia en un país extranjero- preferido. El contacto con otras culturas me enriquece muchísimo y por ello me siento vocacionado a llevar el Evangelio más allá de las fronteras de mi propio país.
EVD – ¿Cuáles serían los libros que más te han impresionado?
Antonio Kuri Breña – El Curso fundamental sobre la fe, de Karl Rahner, por su profundidad teológica; Las confesiones de San Agustín son admirables por su sutileza psicológica; y la fuerza expresiva de Alessandro Baricco, en su novela corta, Seda, me parece una verdadera joya.
EVD – ¿Y las películas?
Antonio Kuri Breña – Entre las que más me han gustado está, sin duda, la película italiana Il postino, dirigida por Michael Radford (Hay que verla en versión original). También 21 gramos, dirigida por Alejandro González Iñárritu. Impresionante también Incendies (La mujer que cantaba), de Denis Villeneuve.
EVD – Si pudieras invitar a cenar a un político de dimensión internacional, ¿a quién invitarías?
Antonio Kuri Breña – A Nelson Mandela, sin duda, aunque ya estará muy cansado por su avanzada edad. También me gustaría conversar largo con Evo Morales.
EVD – Y entre los Evangelios, ¿alguno de ellos es especial para ti?
Antonio Kuri Breña – Todos, pues cada uno tiene algo particular: las bienaventuranzas de Mateo son un texto imprescindible para los seguidores de Jesús; Marcos, por presentar a Jesús como Hombre en conflicto; el entrañable Lucas, por rescatar a Jesús como amigo de los pobres; Juan, por su profundidad simbólica y teológica.
EVD – Imagina que vas a hacer un viaje y puedes llevar como compañeros dos personajes bíblicos, ¿a quiénes elegirías?
Antonio Kuri Breña – Quizá al profeta Jeremías y a Pablo de Tarso (aunque me parece que no sería demasiado fácil la convivencia con él). Me gustaría que ambos se dieran una vueltita por los países de Centroamérica.
EVD – ¿Tienes predilección especial por algún Salmo?
Antonio Kuri Breña – El Salmo 138 me parece precioso -salvo los vv. 19-22, que atinadamente la liturgia de Vísperas omite-, porque nos habla de un Dios que nos estrecha por detrás y por delante y para quien la tiniebla es clara como el día…
EVD – ¿Y algún libro de la Biblia?
Antonio Kuri Breña – El libro de Jeremías -en especial sus Confesiones- ha sido para mí referencia obligada en muchos momentos importantes de mi vida.
EVD – ¿Hay algún texto bíblico que tenga especial significado para ti?
Antonio Kuri Breña – Isaías 43,1-3 es el que tengo como consigna de vida. Dice así: «Y ahora, así dice el Señor, el que te creó, Jacob; el que te formó, Israel: No temas, que te he redimido, te he llamado por tu nombre, tú eres mío. Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo, la corriente no te anegará; cuando pases por el fuego, no te quemarás, la llama no te abrasará. Porque yo soy el Señor, tu Dios, el Santo de Israel, tu salvador. […] porque te aprecio y eres valioso y yo te quiero…».
EVD – ¿Por qué este libro?
Antonio Kuri Breña – El libro Con Jesús de Nazaret, ser otros Cristos representa para mí la oportunidad de compartir la síntesis personal que he ido realizando, después de muchos años, acerca de Jesús de Nazaret. A través de este escrito intento hacer de Jesús un compañero de camino, admirable pero alcanzable, pues estoy convencido de que lo que en él aconteció, puede suceder también en cada uno de nosotros. Y sería maravilloso que así fuera.
Para leer la entrevista completa, pincha aquí:


