Viernes Santo, Pascua, Ascensión y Pentecostés son la misma realidad
Más información
(Martín Gelabert, op).- La metáfora no es algo falso. Es una comparación entre dos realidades, una desconocida o difícil de expresar y otra más asequible y fácil de entender, para lograr hacerse una idea aproximada de la primera a partir de la segunda.
Cuando, para referirnos a la Ascensión del Señor, utilizamos términos como «subió a los cielos» o «está sentado a la derecha del Padre», estamos empleando metáforas que ayudan a dar un contenido a nuestra fe. Porque la fe quiere comprender, precisamente porque se refiere a realidades decisivas en las que está en juego la vida humana. Tomás de Aquino, en su Comentario al Símbolo de los Apóstoles, dice: «el término ‘derecha’ no se aplica a Dios en el sentido material, sino metafórico». Lo que se pretende decir con este término es que Jesús es igual al Padre, y que con su ascensión ha alcanzado el mayor de todos los bienes, que es la vida con Dios. Sto. Tomás añade que esto de alcanzar el mayor de todos los bienes va dirigido contra el diablo, que según el profeta Isaías (Is 14,13) quiere poner su trono por encima de las estrellas de Dios y asemejarse al Altísimo. Ahora bien, dice nuestro autor, «esto no se cumplió sino en Cristo».
Para leer el artículo completo, pincha aquí:



