Francisco quiere una Iglesia inclusiva, casa común, de todos y para todos. Eso sí, con ático para los pobres y atrio para los gentiles
(José M. Vidal, Rio).- Regresó como romero papal a la Aparecida de la que el cardenal Bergoglio salió hace 6 años convertido en un referente de la Iglesia latinoamericana. Después de haber hecho encaje de bolillos y haber conseguido consensuar un documento que volvía a conectar con Puebla o Medellín, las reformistas cumbres del episcopado americano. Un documento de síntesis y de suma. Con la fusión, en equilibrio sorprendentemente estable, de los dos modelos de Iglesia: el conservador y el moderado-progresista.
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