La principal causa de estos movimientos forzosos de población sigue siendo los conflictos armados en países como Siria, Afganistán, Iraq, República Centroafricana, Colombia o Sudán
(Cáritas).- «Toda persona pertenece a la humanidad y comparte con la entera familia humana de los pueblos la esperanza en un futuro mejor». De esta constatación, surge el lema «Emigrantes y refugiados: hacia un mundo mejor«, que el Papa Francisco ha elegido para la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado de este año, que la Iglesia celebra el próximo domingo 19 de enero.
Como recuerda el Papa en su mensaje para esta jornada, «emigrantes y refugiados no son peones sobre el tablero de la humanidad; son niños, mujeres y hombres que abandonan o son obligados a abandonar sus casas por muchas razones».
La Iglesia, señala Francisco, tiene la obligación de acompañarlos en su camino, comprender las causas de los movimientos migratorios –violencia, miseria, persecución– y, sobre todo, trabajar para acabar con el rechazo, exclusión y marginalidad que muchas veces sufren en las comunidades de tránsito y destino. Se trata, en definitiva, de pasar de una «cultura del rechazo» hacia los emigrantes, los prófugos, los refugiados y los que piden asilo, a una «cultura del encuentro».

Cáritas Española, como miembro de la Iglesia, se suma a este llamamiento del Papa Francisco y denuncia la tragedia que viven los 14,5 millones de personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares y buscar refugio en otros países, así como los 28,8 millones de desplazados internos dentro de las fronteras de sus propios estados y el millón de personas que ha pedido asilo en todo el mundo.
La principal causa de estos movimientos forzosos de población sigue siendo los conflictos armados en países como Siria, Afganistán, Iraq, República Centroafricana, Colombia o Sudán.
Y con estas personas, especialmente con las más vulnerables entre ellas, trabaja Cáritas Española desde hace décadas, acompañándolas en campos de refugiados de todo el mundo, en los países de tránsito hacia su destino o en las comunidades de acogida.
Con los refugiados sirios
En los últimos años, Cáritas española ha ido respondiendo a las sucesivas llamadas de emergencia de las Cáritas nacionales de Siria y de los países vecinos para responder a la enorme emergencia humanitaria que ha causado la guerra en ese país, que ha obligado, desde el inicio del conflicto, a más 8,5 millones de personas a abandonar sus hogares, de las cuales 6,5 millones son desplazados internos y otros dos millones refugiados en Jordania, Líbano, Iraq y Turquía.
El apoyo de Cáritas Española a las Cáritas de Siria, Líbano y Turquía ha dado prioridad a proyectos de distribución de ayuda humanitaria básica (alimentos, material de refugio, mantas, artículos de higiene, combustible para calefacciones…) y asistencia médica y psicosocial para los desplazados internos y los refugiados en situación más vulnerable.

Dos de las comunidades cuya protección es más precaria son las de los refugiados iraquíes y palestinos que vivían en Siria y ahora han huido de la guerra, los primeros hacia su país de origen y los segundos al Líbano. En este último, los refugiados palestinos sufren discriminación y carecen de acceso a derechos básicos como la educación pública o la asistencia sanitaria: son los últimos y no atendidos. El Gobierno libanes argumenta que la responsabilidad de asumir su protección corresponde a la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, pero esta organización carece de los recursos necesarios para hacer frente al número creciente de palestinos que cada día salen de Siria y llegan a los campos que gestiona en territorio libanés.
En uno de estos campos de refugiados de la UNRWA, el de Ein El Hilweh, trabaja Cáritas Española. Con la colaboración del Ayuntamiento de Burgos, el Fondo Menorquí y la Cáritas Diocesana de Menorca, se apoya al Centro de Solidaridad Social en el reparto de raciones alimenticias y en programas de formación sociocultural, de prevención, de distribución de ropa, de atención médica, y de ocio y tiempo libre para niños.
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