Esperando su gesto de humildad

Enrocarse o pedir perdón: el dilema de Don Fernando

"Se metió usted en el campo de la ciencia, que no es el suyo"

Enrocarse o pedir perdón: el dilema de Don Fernando
El nuevo cardenal Fernando Sebastián Aguilar

Don Fernando, ya no tiene usted nada que perder. Y la Iglesia tendría mucho que ganar con un gesto así

(José M. Vidal).- Estimado Don Fernando: Habíamos saludado con gozo el capelo que le ha concedido el Papa que se dice su «alumno». Entre otras cosas, porque pensábamos que era un premio a su trayectoria de hombre del Concilio y de teólogo de cabecera del cardenal Tarancón. Y un signo de que el cambio de timón romano estaba llegando también a España. A los pocos días, nos hemos quedado boquiabiertos y con un palmo de narices. Primero dijo aquello de que «las mujeres que abortan quieren quitarse de en medio al hijo para disfrutar de la vida». Nunca había escuchado (de boca de un eclesiástico de alto rango) una idea tan injusta y tan peregrina. Y pensé que había tenido usted un lapsus.

Para leer el artículo completo, pinche aquí

 

 

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leido