Una invitación a volar

La revolución espiritual de Francisco

No pierde la esperanza de reformar también la Curia

Se parece al discurso que San Bernardo, en el siglo XI, se atrevió a pronunciar ante el Papa Eugenio III, fustigando los vicios de la Iglesia "in capite et in corpore"

(José Manuel Vidal).- «Los sacerdotes son como los aviones: sólo hacen noticia cuando caen, pero hay muchos que vuelan». Invitar a volar a fieles, sacerdotes, frailes y monjas, obispos, cardenales y miembros de la Curia romana fue el objetivo del reciente discurso papal a los miembros de la administración central de la Iglesia.

La primavera de Francisco no es solo una reforma de estructuras, que también. Va más allá, apunta a lo esencial, afecta a los corazones y exige conversión interna. Es una revolución espiritual.

En clave espiritual y dirigido a todos los creyentes hay que interpretar el ya famoso discurso a la Curia romana, en el que señala los 15 males que secan la vida espiritual del creyente.

Es verdad que quizás hiciese mil años que un Papa no hablaba así delante de sus cardenales curiales. Se parece al discurso que San Bernardo, en el siglo XI, se atrevió a pronunciar ante el Papa Eugenio III, fustigando los vicios de la Iglesia «in capite et in corpore».

Con parresía, los 15 males del alma fustigados por el Papa traen ecos de la espiritualidad ignaciana. Y, sobre todo, hunde sus raíces en el núcleo del Evangelio de Jesús: la lucha contra el poder, que seca el alma, sólo se gana con una unión profunda e íntima con Cristo. Y eso vale para todo cristiano y, por supuesto, también para toda persona con carisma de servicio al pueblo de Dios.

Para leer el artículo completo, pincha aquí:

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído