Hemos pedido a los que acudan a La Almudena que lleven alimentos y ayuda económica, que va a llegar rápidamente, a través de los arciprestes, a las familias que lo pasan muy mal, y que tienen nombre y apellido
(Jesús Bastante).- Este domingo se celebra la Jornada de la Sagrada Familia. Por primera vez, desde 2007, no se hará con un macroencuentro en la madrileña plaza de Colón, auspiciado por el Camino Neocatecumenal y con un claro trasfondo político. La primera fiesta de la familia de Carlos Osoro como arzobispo de Madrid tendrá lugar -en el caso de esta diócesis- en la catedral de La Almudena, que estará 24 horas abierta -desde las 19 horas de hoy-, y en la que Osoro bendecirá personalmente a cada familia que se presente.
Fernando Simón es el delegado de Familia de la diócesis de Madrid. En esta entrevista, nos presenta las novedades de la jornada, que incluyen una «sorpresa», en forma de dibujo y oración para las familias, sacado del puño y letra de Osoro, y que entregará a cada persona que acuda a ser bendecida a La Almudena.
Este año hay algún que otro cambio en la jornada de la Familia. Una jornada distinta, ¿por qué?
En muchos aspectos. Las razones, las explicó don Carlos: con todas las cosas positivas que tenía el modelo anterior, con la repercusión que tenía una celebración pública, y agradeciendo el empeño que llevaron a cabo tantísimas personas, este año el arzobispo quiere destacar la jornada diocesana. Era el sentir mayoritario de los obispos, que también querían celebrar esta fiesta con las familias de sus diócesis.
El obispo ha escuchado el sentir de los obispos, también el de los sacerdotes de Madrid, y se quiere que sea un acto eminentemente diocesano, con un acto en la catedral…. Y, también, con una repercusión económica muy inferior a las anteriores...
La catedral estará abierta las 24 horas, con el arzobispo, y con un claro componente solidario. El lema es «La alegría del Evangelio de la familia…»
Son dos puntos muy importantes. Por un lado, el arzobispo estará toda la jornada, horas enteras, bendiciendo a cada familia, a cada persona, de tú a tú. Es un modo de decir a cada uno que la Iglesia le acompaña, que sin la familia la Iglesia no puede existir, ni la transmisión de la fe. El pastor va a pasar todo el día. Se va a agotar. Estamos pensando en cómo va a comer, a ver si en la sacristía le podemos llevar algo de comer, porque si no no va a parar… Es importante que todas las familias sepan que el pastor va a estar para acogerles en la catedral, que es la casa de todos,
Y después está la cuestión de poder ayudar a las familias en riesgo de exclusión. Hemos pedido a los que acudan a La Almudena que lleven alimentos y ayuda económica, que va a llegar rápidamente, a través de los arciprestes, a las familias que lo pasan muy mal, y que tienen nombre y apellidos. La ayuda va a llegar directamente
En Madrid, ¿cómo asumís este cambio en la celebración y en el tamaño de la misma?
Bueno, van a pasar miles de personas por la catedral. El obispo no descarta hacer alguna peregrinación pública en el futuro, incluso hacer esta jornada cuando celebremos a San Isidro y Santa María de la Cabeza, desde San Isidro a la catedral. Me parece maravilloso. El Papa Francisco, en el discurso a la Curia, nos ha dicho que no nos podemos quedar en las estructuras, que hay que ser creativos. Y esto es una forma de decir: venga, hay que ir a más, renovarse, ser creativos con al familia. No dejarnos llevar por la inercia.
Un gesto público es hermoso, pero es muchísimo más trascendente la bendición a cada familia, para recordarles que deben ser familias santas y sanas. El testimonio de la vida diaria de las familias, que están sacando adelante sus hogares, eso sí que es trascendente y cambia la vida de las personas. El arzobispo nos ha dicho que la Iglesia no se mide por números, no se mide por cifras puntuales, sino que hay un trabajo profundo, diario, y que es el trabajo para que las familias respondan al plan de Dios. Y eso sí cambia la vida de la Iglesia y la sociedad.
¿Cuál es el papel de la familia cristiana en la sociedad hoy?
Salvar la vida de las personas. No sólo a la vida física, que también, pues la crisis nos está azotando mucho. No paro de ver abuelos que sostienen el pan diario de sus hijos y nietos, o acogen a hijos en paro con su pensión. La vida de niños con deficiencias, de abuelos descartados por la sociedad. No sólo es la vida biológica, sino también la vida en el sentido profundo. No se puede vivir sin ser amado, sin ser valorado, sin ser acariciado, y Cristo nos enseña a mirar a los demás con ojos nuevos. Y en esta ciudad hay mucha soledad. El hospital de campaña del que habla el Papa Francisco es el del corazón de cada persona, la soledad afectiva, ese dolor. Necesitan el rostro de Dios, la misericordia y la caricia de los hermanos. La familia es la cabeza de ese hospital de campaña.

¿Cómo está aterrizando Osoro en Madrid?
Se está dejando la vida. Tengo la sensación de que él no lo quería, que el Señor le ha enviado, y que no van a ser muchos, tiene que darse, y no se preocupa ni de agenda ni de tiempo. Y eso es lo que está haciendo. Tiene una agenda desbordante, pero lo que me sorprende es que a cada persona le dedica el tiempo único. Eso tiene un nombre: y es caridad pastoral. Tiene corazón de pastor, y realmente les quiere transmitir el rostro de Cristo. Da igual de dónde venga, da igual sus tendencias: él quiere ser pastor de todos. Y a eso está dedicando un tiempo ímprobo a conocer, querer y transmitir… Dedica un tiempo impresionante a cada persona que pasa por sus manos. Va a ser un poco el estilo del Papa Francisco, la llamada a salir a la calle, sin ser tibios y sin perder el tiempo.
¿Y los sacerdotes cómo lo están acogiendo? Venimos de un pontificado largo, con unas inercias y una herencia…
Él ya ha visitado todas las vicarías, y se ha reunido con todos los sacerdotes. Creo que todos le están recibiendo con muchísima esperanza. No tanto por don Carlos, sino que cuando hay un nombramiento nuevo, el Espíritu Santo actúa. Y toca los puntos donde Jesucristo quiere insistir más. Aumentar la esperanza en los sacerdotes, y a partir de ella, que nos une algo más grande de las diferencias. Nos une algo tan grande, todos en comunión. Nuestro arzobispo está tejiendo un estilo de comunión para que todos vayamos a una. Es una macro diócesis, muy difícil. Cada sacerdote ha de tener su creatividad… Eso también lleva a que cada uno haga su capilla. Y este arzobispo nos va a hacer que trabajemos más en comunión. Los sacerdotes están apreciando una paternidad muy especial en don Carlos. Y creo que eso va a renovar ese cariño de hermanos para trabajar todos unidos.
Para acabar, demos datos de la celebración. ¿Cuándo ir, dónde ir?
Primero, que vayan a al cripta de la catedral de la Almudena desde las siete de la tarde del sábado a las siete de la tarde del domingo, que va a estar expuesto el Santísimo. Que vayan con sus hijos. El Señor les renovará todo su cariño. El domingo, a partir de las diez de la mañana, y después de la misa hasta las siete de la tarde, va a estar don Carlos bendiciendo a cada familia. Que no les importe esperar o hacer cola. Que si ven que hay una cola muy grande, que se den u paseo por Cortilandia y vuelvan luego.
La bendición del pastor es la bendición de Cristo. Es una peregrinación a la catedral. Van a recibir una gracia muy especial. Va a haber voluntarios que ayudarán a que los niños no se aburran en la cola, habrá ejercicios, oraciones… Nos van a regalar 3.000 chocolates para los niños, una representación de los guiñoles de los Reyes Magos en la plaza de la Armería, va a haber pinta caras… Los niños se tienen que llevar un recuerdo hermoso.
También para los novios: hay algo que no se conocer en muchos cristianos. El ritual del matrimonio tiene una bendición especial para el tiempo del noviazgo. A las siete de la tarde habrá vísperas y bendición de novios. Es un camino importante para discernir…
¿Y Osoro, guarda alguna sorpresa?
Don Carlos tiene muchas sorpresas preparadas, además de la cercanía. Me decía: me gustaría que se llevaran una oración, en formato estampa, que les pueda servir, o un dibujo significativo, con Cristo arropando al matrimonio o la familia…. Déjame que lo haré yo. Lo ha hecho él y lo ha redactado él. Es un gesto precioso, muy personal, y le va a dar a cada familia. Tú tienes rostro, no eres anónimo en la Iglesia.








