A los teólogos que se oponen a la acogida sacramental en la iglesia de las personas divorciadas y casadas de nuevo, hay que decirles: ¡todo lo contrario, escandalizaría que no se les acogiese!
(Juan Masiá, sj.).- Motivan este post las preguntas sobre divorcio y nuevas nupcias, formuladas en los nn. 32 a 39 del cuestionario que acompaña a los nn. 44 al 54 de la Relatio o Documento Resumen del Sínodo de Obispos 2014, propuesto como Lineamenta o Documento preparatorio para el Sínodo de Obispos de 2015.
Como sinónimos de divorcio, el diccionario cita: separación, ruptura, descasamiento, repudio, disolución, nulidad, desenlace, … Como antónimos: desposorio, matrimonio, esponsales, casamiento, nupcias, unión, vínculo, casorio, alianza, coyunda, enlace, …
Términos preferibles son «enlace» y «desenlace», porque facilitan el tratamiento ético, jurídico y religioso de las desuniones de pareja desde el punto de vista personal, social y eclesial.
Para plantear correctamente el reconocimiento ético, civil y religioso de los enlaces y desenlaces de las parejas, hay que ver el matrimonio, el divorcio y la variedad de formas matrimoniales desde una triple perspectiva: personal, jurídica y religiosa. Si se distinguieran estas tres perspectivas, se entendería el significado eclesial de: atender pastoralmente a las personas al bendecir un enlace, reconocer un desenlace y al acoger sacramentalmente a las personas divorciadas casadas civilmente.
Cité antes los diccionarios y elegí intencionadamente estos dos términos: enlace y desenlace, porque me parecen los más atinados para referirse a la unión esponsal de dos personas; la noción de enlace es mejor que las de vínculo, yugo, contrato o compromiso matrimonial. Para una separación correcta, responsable y respetuosa, lo adecuado sería desenlazar con cuidado el lazo, aún no anudado por completo; además, desenlace es, por su proximidad al fallecimiento, un término apropiado para el reconocimiento de la «muerte de la relación» que lleva a la separación, incluso en separaciones por incompatibilidades y divergencias o en rupturas por infidelidades.
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