Arroyo de la Luz es un pueblo con una rica historia

Arroyo de la Luz es un pueblo con una rica historia
Arroyo de la Luz (Cáceres)

Sus calles, sus gentes, sus iglesias, ermitas, su gastronomía, senderos, blasones de antiguas casonas, cada rincón nos habla de un pasado de una villa floreciente, y el futuro que estamos labrando; de sus tradiciones y del carácter de un pueblo que se ha forjado en el tiempo al abrigo de su castillo, de su Convento, de sus huertas.
Un pueblo que cambió de nombre en honor a su Patrona y que celebra su Día Grande para honrarla, el Día de la Luz, Fiesta de Interés turístico Regional donde cada Lunes de Pascua los caballos galopan por la Calle Corredera arropados por la multitud en medio de la emoción y la alegría de sus gentes..
 
Son muchas las razones por la que visitar Arroyo de la Luz, cultura, patrimonio, historia, naturaleza, ornitología, gastronomía, artesanía, fiestas, resaltando como eventos por su cobertura nacional eventos ya consolidados como el «Día de la Luz» Fiesta de interés turístico regional,  el Concurso Nacional de Cantes de trilla, el Festival de cine de terror en el castillo, el Festival Internacional de cortos en el castillo o la Fiesta gastronómica de las Coles con buche.

Arroyo de la Luz, con casi 6.500 habitantes y a tan sólo 20 Km. de la ciudad de Cáceres, es conocida en toda la geografía nacional por su famosas carreras de caballos, por su tradición cerámica,  por conservar la mayor colección de pinturas del insigne Luis de Morales en su Iglesia de la Asunción, Monumento Histórico Nacional,  con un equipo de fútbol militando en Segunda División B y el equipo de voleibol femenino en la élite del deporte, Superliga Femenina; famosa es su gastronomía, las morcillas frescas, morcillas patateras, sus productos hortícolas o las apreciadas tencas; un pueblo rodeado de agua, de dehesa,  donde poder disfrutar de la naturaleza en estado puro,  con figuras de protección que ponen de manifiesto la riqueza natural que posee el bello y rico paisaje arroyano: la charca de Lancho y las lagunas de Petit, ambos declarados Lugares de Interés Comunitario (LIC).

Encrucijada norte-sur de la Iberia y ruta obligada del centro Atlántico, fue asentamiento de pueblos y civilizaciones.

Entre los llanos de Cáceres y Sierra de Fuentes, al abrigo de la Sierra de San Pedro y el Parque Internacional de Tajo, interminables dehesas y mares de agua dulce.

El Castro de Sansueña, a 9 kilómetros aproximadamente, está ligado al mundo Vetón-Lusitano. Cabeza de Araya nos habla de época romana, como también  la Vía de Estela, que partiendo del Arco de la Estrella en la ciudad de Cáceres y pasando por Arroyo se adentra en tierras portuguesas.
 
Numerosos son los restos que han aparecido de época tardo romano- visigoda, monedas, prensas olearias, tégulas, aras y numerosas también las tumbas antropomorfas repartidas por toda la dehesa. Una de estas necrópolis nos la encontramos cerca del Santuario Nuestra señora de la Luz, donde se venera la imagen de la Patrona, Ntra. Sra. de la Luz, querida y adorada por los arroyanos. En honor a ella cambio de nombre la villa en 1937.

«Arroyo ya no es del Puerco
que le llaman cielo azul
porque tiene por Patrona
a la Virgen de la Luz»
 
Así dice la Jota del Carretín y así es. Arroyo del Puerco fue el nombre anterior de la villa,

Y tuvo su primer escudo en el S.XV concedido por el entonces rey Enrique III «El Doliente». Formado por un fresno o roble y un puerco de verraco.
Escudo que cambió en 1941 para hacer alusión ahora a la Reconquista cristiana allá por 1229, y a la leyenda del Pozo de las matanzas, cruenta batalla donde iluminados por la luz de la virgen los cristianos consiguieron la victoria y levantaron en honor a su reina su ermita.
Fue entonces, ya en época cristiana cuando se relacionó a la villa con la familia de Los Herrera, y al abrigo del Castillo, que servía de fortaleza ante invasiones árabes o ataques portugueses, fueron llegando colonos a trabajar  estas tierras y a dar forma a la villa en enclave poblacional en el que hoy día la conocemos.

En 1503 se levantó el Rollo de la Villa prueba de un señorío independiente poseyendo los Condes de Benavente la jurisdicción civil y criminal de la Villa.
Fue el siglo XVI el siglo de oro a nivel nacional y también fue siglo glorioso para la historia de Arroyo.

Los alfareros de Arroyo de la Luz ya eran conocidos en los mercados españoles del siglo XVI por su cerámica sin pintar y por los alfares que producían objetos de uso doméstico: cántaros, búcaros, botijos, pucheros, hornillos. que han prevalecido hasta la actualidad.

No en vano Arroyo de la Luz es considerada «Ciudad de la Cerámica» con dos importantes talleres de alfarería que perduran impasibles a los nuevos tiempos y hacen de este noble arte su forma de vida.

Se terminó en este siglo la construcción de la Iglesia Parroquial de Nuestra señora de la Asunción de estilo gótico tardío y se inauguró el Retablo, con la mayor obra pictórica de Luis de Morales, 20 tablas conservadas en el mismo lugar para el que las creara el gran pintor extremeño. El Conjunto está declarado Monumento Nacional.

Se construye el Convento de San Francisco a  extramuros de la villa, se levanta la ermita de San Antón, hoy iglesia parroquial del mismo nombre.

Se reconstruye la ermita de la Virgen de la Luz y florecen palacios, en cuyas fachadas hoy se pueden observar todavía los escudos que nos indican el estado de nobleza de sus propietarios, familias como los Holgado de Guzmán, De Granda y Cambero, Marín Bullón y Figueroa o Castro y Carvajal entre otras.

Es entonces cuando los Condes de Benavente levantan su palacio cuyas obras acaban  ya entrado el siglo XVII

El siglo XVII trajo la conclusión de la ermita de la Soledad y la Casa Palacio de Don Jacinto Marín, mayordomo del Conde de Benavente.

En el siglo XVIII se produjo la remodelación más amplia de la ermita de San Sebastián, llevada a cabo por Don Diego Holgado de Guzmán que llego a ser fiscal de la Real Chancillería de Lima.

Si importante es la villa por su pasado histórico y su patrimonio no son menos los recursos naturales que posee.

Para que el visitante pueda conocer la amplia diversidad paisajística que ofrece Arroyo de la Luz, existen diversas rutas por el entorno natural del municipio que permiten la posibilidad de realizarse a pie, a caballo o en bicicleta.

En su discurrir a través de interminables llanos, extensas dehesas, zonas de riveros y numerosas charcas, donde se cría la especie piscícola más preciada de estas tierras: la tenca, el visitante podrá conocer los distintos valores que este paisaje le puede ofrecer, a través de la vivencia de nuevas experiencias y sensaciones únicas en contacto con una naturaleza aún por descubrir.

El avistamiento de aves tanto en los llanos y dehesas como en los numerosos puntos de agua repartidos por todo el municipio, lugares fundamentales de nidificación, apareamiento, cría y paso de numerosas aves, otorgan a Arroyo de la Luz un potencial privilegiado desde el punto de vista ornitológico.

Dos son los espacios bajo cuya figura de protección se pone de manifiesto la riqueza natural que posee el bello y rico paisaje arroyano: la charca de Lancho y las lagunas de Petit, ambos declarados Lugares de Interés Comunitario (LIC).

Así a lo largo de los años, y civilizaciones Arroyo se ha convertido en una villa que bien merece un vistazo a su historia…

 

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