Misiones Salesianas pide un compromiso internacional

Aumentan los refugiados por las guerras en África y Oriente Próximo

Antes del Día Internacional Contra los Refugiados

Aumentan los refugiados por las guerras en África y Oriente Próximo
Buscando seguridad

Es necesario que la comunidad internacional dé una respuesta a quienes cruzan el Mediterráneo buscando refugio

(Misiones Salesianas).- «Hace un año que salí de mi casa de Alepo. Ahora vivo en Turquía y voy a la escuela Don Bosco, donde aprendo inglés y turco. Mi sueño es estudiar en la Universidad y ser ingeniero», cuenta Sarah, una joven refugiada de 14 años que tuvo que abandonar su hogar junto a su familia para salvar sus vidas.

Como Sarah, cuatro millones de sirios han abandonado sus hogares. Muchos se han desplazado a Turquía, a Líbano… otras se juegan la vida para llegar a Europa por el Mediterráneo. El largo conflicto sirio ha aumentado el número de personas refugiadas y hay que añadir las guerras en República Centroafricana (RCA), en Burundi o en Sudán del Sur y los desplazamientos obligados de personas huyendo del terrorismo islámico como en Nigeria.

«La realidad es que el número de personas refugiadas ha aumentado y que por primera vez, tras la II Guerra Mundial, hay casi 60 millones de personas en esta situación», advierte Ana Muñoz, portavoz de MISIONES SALESIANAS.

Los misioneros salesianos también se enfrentan a esta realidad y tratan de apoyar a la población. En RCA, las obras salesianas en Bangui han llegado a acoger a 65.000 personas desplazadas por la violencia; en Sudán del Sur, 150 mujeres y 400 niños y niñas se refugian en los terrenos de la misión; en Estambul, los misioneros salesianos atienden a más de 1.000 niños, niñas y jóvenes que han huido de las guerras de Irak y Siria; en Odessa (Ucrania), 200 personas llegadas del Este del país son atendidas por los misioneros; en Quetta (Pakistán), 2.200 niños y niñas afganos reciben educación, alimentación y atención médica.

«Pero también estamos presentes en el campo de refugiados de Kakuma, en Kenia, donde damos formación a los jóvenes y educación a los más pequeños; trabajamos en la República Democrática del Congo con los desplazados por la violencia; apoyamos a los refugiados sirios en Líbano… Hay muchos frentes abiertos», explica Muñoz.

No obstante, los conflictos armados y la violencia no son las únicas causas de que el número de refugiados aumente. Los desastres naturales, como el terremoto de Nepal, la sequía y las hambrunas, como la vivida en el Sahel, también llevan a millones de personas a empezar de cero lejos de sus hogares.

En el Día Mundial de los Refugiados, que se conmemora el próximo 20 de junio, desde MISIONES SALESIANAS queremos pedir un verdadero compromiso con aquellas personas que se ven obligadas a dejar sus hogares, sus trabajos, sus vidas… Es necesario que la comunidad internacional dé una respuesta conjunta y eficaz para evitar mayor sufrimiento las personas refugiadas y cubrir sus necesidades más básicas.

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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