José Agustín Cabré

El viaje a Roma

"El Vaticano demora una decisión respecto al obispo de Osorno"

El viaje a Roma
Padre Cabré

Costará abandonar privilegios y lucros del negocio educativo por pura iniciativa de generosidad

(José Agustín Cabré).- Las dos máximas autoridades de la Conferencia de obispos chilenos andan en Roma. El cardenal Ezzati y el obispo de Rancagua Alejandro Goic, presidente y vice respectivamente de dicho organismo, se van a entrevistar con Francisco y seguramente no será un saludo protocolar; deberán dialogar sobre la situación de la iglesia en Chile y ahí tienen mucho tema de todos los colores:

1. El descenso en credibilidad y confianza que están entregando las encuestas, y que desde hace varios años marcan un declive eclesial en el país.

2. La actuación de un Nuncio apostólico indescifrable.

3. La compleja situación que a un año de su designación sigue acompañando al obispo de Osorno, Juan Barros. No siendo factor de unidad de su pueblo, demora demasiado una decisión del Vaticano acerca de su salida, o su propia autoevaluación que le haga dar un paso al costado.

4. El escenario en el campo de la educación, tema hipersensible a muchas congregaciones religiosas, a los obispos y a las autoridades de las universidades católicas. Reconociendo el aporte de algunas diócesis y comunidades en servicios educacionales a estratos sociales marginales, la impresión más global es que siendo la educación particular un negocio, costará abandonar privilegios y lucros por pura iniciativa de generosidad. El país requiere, a mi parecer, una educación laica, socialista y gratuita, y los empresarios de colegios no están dispuestos a lo que consideran un suicidio.

5. La escandalera producida por clérigos acusados de hechos deleznables como la pedofilia, el enriquecimiento ilícito, la existencia de verdaderas mafias guiadas por santones, el poder adquirido por grupos religiosos que se colocan a la sombra de empresarios con fama de piadosos.

6. La situación que se agrava cada día con el descenso numérico del clero que se ha hecho dueño de toda la estructura piramidal de la Iglesia, y la necesidad que tiene el pueblo de acceder a la eucaristía y la vida sacramental. Se ha hablado de concentrar en solo tres seminarios (norte, centro y sur) la preparación de los futuros clérigos, lo que indica que hay escasez de formandos y de formadores.

7. El hecho que la mujer sigue siendo menor de edad en la comunidad católica, a pesar de llevar la mayoría de sus trabajos y servicios. La estructura está hecha para mantener una cabeza de varón -que piensa y decide- y unas manos, un corazón, unos riñones de mujer, que es la que ama, labora y consuela.

8. La realidad demostrada de la poca pertenencia de los bautizados a su propia iglesia, especialmente de la masa popular, y de los empobrecidos, los que buscan en otras expresiones religiosas la respuesta a su inquietud de trascendencia. Los pobres no están en la iglesia sino a las puertas de las parroquias para recibir ropas o víveres.

9. La necesidad de incorporar algún tipo de consulta a los afectados por decisiones hasta ahora piramidales como el nombramiento de pastores, el tipo de liturgia, la organización comunitaria de las bases eclesiales.

10. La ceguera de no emplear los medios tecnológicos para la difusión del mensaje del evangelio y la presentación de la persona de Jesús, como si el país no hubiera cambiado en el aspecto comunicacional.

No sé si Ezzati y Goic hablarán estos y otros temas con Francisco. Pero si regresan al país diciendo que el papa envía una bendición a los chilenos o que el viaje papal se posterga hasta el 2017, habrá sido un viaje inútil. Eso ya lo sabíamos. Lo que no sabemos es responder a otros problemas.

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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