Ángel Manuel Sánchez

Guerra religiosa en 2016

El trasfondo es el conflicto secular entre suníes y chiíes

Guerra religiosa en 2016
Ángel Manuel Sanchez

Hay una clara espoleta en Oriente Medio y una mecha a punto de encenderse en Occidente

(Ángel Manuel Sánchez).- El martirio de las religiosas Misioneras de la Caridad en Yemen descubre bajo la alfombra una guerra civil que tiene connotaciones políticas, religiosas y económicas de primer nivel. Poco se habla de Yemen en los medios occidentales y el martirio de estas religiosas obtuvo por desgracia poco eco informativo. Disculpen si comienzo casi con frivolidad este artículo, refiriéndome a este martirio, un martirio perpetrado en plena espoleta geo-política del Islam.

Se están dando los condicionantes ideales para el estallido de un conflicto que trasciende el ámbito local (Oriente Medio), y cuyo trasfondo es el conflicto secular entre suníes y chiíes, los recelos y miedos a las insurrecciones de las minorías religiosas chiíes o suníes en los Estados en conflicto, la bajada del precio del petróleo y la debilidad y torpeza de Occidente a la hora de intervenir en la zona. También existen disputas oportunistas por el liderazgo en la zona entre saudíes, iraníes y turcos, bajo el arbitraje rival de Rusia y EEUU. En el escenario ha entrado también un nuevo actor que se le ha descontrolado a Arabia Saudí y a EEUU, el Califato islámico.

La rivalidad geo-política entre Irán y Arabia Saudí y sus aliados (monarquías del Golfo), no es una rivalidad centrada en apoyar a sus respectivas comunidades de suníes y chiís en terceros países. Arabia Saudí e Irán han entrado en directo conflicto en Yemen. La condena a muerte del líder de la comunidad chií en Arabia Saudía, no sólo ha ocasionado la ruptura de sus relaciones diplomáticas, sino que ha convertido a ambos en Estados abiertamente beligerantes.

Para complicar más aún esta situación, persiste y se agrava una crisis económica global:

1. Crisis económica en Occidente con empobrecimiento generalizado de la clase media, que afecta a la oferta de producción de las economías emergentes (China, India y Sudeste asiático), y por tanto a su demanda de petróleo. Por eso los precios del petróleo han bajado tanto, pero no exclusivamente. Al petróleo le ha salido una fuente rival de extracción de gas, la fracturación hidráulica, y se están vendiendo millones de toneladas de crudo en el mercado negro (del Estado islámico gracias a la connivencia del corrupto gobierno turco).

2. Crisis económica global que ha llevado a los mercados financieros a sobre-exponerse al riesgo adquiriendo masivamente una Deuda Pública que amenaza por su volumen con no poder pagarse (Brasil, Venezuela, Grecia entre otros).

3. Crisis económica crónica pese a una oferta monetaria de los bancos centrales expansiva con pobres resultados. Se solicitan pocos créditos y éstos además dejan poco margen de beneficio a las entidades bancarias, porque los intereses están muy bajos.

Se podría decir que tenemos una clara espoleta en Oriente Medio y una mecha a punto de encenderse en Occidente, donde los desequilibrios presupuestarios motivados por una crisis persistente amenazan la estabilidad política que siempre ha garantizado la clase media, hoy en crisis.

El conflicto entre chiíes y suníes tiene razones religiosas. El origen de este conflicto se ubica en disputas por la legitimidad en el liderazgo de la comunidad musulmana. Los chiíes defienden que este liderazgo pertenece a los directos sucesores del profeta. Los suníes defienden que el liderazgo tiene que ser elegido y conferido por la comunidad musulmana. A ello se unen disputas raciales (unos son persas y otros árabes) y sobre todo geoestratégicas (su influencia en la zona). Los chiíes constituyen alrededor del 13% de la población musulmana mundial y existen fuertes minorías en Líbano (grupo terrorista Hezbolá), Siria (bajo dominio de la élite minoritaria chií de Bashar), Irak (donde ahora gobiernan), Bahrein, Afganistán, Yemen y lo que más inquieta a Arabia Saudí, también en el este de este país, que es donde se concentran sus principales yacimientos petrolíferos.

El conflicto de Siria tiene también origen en este conflicto religioso (Siria ha sido gobernada por una élite chií apoyada por Irán y Rusia que tiene base naval en Siria). Pero también coexisten conflictos de intereses económicos entre saudíes e iraníes. Con motivo de las malas relaciones entre la Unión Europea y Rusia, la UE buscó alternativas al suministro de gas de Rusia. Arabia Saudí ofreció al dictador sirio la construcción de un oleoducto que pasase por su país. El negocio del gas alternativo al de Rusia colisionaba con los intereses de esta potencia (a quien interesa presionar políticamente a la UE con el suministro de gas) y con los intereses de Irán que podía construir el oleoducto, entrando a competir con los saudíes.

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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