"Hay dignidad si la gente se siente como en casa"

Los desayunos San Antón ya se parecen a los de un restaurante

Se han empezado a servir en mesas dentro de la nave del templo

Los desayunos San Antón ya se parecen a los de un restaurante
Desayuno solidario de Mensajeros Mensajeros

(Mensajeros de la Paz).- La madrileña iglesia de San Antón (Calle Hortaleza, núm 63) lleva un año dando desayunos y cenas a más de 200 personas en situación de calle que duermen en el centro de Madrid. Esta iniciativa fue puesta en marcha por el Padre Ángel, presidente y fundador de la ONG Mensajeros de la Paz, desde que el arzobispado le cedió la gestión del histórico templo del barrio de Chueca.

Abierta 24 horas al día y con su cepillo también siempre abierto para que la gente se lleve lo que le haga falta, San Antón ofrece a todo el mundo café caliente, wifi, aseos, asesoramiento sanitario y otros recursos que son tan necesarios cuando se vive en la calle. La nave tiene mesas camilla para conversar con los demás como en casa y un catering provee al templo de los desayunos (zumos, bollería…) y cenas (caldo, bocadillo y postre) que se reparten a las personas en situación de calle.

«Hasta ahora, cada persona se tomaba su desayuno de pie o sentada en algún banco de la iglesia», explica Esther Collado, directora de S. Antón. «Pero nos hemos dado cuenta de que es más cómodo y hasta más organizado que puedan sentarse en las mesas en la nave de la iglesia, y desayunar como en casa. Lo acabamos de poner en marcha, y ya nos ha llegado la enhorabuena del comedor social de Martínez Campos«, detalla.

Por su parte, el Padre Ángel ha declarado que la iniciativa de las mesas persigue el mismo sistema de organización que los comedores familiares de Mensajeros: «Que no tengas que esperar una cola, sino que se acerquen a servirte. Que se parezca más al desayuno de un restaurante: la dignidad está en la cuchara que no es de plástico«, declara el sacerdote.

Una atención diferente

En los comedores sociales de la Fundación Mensajeros de la Paz los usuarios no van a por la comida con una bandeja, sino que son atendidos como en un restaurante. «Esa idea de una mesa con mantel y hasta con unas flores es la que hemos querido trasladar a San Antón. Hemos colocado unas mesas que tienen un bordado de ganchillo y hemos puesto vajilla de loza, y la gente se siente como en casa. Luego se retira y el templo queda despejado para las actividades del día», cuenta el Padre Ángel.

Se busca restaurante

Para poder hacer lo mismo con las cenas para personas sin hogar, el Padre Ángel está buscando un restaurante. «Si algún hostelero pusiera a nuestra disposición un local, podrían cenar sentados y un menú más elaborado que el que, por razones de higiene, repartimos en San Antón», explica el Padre Ángel. El presidente de Mensajeros de la Paz confiesa que le gustaría que los sintecho, solamente entrando con un vale, pudieran cenar en un restaurante de verdad.

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído