Gran filósofo y fatal político

Heidegger y el sentido

"Se diría que, para él, el ser esconde su sentido latente ante tanto sinsentido patente"

Heidegger y el sentido
Heidegger

Claves de la vida 56: El hombre es el animal frustrado: entre la animalidad y la humanidad

(Andrés Ortíz-Osés).- (Para Rui Branco Ribeiro). Martin Heidegger es un filósofo demónico y, por tanto, altamente ambivalente. Por una parte plantea incisivamente el sentido del ser como el sentido de nuestra existencia; por otra parte, recae inicialmente en el nacionalsocialismo alemán. Gran filósofo y fatal político. Su discípulo democrático H.G.Gadamer ha tratado de salvarlo filosófica y hasta humanamente, aunque reconociendo su energía tenebrosa, así pues un cierto oscurantismo que contamina su propia razón filosófica.

Yo añadiría aquí que el oscurantismo heideggeriano se manifiesta en su visión del ser o sentido existencial como cierre tanto o más que apertura, como ocultamiento tanto o más que desocultamiento, como retroyección tanto o más que proyección. El ser o sentido existencial dice en nuestro autor tierra arraigadora y mundo abierto, matria y patria, pero no fratria, al menos en principio.

Aquí se inscribe su episodio nacionalsocialista, en el que identifica a Grecia como la matria del ser y a Alemania como la patria del ser, abandonando la fratria del sentido de origen cristiano.

Es cierto que hay una evolución del pensamiento de Heidegger, pero persistirá su posición típicamenter antihumanista, aunque también la crítica corrosiva a nuestra era de la tecnociencia. Las clave heideggeriana estaría en la acentuación puntual del cierre del ser o sentido existencial frente a su apertura trascendental de inspiración cristiana.

El ser o sentido existencial dice en Heidegger horizonte, pero tanto o más ocultación, dice ser o sentido pero tanto o más nada y contrasentido, dice claro o claridad pero tanto o más oscuridad. Que no en vano el filósofo consideraba la vida como brumosa, lo que justificaría la bruma de su pensamiento.

La positividad de Heidegger está en criticar con razón tanto el positivismo como el idealismo modernos, aunque lo hace en nombre de la oscuridad de fondo del ser. El hombre aparece aquí arrojado o tirado en un ser opaco, y su proyecto de autenticidad apenas si se yergue sobre nuestro mundo. El autor se defiende afirmando que el ser que experimentamos en su cierre y oscuridad, conlleva sin embargo una reserva o resguardo de sentido. Diríamos que el ser esconde su sentido latente ante tanto sinsentido patente.

Y bien, la negatividad de Heidegger está en su pesimismo y oscurantismo, en su afirmación del ser como sentido existencial sin apenas contar con su apertura en el amor. Pues frente al ser y su retranca o apartamiento, el amor nace de la apertura o abrimiento existencial.

Si el ser dice trascendencia inmanente o cerrada (finita o confinada), el amor codice inmanencia trascendente o abierta, pues amar es amar al otro preservando su otredad. El amor se enfrenta así a la muerte, la cual es en Heidegger el mero forcejeo del ser y la nada, mientras que en Hegel representa la disolución como liberación. Una liberación que abre a la trascendencia, como mostró Karl Rahner.

Ahora bien, a pesar de mi crítica, el propio Heidegger asume la apertura radical del ser cuando interpreta al mero ente como la realidad externa e inmanente, y al ser como el alma o sentido interior. O cuando el ser comparece en su obra como el enlace radical de lo humano, lo divino y lo mundano o cósmico. Así de sinuoso resulta Heidegger.

Caves de la vida 56

– Al principio el hombre se plantea el enigma de ser: y al final se replantea el enigma de no ser.

– La verdad única es falsa: la verdad es plural y polifónica.

– Nuestra errancia en el mundo: efecto de nuestro error de nacimiento (el pecado original).

– Te he buscado donde quiera que yo voy, y no te pude hallar: el bolero que busca el amor, símbolo místico del Dios, sin poder alcanzarlo.

– La rosa que me diste se ha secado, y la guardo en un libro que no acabo de leer (Torneró, I Santo California).

– Me gustaría ser el autor de alguna melodía sublime, como el Aire de la tercera suite orquestal de Bach, en el que se funden el aire y el agua, la tierra y el cielo: pero quizás soy el autor aún desconocido de alguna sutil melodía aforística.

– En cada diócesis hay un vicario general: me gustaría ser el sicario general.

– Hay vocaciones que responden no a una llamada celeste, sino a la llamada terrestre de tener que llevarse algo a la boca: «bocaciones».

– La Iglesia condenaba la homosexualidad y toleraba la pederastia: el Papa Francisco ha invertido la cuestión rectamente.

– El optimismo se levanta ebrio y se acuesta resacado.

– El pesimismo y su sino: pues no dice sí, sino que dice sí al no.

– Seamos pan e incluso torta: y no duros mendrugos.

– La vida como un cementerio marino: cohabitado por la muerte.

– Lo bueno si amplio es bueno ampliado.

– De viejo se desliza el tiempo como pez fugitivo: y cuando se detiene el flujo, malo.

– El hombre es el animal frustrado: entre la animalidad y la humanidad.

– El peligro de todo estado o Estado: el estatismo.

– Baltasar Gracián nos propone un héroe de hazañas y añagazas: un héroe semiheroico.

– Realidad y simbolismo: cuenta y cuento, realidad y relación (relato), cosa y signo.

– La grave levedad de la gracia: y su levadura elevadora.

– Sentimos no tener más amigos: pero los demás deberían sentir también no tenernos por amigos.

– La España medieval dio a Maimónides: la España actual nos da a Mamónides.

– En este país falta gente concienzuda: con conciencia consciente.

– El joven domina el tiempo y lo dirige: el viejo pasa el tiempo que lo sobrepasa.

– Zaragoza como ciudad goyesca: castiza, popular y maja.

– Soy un altoaragonés del sur: tostado por los Monegros.

– Sufrí al aprender piano: por eso no me gusta su música troceada (yo soy de armonio).

– Como dice la máxima popular: lo que está bien, siempre está bien.

Para leer otros artículos del autor, pinche aquí.


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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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