Lema, símbolos y comienzos

El islam, ¿religión de paz? (I)

"El Islam considera que su principal milagro fue el Corán que invita al monoteísmo y a la moral"

El islam, ¿religión de paz? (I)
El islam, ¿religión de paz? RD

El Corán menciona a Jesús 25 veces más a menudo, por su nombre, que a Mahoma

(Saturnino Rodríguez).- El islam​ es una religión monoteísta abrahámica cuyo dogma se basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes que «No hay más Dios que Alá​ y que Mahoma es el último mensajero de Alá». El Corán junto a la Sunna son para los musulmanes las dos fuentes primarias de revelación de Alá y definen las bases de la religión musulmana: su teología y legislación.

La luna creciente y la estrella, símbolo para los creyentes musulmanes del Islam significan la soberanía, franqueza, nobleza, concentración, victoria y divinidad. Se cree que en un principio la estrella y la luna creciente fueron las insignias de la ciudad de Constantinopla -actual Estambul-, y que fueron adoptadas por los otomanos cuando conquistaron la ciudad. Sin embargo hay una interpretación más extraña según la cual la luna creciente y la estrella eran monogramas de Tanit, una diosa semita del Imperio Romano que se islamizò. En 339 a.C. una luna radiante salvó Bizancio de un ataque por el rey Felipe de Macedòn. En agradecimiento, Bizancio adoptò la luna creciente, símbolo de la diosa Diana, como emblema de la ciudad. Cuando Bizancio se transformò en Constantinopla, la luna creciente se transformò en el símbolo de la Virgen María.

Allah (Alá, Dios)

La palabra árabe Allah, hispanizada como Alá, porque la imagen de Dios no es representable para los musulmanes, significa Dios y su etimología es la misma de la palabra semítica El, con la que se nombra a Dios en la Biblia. Los eruditos islámicos definen al islam como: «La sumisión a Dios el Altísimo a través del monoteísmo, la obediencia y el abandono de la idolatría».​ Los seguidores del islam se denominan musulmanes (del árabe muslim que significa «que se somete»). La palabra Islām, de la raíz trilítera s-l-m, deriva del verbo árabe aslama, que significa literalmente ‘aceptar, someterse’.

El Corán, el libro sagrado del Islam

El Corán (en árabe al-qurān, («la recitación»), también transliterado como Alcorán, Qurán o Korán, es el libro sagrado del islam, que según los musulmanes contiene la palabra de Dios (o Allāh) revelada a Mahoma (Muhammad) por Alá mediante el arcángel Gabriel (Ğibrīl). Además del Corán, los musulmanes de tradición sunita siguen asimismo los hadits (las palabras del Profeta recogidas por sus compañeros y la sunna que son las costumbres y enseñanzas del mismo).

La opinión de los musulmanes no es la de Mahoma como creador de una nueva religión, sino como el restaurador de la original, la fe monoteísta de Adán, Abraham y de otros, que se había corrompido. A los 40 años y durante 23 Mahoma divulgó la revelaciones recibidas de Dios a través del arcángel Gabriel. Su contenido se encuentra en el Corán, era memorizado y registrado por sus compañeros.​ Durante este tiempo, Mahoma predicó a la gente de La Meca, invitándoles a abandonar el politeísmo.

Durante la vida del profeta Mahoma, las revelaciones eran transmitidas oralmente o escritas en hojas de palmeras, trozos de cuero o huesos, etc. A la muerte del profeta, en 632, sus seguidores comenzaron a reunir estas revelaciones, que durante el Califato de Utman ibn Affan tomaron la forma que hoy conocemos, 114 capítulos (azoras), cada uno dividido en versículos (aleyas).

El Corán reconoce el Tanaj y la Biblia

El Corán retoma las historias de muchos de los personajes y eventos que aparecen en los libros sagrados de los judíos y los cristianos (El Tanaj, La Biblia) y la literatura devocional (Los libros apócrifos y el Midrásh), aunque difiere en muchos detalles fundamentales. El Islam acepta también como libros sagrados: La Torá (At-Tawrat) revelada al profeta Moisés, los Salmos (Az-Zabur) revelados al rey David, los libros de Salomón y el Evangelio (Al-Injil) revelado a Jesús (Issah para los musulmanes), hijo de María (Maryam).

El Coran acoge personajes bíblicos como los profetas principalmente, pero no limitándose a Adán, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, Salomón, Juan Bautista y Jesús (llamado Isa).

Jesús de Nazaret y el Islam

Los libros sagrados judías y cristianos aparececen repetidas. Jesús ha recibido numerosos títulos en el Corán y la literatura islámica, siendo el más común al-Masīḥ («el Mesías»).

Jesús es descrito de diversas formas en el Corán. La referencia más frecuente a Jesús es bajo la forma Ibn Maryam (literalmente, «hijo de María»), algunas veces precedido por otro título. Jesús es reconocido como profeta (nabi) y mensajero (rasul) de Dios.

También se usan los términos wadjih, mubarak (bendecido o fuente de beneficio para otros) y abd-Allah (siervo de Dios).También se le menciona, en ocasiones, como el «sello de los profetas israelitas» porque, según la creencia musulmana, Jesús fue el último profeta enviado por Dios para guiar al Pueblo de Israel.

En general se considera a Jesús (Isa) como precursor de Mahoma, y se afirma que predijo la llegada de este último. ​Según el Corán, Jesús (llamado Isa) fue uno de los profetas más queridos por Dios y el Mesías enviado para guiar al Pueblo de Israel (banī isrā’īl) con una nueva escritura: el Evangelio (Injīl). Sin embargo la diferencia más notable y radical con el cristianismo radica en que el Islam rechaza la visión cristiana de que Jesús sea la encarnación de Dios o el hijo de Dios.

El Corán menciona a Jesús 25 veces más a menudo, por su nombre, que a Mahoma.​ El Corán confirma su nacimiento virginal porque Dios purificó a su madre María (Maryam) (3:52). Existe un capítulo entero en el Corán ( 3:40-41) llamado «Maryam» (María). También asegura que Jesús hizo milagros (3:43) y que querían matarlo pero no fue crucificado porque Dios le elevo hacia Él (3:146) Además, conforme al Corán todos los musulmanes tienen que creer en Dios, sus ángeles, sus libros, sus profetas, la predestinación y en la próxima vida.

La Sunna y Hadiz

La Sunna​ («estilo de vida») o Hadíz es una colección de enseñanzas, dichos y aprobaciones (o desaprobaciones) silenciosas del profeta del Islam Mahoma y algunos de sus compañeros. El Corán y la Sunna son las dos fuentes primarias de revelación de Alá y definen las bases de la religión musulmana: su teología y legislación. La Sunna es de gran valor para muchos musulmanes que la creen indispensable para la interpretación del Corán. Esto es debido a que se tiene registrado dentro de ella que el mismo Mahoma les ordenó a sus compañeros que escribieran todo lo que él decía,​ y conforme al Corán, toman sus palabras como revelación.​

La Sharía islámica, la ley

La Sharia (literalmente: ‘el camino que conduce al abrevadero’), es la Ley Divina, encarnación concreta de la «Voluntad de Dios» que el hombre debería seguir tanto en su vida privada como en sociedad. En cada religión, la voluntad divina se manifiesta de un modo u otro y los mandamientos morales y espirituales de cada religión son de origen divino. Pero en el islam, la encarnación de la Voluntad Divina no solo es un conjunto de enseñanzas generales sino concretas. La ley de Alá: es una legislación que caracteriza a la nación islámica y el Corán ordena que se juzgue con ella​ de la misma manera reprende a quien no legisle con ella describiéndolo como un impío,​ perverso​ o infiel.​

Como quiera que en nuestra cultura occidental una de las cosas más censurables es el papel de la mujer en el Islam diremos que la La Sharía como jurisprudencia islámica habla de complementación,​ las diferencias se dan entre los roles de las mujeres y los hombres, derechos, y obligaciones. Sin embargo ni el Corán ni el Hadith mencionan que las mujeres deban ser «amas de casa».

Las complejas relaciones de la mujer en el Islam se encuentran definidas por los textos islámicos y por la historia y cultura del mundo islámico.​ Si bien el Corán establece que los hombres y las mujeres son iguales (2​3​4​ en 4:34) también dice que «Los hombres son los protectores y proveedores de las mujeres, porque Alá ha hecho que uno de ellos supere al otro, y porque gastan de sus bienes…».

Tradicionalmente los juristas islámicos han sostenido que las mujeres solo pueden contraer matrimonio con hombres musulmanes. En el Islam, las relaciones sexuales entre una mujer y todo hombre con el que no este casada es zina, un crimen religioso. En cuanto a la hijab el Corán (sura 24:31) requiere que los musulmanes, tanto hombre como mujer, se vistan y comporten con modestia (ropas no demasiado justas ni provocativas a la vista, a excepción de sus parejas). Está plenamente prohibido que el hombre vista como mujer y viceversa.

Introducimos aquí el tema de la hijab o velo de la mujer musulmana porque en la abundante emigración musulmana a los países europeos especialmente ha contribuido a colisionar la convivencia social. Se considera como un aspecto más de esa discriminación hacia la mujer que se percibe en la ley musulmana.

Mahoma (Muhammad, Hadmad), el Profeta

Mahoma o Muhammad y Hadmad (cuyo nombre completo es Abu l-Qāsim Muḥammad ibn ʿAbd Allāh al-Hāšimī al-Qurayšī nació en La Meca el «Año del Elefante», 570 d.C. y falleció en Medina 632 d.C., Medina. Según los musulmanes, Muhammad es el profeta del Islam, uno de los Archiprofetas (Ulul ‘Azm), y el último «Profeta divino» tras la larga cadena de mensajeros del mensaje de Dios no para fundar una religión sino para para actualizar el antiquísimo monoteismo lo, con predecesores tan famosísimos Abraham, Moisés y Jesús de Nazaret. El Islam considera que su principal milagro fue el Corán que invita al monoteísmo y a la moral. El Bahaísmo lo venera como un profeta o «Manifestación de Dios», cuyas enseñanzas habrían sido actualizadas por las de Bahá’u’lláh, fundador de esta religión.​

El islam se inició con la predicación de Mahoma en el año 622 en la Meca (en la actual Arabia Saudita). Bajo el liderazgo de Mahoma y sus sucesores, el islam se extendió rápidamente. Existe discrepancia entre los musulmanes y no musulmanes de si se extendió por imposición religiosa o militar, o por conversión de los pueblos al islam. Creen que Mahoma es el «último de los profetas enviados por Dios y sello de la Profecía».

A los 25 años siendo mercader caravanero entre Damasco y La Meca a las órdenes Jadiya una joven comerciante rica viuda con quien tuvo seis hijos (dos varones que murieron y cuatro mujeres) antes de su primera revelación.

Jadiya sería la primera conversa del Islam. La primera revelación de Mahoma la tiene a los 40 años en la cueva a la que solía retirarse a 3,2 km de La Meca, en la montaña lJabal al-Sur, región de Hejaz de la actual Arabia Saudita.

Los musulmanes creen que en 610 a los cuarenta años de edad, mientras meditaba, Mahoma tuvo una visión del arcángel Gabriel. Sus revelaciones en nombre de Dios la fue dictando a sus seguidores que las recopilaron en el Corán tras su muerte.

En el año 622 perseguidos por las autoridades de La Meca, lugar comercial de las caravanas en que guardaban sus viejos compañeros de tribu qurayshí en La Kaaba y centro religioso del politeísmo árabe, tras 12 años de predicación, Mahoma y su incipiente comunidad musulmana realizaron la Hégira («emigración») a la vecina ciudad de Medina (conocida antes como Yathrib). Esto ocurriría en el 622, es decir, doce años después de iniciada su predicación. Ese año de Hégira marca el inicio del calendario musulmán.

Las tensas relaciones entre La Meca y Medina le llevaron a Mahoma a ponerse al frente de 300 guerreros que asaltaban las caravanas venciendo casi siempre. Pasando por alto otras intervenciones guerreras concluiremos con la que dio como resultado la capitulación de La Meca ante Mahoma y la derrota de las tribus enemigas Hunayn que permitió a Mahoma imponer su dominio sobre toda Arabia. Sin embargo, Mahoma no formó ningún gobierno, sino que prefirió gobernar a través de las relaciones personales y los tratados con las diferentes tribus.

El año 622 después de la muerte de su esposa, Jadiya y su tío, Mahoma contrajo matrimonio con Aisha (que tenía 6 años y él 54), la hija de su amigo Abu Bakr (que se convertiría en el líder de los musulmanes tras la muerte de Mahoma). En Medina también se casó con Hafsah, hija de Umar (que luego sería el sucesor de Abu Bakr) y hasta nueve mujeres en total, entre ellas una judía y una cristiana. La hija de Mahoma, Fátima, se casó con Ali, primo de Mahoma. Otra hija, Ruqayyah, contrajo matrimonio con Uzman pero ella falleció y después Uzman se casó con su hermana Umm Kulzum. Estos hombres surgirán en los años subsiguientes como los sucesores de Mahoma (califas) y líderes políticos de los musulmanes.

Después de una corta enfermedad, Mahoma falleció el 8 de junio de 632 en la ciudad de Medina a la edad de 63 años. Abu Bakr, el padre de Aisha, la tercera mujer de Mahoma, fue elegido por los líderes musulmanes como el sucesor de Mahoma, pues era su favorito. A la fecha de la muerte de Mahoma, había unificado toda la Península Arábica y expandido la religión islámica en esta región, así como en parte de Siria y Palestina. Posteriormente los sucesores de Mahoma extendieron el dominio del imperio árabe a Palestina, Siria, Mesopotamia, Persia, Egipto, el Norte de África y Al-Ándalus (Andalucía, España).

Al-Masjid al-Nabawi, en Medina (Arabia Saudí) es la «mezquita del Profeta» -donde está enterrado- construída por él el año 622 en la huída, la Héjira que fue ampliada por los califas y muy reformada al constituirse Arabia Saudí. Es la segunda mezquita más sagrada del islam entre la Gran Mezquita en La Meca y la mezquita de Al-Aqsa (al lado de la Cúpula de la Roca, en Jerusalén).

– Continuará en II parte


Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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