El abad emérito de Poblet apuesta por el "diálogo" y el "humanismo"

José Alegre, sobre Cataluña: «Todo este panorama me transmite una tristeza profunda»

"En el camino de la vida nadie tiene toda la razón. La ley es una medida, pero hay otras"

José Alegre, sobre Cataluña: "Todo este panorama me transmite una tristeza profunda"
José Alegre, exabad de Poblet

Todos estamos en el mismo camino, pero hay que pensar siempre que, detrás de quienes van en cabeza, hay unos pueblos que, a la larga o a la corta, serán los que sufrirán más agudamente las consecuencias

(José Alegre ocso).- Querido José Manuel: No es fácil dar una opinión sobre este tema, pues vivimos en una sociedad muy corrupta, con una diversidad de intereses que se entrecruzan y no es fácil tener una luz clara. Algo sugería en el artículo Contemplación y Manipulación. Y ya puedes ver que hoy vivimos en la superficie de la vida y a un ritmo que no da lugar a la reflexión.

Falta mucha paz en el corazón de las personas. Lo sugería con mucho énfasis Jose M. Castillo en su artículo «Odio«. Un artículo para reflexionar profundamente. Paz, paz… Nos falta mucha paz en el corazón.

Hay mucha crispación en general, a nivel mundial, y las esperanzas muy justas. Basta leer las intervenciones del Papa Francisco, o mirar la prensa…

Y todo esto nos afecta en nuestra situación concreta en que estamos, a lo que hay que añadir nuestros problemas locales.

Y cuando vivimos en un horizonte globalizado creo que deberíamos ser más conscientes de que todos estamos en el mismo camino de la vida; somos compañeros de camino, las personas y los pueblos.

Entonces deberíamos tener siempre a mano una palabra: DIALOGO. «A través de la palabra», este es el camino de encontrarnos para enseñar al otro, para aprender del otro.

DIALOGO como técnica de relación y de encuentro, pero caminando hacia un horizonte donde debe estar escrita otra palabra: HUMANISMO.

Todos debemos apostar por el hombre, por la persona humana, y no hacerlo así es apostar por una sociedad donde el aire que respiramos estará más enrarecido.

Pero quién da la «medida del hombre» de lo humano. Yo pienso que cada uno podemos y debemos bajar hasta el corazón, descubrir que tenemos capacidad y recursos para ello. Pero en la vida hay momentos que debemos hacer una elección. Y esa elección de lo humano necesariamente pasa por ralentizar el ritmo de la vida, y optar también por otros valores que no son el poder, el dinero, la gloria humana… Esta opción es muy difícil de asumir.

Tú me haces una pregunta directa sobre los acontecimientos aquí, de estos días: ¿es posible, justo y necesario?

Y yo te he salido con una larga reflexión que no sé si te puede sugerir algo o dar una respuesta. En cualquier caso, lo de «posible, justo y necesario» son también tres palabras para reflexionar profundamente por todas las partes implicadas.

Todos estamos en el mismo camino, pero hay que pensar siempre que, detrás de quienes van en cabeza, hay unos pueblos que, a la larga o a la corta, serán los que sufrirán más agudamente las consecuencias.

En el camino de la vida nadie tiene toda la razón. La ley es una medida; pero en la vida humana hay otras medidas que pueden, o deben suavizar las aristas del camino.

Esta debería ser en todo momento una preocupación de toda persona que tiene un poder, que debe ser siempre un servicio a la sociedad. Y no digamos ya de la Iglesia que recibió mensaje vivo y muy exigente: el servicio de la reconciliación (2Cor 5,19).

Esto es lo que se me ocurre decirte. José Manuel, a mí todo este panorama me transmite una tristeza profunda, pero en fin es también un talante a vivir en el camino de la vida.

Un abrazo

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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