Encuentro con Maria C. Bingemer

Cuerpo de mujer, cuerpo sagrado, cuerpo de Cristo

María Clara forma parte de la primera generación de mujeres teólogas de América Latina

Cuerpo de mujer, cuerpo sagrado, cuerpo de Cristo
Cuerpo de mujer, cuerpo sagrado

¿Cómo podemos entonces seguir sosteniendo un sistema en el que los cuerpos de las mujeres y las niñas siguen siendo los más violentados y explotados en toda la geografía del planeta?

(Pepa Torres Pérez).- Recientemente ha estado en Madrid la teóloga brasileña María Clara Luchetti Bingemer. Aprovechando su estancia en Barcelona con motivo de la inauguración del curso en Cristianisme y Justicia y la presentación de su último libro en Madrid: El misterio de Dios y el mundo,varias entidades y colectivos de iglesia: el Instituto Superior de Pastoral, la Red Miriam de Espiritualidad Ignaciana femenina y la Asociación de teólogas españolas convocamos un encuentro-conferencia abierta con ella con el título: El don y la gracia de ser mujer. Reflexiones desde una teología contextualizada.

María Clara forma parte de la primera generación de mujeres teólogas de América Latina que han abierto camino y siguen haciéndolo en la reflexión sobre Dios «en cuerpo de mujer» y la imposible separación entre la teología y mística. Repensar la antropología teológica desde la deuda pendiente con la corporeidad y especialmente con los cuerpos de las mujeres como cuerpos a imagen y semejanza de Dios y sus consecuencias en la vida social y eclesial es una de sus principales aportaciones.

A partir de la experiencia de las luchas de las mujeres populares en América Latina: Las Madres de Mayo (Argentina), las Madres de Atacama (Chile) y las Madres del Tráfico (Brasil) María Clara profundiza en la maternidad de Dios como metáfora para pensar el Misterio y en el poder del cuerpo femenino y su capacidad de rescatar vida aun en las situaciones donde la violencia y la justicia son más extremas.

Reflexionando las conversaciones mantenidas en estos días con María Clara experimento la rebeldía de muchas mujeres que en mi interior me empujan a escribir este post y la terquedad de las preguntas:

¿Cómo podemos entonces seguir sosteniendo un sistema en el que los cuerpos de las mujeres y las niñas siguen siendo los más violentados y explotados en toda la geografía del planeta?

¿Cómo podemos terminar acostumbrándonos al aumento de las cifras de los feminicidios en el mundo, las muertes de las defensoras ambientalistas por amenazar los intereses de las grandes nacionales hidroeléctricas, la trata de mujeres o la hipersexualización del cuerpo femenino y su apropiación como reclamo sexual para estimular los valores más depredadores del poder capitalista y patriarcal.

Recientemente un anuncio de coches de lujo de segunda mano de la empresa Aston Martin se ha vuelto hacer viral. En él aparece una mujer abierta de piernas y un mensaje que dice: «sabes que no eres el primero pero realmente no te importa». Parece que el anuncio fue denunciado pero continua moviéndose por las redes cada cierto tiempo.

También hace unos días una amiga profesora me comentaba que los adolescentes de su colegio juegan ahora con unos nuevos cromos en el recreo y que al fijarse bien en ellos se dio cuenta que se trataba de anuncios de servicios sexuales recogidos en los parabrisas de los coches. El juego consiste en intercambiar a la chica filipina, por la nigeriana , o la rubia por la mulata.

Los cuerpos rotos y explotados de las mujeres en el mundo reclaman justicia y reparación.

Cuerpos de mujeres, cuerpos sagrados, cuerpos violentados, cuerpos resilientes, cuerpo eucarístico y resucitado de Dios que se entrega para que haya vida en abundancia y dignidad reconocida en todas las mujeres de la tierra.

Cuerpos de mujeres, clamor de Dios vivo que en los movimientos de liberación grita: Ni una menos.

Para leer otros artículos de la autora, pinche aquí.

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído