Andrés Ortiz-Osés

Oriente y Occidente

"El logos y el tao no están tan separados como puede parecer"

Oriente y Occidente
Andrés Ortíz Osés

El logos occidental afirma que el mundo es una relacionalidad que se expone en el lenguaje; el tao oriental coafirma que el lenguaje profundo de la realidad es interior y se define como alma del mundo

Más información

(Andrés Ortiz-Osés).- Leo en Religión Digital un incisivo artículo del teólogo J. I. González Faus sobre el logos occidental y el tao oriental. El logos dice razón, palabra y sentido; el tao diría espíritu. El logos es visual y objetivador, el tao es más aéreo o deletéreo, aliento vital. El autor propugna convenientemente el encuentro religioso o religador, ecuménico, entre el logos occidental y el tao oriental, entre lo racional y lo espiritual.

Loable encuentro que reúne la ciencia occidental y la conciencia oriental, la técnica instrumental y la intuición, la exterioridad y la interioridad. Se lograría así una síntesis de la objetividad y la subjetividad, de la razón y la percepción. Se podría hablar entonces armónicamente de razón existencial y de intuición racional, así pues de una visión ecuménica que sirva de diálogo entre Oriente y Occidente.

El caso es que el logos occidental y el tao oriental no están tan separados como puede parecer, ya que el logos dice reunión, como tradujo Heidegger, y el tao es asimismo reunión. Tao y logos expresan la reunión o relación de la realidad, su relacionalidad o complicidad, el nexo, junción o juntura de sus partes en el todo o totalidad. En efecto, el tao expone la coligalidad interna del mundo distentido simbólicamente entre el yin femenino y el yang masculino, mientras que el logos expresa la coligación del lenguaje como articulación del mundo en su realidad e idealidad.

En consecuencia, podemos transcribir el logos occidental como la relación o relacionalidad de lo real, tal y como se ofrece en el lenguaje que articula la realidad real e idealmente. Por su parte, podemos transcribir el tao oriental como la relación o relacionalidad interior de lo real a modo de «alma» del mundo, la cual coimplica tanto el ánimo masculino como el ánima femenina. Logos y tao dicen pues relación radical, el primero de la realidad mundana apalabrada en nuestro lenguaje, el segundo de la realidad intramundana apalabrada como alma medial o mediadora (mejor que como espíritu puro).

El logos occidental dice explicación, el tao oriental dice implicación. Pero ambos codicen relación, relación exterior o mundana y relación interior o intramundana respectivamente. Se trata pues de una doble relación o reunión. El logos occidental afirma que el mundo es una relacionalidad que se expone en el lenguaje; el tao oriental coafirma que el lenguaje profundo de la realidad es interior y se define como alma del mundo.

La síntesis final de nuestro recorrido resulta así clara. El sentido occidental de la realidad se expresa en el logos o lenguaje como relación o relato exterior. Pero el lenguaje oriental simboliza el alma interior del mundo como relación o relato anímico o espiritual. Digámoslo sucintamente: el logos es el tao exterior, el tao es el logos interior.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído