Jairo del Agua

Las caretas con que vivimos

"Atrévete a mirarte en tu espejo interior"

Las caretas con que vivimos
Jairo del Agua

En la vida ordinaria solemos usar distintas caretas que podemos resumir en estos cuatro tipos: la negra, la negra con purpurina, la brillante y la transparente

(Jairo del Agua).- En las carnavaladas modernas algunos se disfrazan de aquello que habrían querido ser y no han sido. Otros se apropian de personajes o símbolos para ridiculizarlos. Otros, finalmente, buscan la ocultación para conseguir impunidad y anonimato a su conducta desinhibida, abusiva, grotesca o delictiva.

Sin embargo, estos desahogos puntuales tienen menos repercusión en nuestra personalidad que los disfraces que nos fabricamos para vivir, habitualmente subconscientes.

En la vida ordinaria solemos usar distintas caretas que podemos resumir en estos cuatro tipos: la negra, la negra con purpurina, la brillante y la transparente.

1.- La careta negra es la de quien se ve y se muestra en negativo. Quizás reconozca en sí algún rasgo positivo «pero»… siempre relativiza y neutraliza lo positivo. La imagen de estas personas se estructura a partir de lo negativo y de sus carencias.

Con frecuencia el origen estuvo en la comparación con un hermano o en una educación exigente en vez de estimulante, que subrayó los fracasos exigiendo siempre más. Puede enraizarse también en un gran fracaso o en una serie de fracasos en edad más avanzada.

Si nadie le ayuda a encontrar su caudal positivo, dudará de sí mismo y se hundirá en la negrura de su imagen negativa.

Estas personas carecen de confianza en sí mismas porque no encuentran nada en qué apoyarse. Eso no les impide llevar adelante lo que emprenden pero no se atribuyen el mérito sino que lo achacan a la suerte, a los otros, etc. No se sorprenden nunca de sus fracasos o sus defectos, como si siempre los esperasen.

Esto refuerza su imagen negativa, aunque no la acepten, les duela o no sean muy conscientes de ella. Hay quien la sublima bajo el concepto de «humildad» y encuentra una compensación en el reconocimiento de su falsa virtud.

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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