El obispo de Santander clausura este domingo el Año Jubilar Lebaniego

Manuel Sánchez Monge: «Muchos de los que se acercaron a Santo Toribio como visitantes bajaron como peregrinos»

"La colaboración entre autoridades civiles y eclesiásticas ha sido buena, pero respetando los ámbitos"

Manuel Sánchez Monge: "Muchos de los que se acercaron a Santo Toribio como visitantes bajaron como peregrinos"
El obispo de Santander clausura los actos del Año Jubilar Lebaniego Agencias

El Monasterio se ha convertido, a través de los siglos, en un importante centro espiritual de peregrinaciones y en un foco de religiosidad popular, que goza del privilegio de los Años Santos

(Jesús Bastante).- Este domingo se cierra la Puerta del Perdón del monasterio de Santo Toribio de Liébana. A lo largo de este Año Jubilar, 1,2 millones de peregrinos han llegado hasta este privilegiado enclave cántabro, donde se custodia el trozo más grande de la Cruz de Cristo. El obispo de Santander, Manuel Sánchez Monge, hace balance para RD de este año, que ha servido, entre otras cosas, para que «muchos de los que se acercaron a Santo Toribio como visitantes, bajaron como peregrinos».

¿Qué balance hace del Año Santo Lebaniego?

El Año Jubilar que se clausura el domingo 22 de abril, se abrió solemnemente el 23 de abril de 2017. Presidió la celebración el cardenal Carlos Osoro, nacido en tierras cántabras.
Además de los frutos espirituales, de los que hablaré más adelante, en un Año Santo la diócesis se hace más consciente de la gracia de albergar la reliquia más grande de la Cruz de Jesucristo.
Los diversos Medios de Comunicación y las retransmisiones por televisión de la apertura y la clausura, una Misa de la Tv2, los programas realizados desde aquí de los grandes comunicadores de Cope, etc… han dado a conocer la importancia de Santo Toribio de Liébana como Santuario de abundantes peregrinaciones.
El Año Jubilar ha ocupado un lugar privilegiado también en la Programación Pastoral de este curso 2017-2018.

 

Lara Revilla

 

¿Qué frutos se han sacado?

El Año jubilar de Santo Toribio de Liébana sirve para incrementar la vida espiritual de los fieles: la Misa del peregrino, la facilidad para celebrar el sacramento de la Reconciliación, la meditación del lema del Año Jubilar, adoración del Lignum crucis, traspasar la puerta del perdón, etc… han contribuido a que algunos que se acercaron a Santo Toribio como visitantes bajasen como peregrinos
Este Año Santo se ha celebrado bajo el lema: «Nuestra gloria, Señor, es tu cruz» y hemos tratado de inculcar el ver a la cruz no tanto desde la muerte de Jesucristo cuanto desde su resurrección. Además de la predicación ordinaria en el Monasterio han ayudado también dos conferencias sobre la Cruz (El misterio de la cruz en en Ediht Stein, por Francisco Javier Sancho OCD, y «La Cruz y la Luz: el amor hasta la muerte». A cargo de D. Eduardo de la Hera, doctor en Teología). La Carta Pastoral del obispo comentando el lema ha contribuido a descubrir y vivir una dimensión poco conocida de la Cruz de Cristo: la dimensión gloriosa.
También ha servido para reforzar la peregrinación habitual al Santuario. En Santo Toribio cada año se recibe una cantidad muy notable de peregrinos, nacionales y extranjeros, y se incrementa esa cantidad de manera extraordinaria en un Año Jubilar. Un millón largo de peregrinos… En éste en concreto hemos podido constatar que la peregrinación tiene carácter internacional. Han venido peregrinos no sólo de Europa y América Latina, sino de Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, Corea del Sur, Filipinas, etc…

 

¿Cómo ha sido la colaboración de las autoridades y eclesiásticas?

La colaboración entre autoridades civiles y eclesiásticas ha sido buena, pero respetando los ámbitos y los fines propios de ambas. El Gobierno regional se ha centrado más en lo cultural y en lo turístico. En el ámbito religioso hemos tenido muy presente la dimensión religiosa, pastoral y social que son las principales y que, solo subordinada a ella, se puede fomentar la dimensión turística.

 

Lara Revilla

 

¿Cuál es el puesto de Liébana como lugar sagrado?

El monasterio de Santo Toribio, ubicado en medio de un paisaje pintoresco cerca de los Picos de Europa, ejerció una gran influencia teológica, espiritual y eclesial en la Edad Media. Y especialmente durante la invasión musulmana, gracias a la labor de los monjes Beato y Eterio. El monje Beato defendió la fe católica frente a la herejía adopcionista que defendía el arzobispo de Toledo, Elipando. También escribió los célebres «Comentarios al Apocalipsis» que tuvieron una importancia decisiva en la cultura y en el arte, porque fueron copiados y miniados durante los siglos IX al XIII. Estas labores se realizaron en los más importantes escritorios de los monasterios de la época, principalmente en la zona de la Rioja y Castilla-León. Fueron los monjes benedictinos quienes estuvieron al frente de este Monasterio durante siglos hasta la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX. Después lo atendieron sacerdotes diocesanos. Y finalmente, desde el año 1961 los PP. Franciscanos ejercen la custodia del mismo. Es propiedad del Obispado de Santander y fue declarado monumento nacional en el año 1953.
En él se conserva, desde el siglo VIII, la famosa reliquia del Lignum Crucis. La trajo desde Jerusalén -según una venerable tradición- Santo Toribio, Obispo de Astorga en el siglo V, asegurando que se trataba del trozo más grande de la Cruz de Cristo. Gracias a la presencia de esta preciada reliquia, el Monasterio se ha convertido, a través de los siglos, en un importante centro espiritual de peregrinaciones y en un foco de religiosidad popular, que goza del privilegio de los Años Santos.

 

¿Cuál ha sido la implicación de Roma en el Año Jubilar?

Los Papas, a lo largo de la historia, han sido muy generosos con el monasterio de Liébana y le han otorgado gracias y privilegios especiales en atención al Lignum Crucis. Julio II en 1512, autorizó para que se siguiera celebrando el Jubileo de Santo Toribio. León X, el 30 de diciembre de 1513 y el 10 de julio de 1515, ratificó el Jubileo existente en el Monasterio de Santo Toribio, cuando la fiesta de este Santo coincidiera en domingo. El Papa Pío IX, en Breve de 4 de septiembre de 1872, concedió a perpetuidad Indulgencia plenaria, el 23 de agosto, aniversario, según tradición, de la erección de la Cofradía. Hasta el presente son 75 los Años Santos Jubilares documentados.
Todas estas gracias y privilegios concedidos quedaron ratificados y, en cierto modo, superados por el Rescripto de la Penitenciaría Apostólica, con la autorización del Papa Pablo VI, el 25 de noviembre de 1967, que concedió la Indulgencia plenaria para todo el Año Jubilar Lebaniego.

 

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Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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