El Papa llega a Ginebra a reforzar los lazos ecuménicos, tras el viaje a Lund y el encuentro con Kirill

Francisco viaja a la patria de Calvino

Bergoglio reivindicará en la capital de la UE el papel de las religiones en la accogida de los refugiados

Francisco viaja a la patria de Calvino
El Papa, camino de Ginebra

Nosotros, el Consejo Pontificio para la unidad de los cristianos con el Consejo Mundial de Iglesias estamos desarrollando un documento sobre asistencia en materia de acogida. Tenemos que ayudar a los que más lo necesitan

(Jesús Bastante).- «Caminar, rezar y trabajar juntos» es el lema de la visita que este jueves lleva al Papa Francisco a Ginebra. En una de las capitales de la Unión Europea, la cuna de Calvino, Bergoglio reivindicará los avances en el camino ecuménico, que en los últimos años se ha reforzado con el histórico viaje a Lund para conmemorar los 500 años de la Reforma, o el encuentro, tras un milenio de silencio, con el patriarca Kirill.

En un viaje relámpago, de apenas doce horas, Francisco ya vuela hacia Ginebra. El principal objeto de la visita es la celebración del 70 aniversario del Consejo Mundial de las Iglesias (CMI), al que la Iglesia católica no pertenece por antiguas discusiones sobre qué es la ‘Iglesia’ y cuáles las ‘iglesias’.

Un debate que va más allá de lo terminológico y que pretendía dejar clara la primacía de Roma frente al resto de ‘confesiones’ cristianas. Ese debate, por fortuna, parece superado, como se ha visto durante el ‘Año Lutero’ y con las continuas puertas abiertas entre católicos y ortodoxos, especialmente con el patriarca Bartolomé. En Ginebra, donde triunfó el calvinismo y la comunidad católica es minoritaria, el Papa también buscará el encuentro con los fieles católicos.

 

 

Según el arzobispo católico de Ginebra, Lausanne y Friburgo, Charles Morerod, Suiza es un país más bien frío en términos religiosos y con uno de los mayores índices de suicidios de Europa, pero la visita de Francisco traerá «un mensaje de esperanza y de alegría», que se reflejará en una misa antes 41.000 fieles en el Palacio de Exposiciones.

Junto al ecumenismo, el desafío de los refugiados también estará en la agenda papal. Así, Francisco hablará en Ginebra de la contribución de los cristianos a la paz y el apoyo de las Iglesias a los refugiados. De hecho, entre las 348 Iglesias miembros del CMI, la mayor parte son de África o Asia de donde proceden muchas de las personas que huyen hacia Europa.

«Nosotros, el Consejo Pontificio para la unidad de los cristianos con el Consejo Mundial de Iglesias estamos desarrollando un documento sobre asistencia en materia de acogida. Tenemos que ayudar a los que más lo necesitan», explicó el representante del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Andrzej Choromanski.

En lo tocante a la seguridad, Ginebra está blindada. Así, el Ejército asumirá el rol de policía aérea, con más de doscientos efectivos. El espacio aéreo quedará cerrado para avionetas y helicópteros. Los militares también prestarán apoyo logístico y sanitario a las autoridades civiles.

El presupuesto está calculado en unos 2,2 millones de francos (1,9 millones de euros). Por el momento, falta algo menos de la mitad.

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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