La primera y más antigua civilización del mundo

Las religiones y sus libros sagrados (III): Mesopotamia

Muchos de sus lugares, personajes o hechos quedan también reflejados en la Biblia y la Tora

Las religiones y sus libros sagrados (III): Mesopotamia

En las lenguas del Próximo Oriente Antiguo no existía siquiera la palabra "religión", ni se tenía un concepto de la misma, aunque desde el comienzo de los tiempos el ser humano ha tenido lo que hoy llamamos "vivencias religiosas"

(Saturnino Rodríguez).- Mesopotamia (del griego meso-potamía que significa «Entre dos ríos») es el nombre por el cual se conoce a la zona del Oriente Próximo ubicada entre los ríos Tigris y Éufrates, que se extiende a las zonas fértiles contiguas que coincide aproximadamente con las áreas no desérticas del actual Irak y la zona limítrofe del noreste de Siria como ya aparece en la Biblia. Hablamos de unos 6.000 años a.C.

Esta zona se dividía en Asiria, al norte y Babilonia al sur. Babilonia (también conocida como Caldea), a su vez, se dividía en Acadia (parte alta) y Sumeria (parte baja). De la Mesopotamia antigua son los nombres de ciudades como Ur o Nippur, de héroes legendarios como Gilgamešh, del Código Hammurabi, la epopeya Enuma Elish,de los asombrosos edificios conocidos como Zigurats. Los gobernantes de las antiguas ciudades-estado sumerias eran llamados patesi. Muchos de sus lugares, personajes o hechos quedan también reflejados en la Biblia y la Tora.

En el interior de Mesopotamia, aparecieron la agricultura y la ganadería entre el 6.000 y el 5000 a.C. entrando de lleno en el Neolítico lo que conllevó el nacimiento de las primeras ciudades como Buqras, Umm Dabaghiyah y Yarim y, más tardíamente, la cultura Umm y se desarrollaron grandes civilizaciones, que fueron heredando y adaptando sucesivamente la religión y los dioses de sus predecesores, numerosos y variados en las religiones mesopotámicas.

Sumeria, la civilización más antigua

Sumeria que comprende la parte sur de Mesopotamia es considerada como la primera y más antigua civilización del mundo, localizada en la Edad del Cobre o Calcolítico, allá por el año 3500 a.C. Existían antes asentamientos humanos desde el Neolítico como demuestra la cultura de Jarmo, (6700 a.C. – 6500 a.C.) y en el Calcolítico las de cultura Hassuna-Samarra (5500 – 5000 a.C .), El Obeid (5000 – 4000 a.C.), Uruk (4000 – 3200 a.C.) y Yemdet Nasr (3200 – 3000 a.C.).

 

Uruk y origen cultura Sumeria

Fue la difusión de los avances de la cultura de Uruk (c.5.000a.C) por el resto de Mesopotamia la que dio lugar al nacimiento de la cultura Sumeria. La religión babilónica fue adoptada casi por completo de los sumerios aunque modificada. Su panteón está formado por dioses de forma humana, pero con unos poderes y una inmortalidad sobrehumanos. Eran invisibles pero regían sobre una parte específica del cosmos.

Los sumerios crearon en la baja Mesopotamia un b: Uruk, Lagaš, Kiš, Uma, Ur, Eridu y Ea, de héroes legendarios como Gilgameš, del Código Hammurabi, de los asombrosos edificios conocidos como Zigurats. En esas ciudades había un rey absoluto, «vicario» del dios protector de la ciudad. Fueron los primeros en escribir (escritura cuneiforme), también construyeron grandes templos. Tenían numerosos dioses a los que invocaban su protección y existía una trinidad de dioses mayores (Enlil, Enki,Ea).

La gran Babilonia

Babilonia situada al este del río Eúfrates a 90 kms, al sur de Bagdag en Irak (hoy provincia de Babil) fue una antigua ciudad de la Baja Mesopotamia y una de las ciudades más importantes de la antigüedad en el siglo VII a.C.,. Ganó su independencia después del período del renacimiento sumerio, aunque hay menciones a su existencia desde tan temprano como Sargón de Akkad. Capital del Imperio babilónico durante los milenios II y I a.C. hoy en ruinas.

En la antigüedad, la ciudad se beneficiaba de su posición en la importante ruta comercial por tierra que conectaba por vía terrestre el golfo Pérsico y el Mediterráneo. Babilonia comenzó a cobrar importancia con la llegada de los amorreos entre el 2.000 y el 1.800 a.C. que se erigieron reyes de la ciudad y se adaptaron fácilmente a la lengua acadia, propiciando el declive del sumerio.

Las religiones Babilónicas

En las lenguas del Próximo Oriente Antiguo no existía siquiera la palabra «religión», ni se tenía un concepto de la misma, aunque desde el comienzo de los tiempos el ser humano ha tenido lo que hoy llamamos «vivencias religiosas», imaginando seres sobrenaturales con los que debía interactuar para fortalecer sus certidumbres y creencias.

Más que «religiones» podemos hablar de diferentes creencias, mitos, ritos, cultos mistéricos, prácticas adivinatorias que se profesaban por los diferentes pueblos de diferentes partes de la antigua Mesopotamia, desde aproximadamente el IV milenio a.C. hasta comienzos de nuestra era.

 

Orígenes: la religión sumeria y las ciudades-estados

La escritura aparece alrededor del 3.200 a.C. y la literatura caracterizada como «religiosa» (mitos, himnos o rituales), no se desarrolla hasta mediados del III milenio a.C. El mundo religioso de los primeros mesopotámicos se comprende a través del estudio de su arquitectura, su arte y sus prácticas funerarias. Con las consiguiente dificultades que plantea el que los antiguos lugares de culto no siempre han sido claramente identificados. Los conjuntos monumentales más antiguos se encuentran en Eridu de comienzos del V milenio a. C. y Uruk, Tell Uqair o Tepe Gaura en el IV milenio a. C.

La religión babilónica es la práctica religiosa de los caldeos, desde el período babilónico antiguo de la Edad del Bronce Medio hasta el surgimiento del imperio neoasirio en la Edad del Hierro Temprana. Tiene una gran deuda con la muy anterior religión sumeria. La mayoría de sus deidades están asimiladas de otras religiones.

Las creencias y prácticas religiosas en Mesopotamia se puede decir que forman una única corriente coherente de tradición de origen sumerio. Han influido en nuestra cultura y muchos lugares , nombres y episodios del mundo antiguo de esta región aparecen mencionados en la Biblia o en la Torá, como los del diluvio o la leyenda de la Torre de Babel.

La recuperación de gran parte de la información y el conocimiento procedente de varias fuentes han hecho posible que historiadores, científicos y especialistas en religión hayan podido reconstruir un conocimiento científico de la historia religiosa, las costumbres y el papel que estas creencias jugaron en la vida cotidiana de los pueblos mesopotámicos de Súmer, Acad, Babilonia o Asiria durante este tiempo.

Para Jean Bottéro, famosos historiador experto en Antiguo Orientea la religiosidad de la Antigua Mesopotamia estaba fundada sobre un sentimiento de temor, respeto y servilismo ante las divinidades – eran politeístas – representadas en forma antropomorfa y cuyas necesidades, los seres humanos estaban obligados a satisfacer, así como cumplir las órdenes que recibían con abnegación y generosidad.

La religión era politeísta, en cada ciudad se adoraba a distintos dioses, aunque había algunos comunes. Entre estos podemos ver a: Anu: Dios del cielo y padre de los dioses – Enki: Dios de la Sabiduría -Nannar: Dios de la Luna – Utu: Dios del Sol (hacia el 5100 a. C. se llamaba Ninurta) -Inanna: Diosa Venus – Ea: Creador de los hombres – Enlil: Dios de la agricultura.

A la original influencia en las creencias y prácticas de origen sumerio se fueron añadiendo y modificando poco a poco las de los acadios (semitas que emigraron a Mesopotamia desde el oeste a finales del IV milenio a.C.). Fueron asimiladas e integradas con las de otros pueblos que vivieron o convivieron en Mesopotamia, región muy asmplia que abarca el actual Irak, Kuwait, el sudeste de Turquía y el noreste de Siria), destacando los babilonios o los asirios y más adelante, los arameos y los caldeos.

El panteón Mesopotámico de dioses

El panteón mesopotámico estaba organizado como una gran familia de dioses. El panteón sumerio-acadio contenía una gran familia de dioses hasta 3.600 divinidades, donde cada uno de sus miembros tenía unas atribuciones especiales según la ciudad-estado. Todos ellos cumplían un papel más o menos destacado en los mitos, en los que mostraban sus virtudes y defectos al igual que los seres humanos. Pero vamos a comenzar señalando cómo se estableció la lista de divinidades.

En el siglo XVII a. C. el rey Hammurabi fue el sexto rey de Babilonia en el Primer imperio que unificó el Estado e hizo de Babilonia la capital del mismo e impuso como dios principal a Marduk y organizador del orden celeste, de la tierra del mar y de esculpir el cuerpo del primer hombre y de repartir los dominios del universo entre los demás. Algo que los caracterizaba era que sus dioses estaban asociados a distintas actividades, es decir que tenían dioses de la ganadería, escritura, confección, etc. Esto hizo que ellos tuvieran una religión muy amplia.

 

La triada principal de dioses

Existía una tríada principal, formada por:

An, en sumerio, Annu en acadio era dios del Cielo y Tierra y padre de los dioses. Durante la época más antigua fue el dios principal, el dios del cielo y la tierra y cabeza de la familia de dioses.

Enlil, deidad de la Guerra y el Viento. Hijo de Anu (paraíso) y Ki (tierra). Portaba la «tablilla de los destinos con la que controlaba el futuro de todos los seres. Terminó sustituyendo a su padre como rey de los dioses y dios mas importante de los sumerios.

Enki, que los acadios llamaron Ea, era el dios sumerio de las aguas, la fertilidad y de la sabiduría. El señor de la tierra,

Cada uno de los dioses – en buena parte de origen sumerio que fueron trasmitiéndose con otros nombres a babilonios, acadios y otros pueblos mesopotámicos – estaba a cargo de uno de los grandes reinos del cielo, tierra, mar, aire, sol, luna, planetas, ríos, montañas, planicies, ciudades y países.

Marduk e Ishtar

Dedicamos espacio aparte para estos dos dioses más destacados por cuanto Ishtar tuvo gran difusión en otras religiones como prototipo de las diosas-madre y Marduk por presidir tardíamente el amplio panteónMesopotámico.

Ishtar era hija del dios Sin (dios lunar) era la diosa babilónica del amor y la guerra, de la vida, de la fertilidad para la agricultura mesopotámica, y patrona de otros temas. Se asociaba principalmente con la sexualidad: su culto implicaba la prostitución sagrada.

Fue conocida en toda Asia occidental, como la diosa más popular del panteón mesopotámico con diversos nombres: Inanna en Sumeria, Anahit en la antigua Armenia (Urartu), Astarté (Asera) en Canaán, Fenicia y en las religiones abrahámicas. Ištar, Inanna, y estas diosas representan el arquetipo de la diosa madre.

Mardduk, dios de Babilonia

Marduk . (En la Biblia Merodach ) hijo de Ea (Enki en sumerio) fue el nombre de un dios de la última generación de Mesopotamia y la deidad patrona de la ciudad de Babilonia en el s.XVIII a.C. llegando a ser el dios principal del Imperio Babilónico bajo el reinado de Hamurabi como dios de los dioses y jefe del panteón.

Elevado a dios supremo por Babilonia y conocido anteriormente con otros nombres en otras culturas como Samash dios del Sol y la justicia en la mitología mesopotámica (Utu para los sumerios y Tammuz).

Las epopeyas babilónicas, Enuma Elish

Enûma Elish es un poema babilónico que narra el origen del mundo. Es el texto épico más antiguo de la humanidad. Data de los siglos XIX-XVI a.C. Su primera versión conocida, en sumerio, data aproximadamente del año 1.200 a.C. Es conocido en la literatura universal por las dos palabras iniciales de un poema babilónico que narra el origen del mundo: «Sha Tragba imaru»: «Cuando en lo alto» …del cielo no había sido nombrado, no había sido llamada con un nombre abajo la tierra firme».

Las tablillas donde se encuentra el poema fueron halladas en las ruinas de la biblioteca de Asurbanipal (669 a.C.- 627 a.C.), en Nínive (la actual Mosul en Irak). Y es en esas las tablillas donde se le otorga a Marduk el liderazgo del panteón de los dioses. Es posible que en la época de la primera dinastía de Babilonia se redactara de nuevo una versión antigua del poema, cuando la política imperial se esforzaba en hacer de Marduk, que era el símbolo del poderío de la ciudad de Hammurabi, el primero entre todos los dioses.

La gran importancia del Poema de la Creación en la vida litúrgica de Babilonia se debe al lugar preponderante que otorga al dios de la ciudad, Marduk (la obra lleva también el título de «Poema de la exaltación de Marduk»).

En general creían que al morir, el espíritu incorpóreo descendía al oscuro inframundo y que la existencia humana en la sepultura era, como mucho, un reflejo desdichado y tenebroso de la vida terrenal. No existía la esperanza de una recompensa eterna para las personas honradas y con mérito.

 

La Epopeya de Gilgamesh

Además de los abundantes documentos relativos a la oración, la magia, la adivinación, la moral, etc., la antigua Babilonia nos ofrece largos poemas épicos y cosmogónicos, que proponen una explicación de los misterios del universo y de la vida humana.

Uno de ellos es precisamente el Poema de Gilgamesh que toma el nombre del personaje Gilgamesh. Es reconocido como la obra literaria más antigua de la especie humana encontrada hasta el momento.

Gilgamesh es un personaje legendario de la mitología sumeria que según Lista Real Sumeria, era hijo de la diosa Ninsun y del sacerdote Lillah.

Fue gobernante del distrito de Kulab y quinto rey de la ciudad Uruk (Erech en la Biblia y hoy Warga en Irak) hacia el año 2650 a.C. y protagonista del Poema de Gilgamesh, también llamada La Epopeya de Gilgamesh , por su género literario.,
En esta obra se cuentan las aventuras y desventuras de Gilgamesh en su búsqueda de la inmortalidad junto a su amigo Enkidu y que tras la muerte de este se la dejó arrebatar después de haberla encontrado.

La leyenda comienza contando cómo los ciudadanos de Uruk, viéndose oprimidos, pidieron ayuda a los dioses, quienes enviaron a un personaje llamado Enkidu para que luchara contra Gilgamesh y le venciera. Pero la lucha se torna muy pareja, y su búsqueda de la inmortalidad tras la muerte de este que se la dejó arrebatar después de haberla encontrado.

Finalmente Enkidu reconoce a Gilgamesh como rey y los dos luchadores se hacen amigos. La obra que se centra en una angustiosa e inútil búsqueda de la eternidad que refleja el terror espantoso que los babilonios sentían hacia la muerte, lo que se convertía en fuente de desesperación.

Muchos estudiosos han señalado que el mito del Diluvio contenido en la Epopeya de Gilgamesh es un claro precedente de la historia bíblica del diluvio universal que se narra en el Génesis.El interés principal del poema estriba en la tablilla del encuentro de Gilgamesh con Utnapishtim – una especie de Noé babilónico – quien relata a Gilgamesh la historia del gran diluvio.

Cuenta el Poema cómo al comienzo el mundo se hallaba sumergido en las aguas dulces y amargas; Apsu, el Océano, y Tiamat, el Mar, lo cubrían todo. Mezclando sus aguas, engendraron a los dioses y el orden salió del caos. Las parejas divinas se sucedían, se emancipaban y se iban haciendo más perfectos, hasta llegar a la tríada suprema, Ana, En-lil, Ea (= En-Ki).

Pero la actividad de los dioses acabó por turbar el reposo del Caos. Entonces Tiamat suscita monstruos de todas clases, serpientes y dragones, ante los cuales los dioses retroceden, asustados. Pero uno de ellos se levanta: es Marduk, señor de Babilonta. Lucha y se enfrenta solo con el Caos. Y corta su cuerpo en dos pedazos: con los que creará el firmamento y la tierra, y engendra a los hombres con su propia sangre.

Las creencias

Según los documentos de la época, las creencias éticas y morales de los babilonios hacían hincapié en la bondad y la verdad, la ley y el orden, la justicia y la libertad, la sabiduría y el aprendizaje, y el valor y la lealtad. La misericordia y la compasión iban fuertemente unidas, y se les brindaba una especial compasión a las viudas, huérfanos, refugiados, a los pobres y a los oprimidos.

 

Los ritos

En las primeras civilizaciones era frecuente la celebración de rituales que señalaban el inicio y el final de la siembra, el comienzo de una guerra o el cambio de las estaciones. En ellos se destacaba la actividad de uno o varios dioses. En Mesopotamia, uno de los ritos más conocidos y populares fue el rito de Año Nuevo.

Las ciudades más grandes también contaban con muchos templos, dedicados a una u otra deidad; Babilonia, por ejemplo, contaba con más de 50 templos en tiempos de Caldea (siglos VIII al VI a.C.). Diariamente se ofrecían sacrificios de animales, así como ofrendas de verduras, libaciones de agua, vino y cerveza, y quema de incienso. La fiesta más señalada de todas era la celebración del año nuevo en el equinoccio de primavera; se conocía con el nombre de fiesta Akitu, santuario en las afueras de Babilonia.

Se celebraba en primavera a las afueras de la ciudad, en el campo, ya que era una fiesta relacionada con la agricultura.

Su duración era de once o doce días y en cada uno de ellos el sacerdote principal practicaba un rito determinado, como, por ejemplo, pedir a los dioses que en la ciudad hubiese abundancia. También era la época en la que se recibía a los nuevos sacerdotes.

Durante estos días, el rey daba su cetro, su corona y su maza de combate a la estatua del dios principal de la ciudad. Con esto quería decir que cedía al dios el control directo de su pueblo. En estos rituales abundaban los gestos y oraciones que pretendían asegurar el buen funcionamiento de todo el universo.

El zigurat, con su forma que se elevaba hacia el cielo, llevó a los judíos a imaginar el mito de la torre de Babel. Realmente se trataba de una construcción que parece que cumplía un cometido religioso y servía como observatorio astronómico.

Las Leyes, el código Hammurabi

El Código de Hammurabi es la primera ley escrita de la que se tiene constancia. La figura superior muestra al propio Hammurabi en posición humilde ante Shamash, dios del Sol. Bajo ella están escritas casi 282 leyes con objeto de regir las decisiones de los jueces.

Erigida originalmente en el templo de la ciudad de Sippar, a orillas del Éufrates, fue trasladada a Susa por Shutruk-Nakhunte en 1200 a. C. Actualmente se encuentra en el Museo del Louvre de París.

Mesopotamia en la Biblia

En torno al 3.500 a.C. la región de Mesopotamia estaba habitada por los sumerios, quienes se establecieron en esta región procedentes de las montañas del norte. La ciudad más importante de entonces era Ur, lugar de nacimiento de Abraham. Sin embargo hacia el año 1.850 a.C. los sumerios fueron dominados por los acadios, pueblo de lengua semita. Los acadios trasladaron la capital, Ur, hacia Acar, en el centro de Mesopotamia. Al cabo de un tiempo los sumerios dominaron nuevamente la región, fundando con ello el imperio sumerio-acadio.

Ur, en la zona, es la ciudad de donde parte Abraham hacia la «tierra Prometida». Son numerosos los nombres, lugares y epopeyas estrechamente vinculadas a la Biblia.

Es precisamente bajo Hammurabi cuando los amorreos llegaron a la mayor extensión de su poder que dominó no sólo las tierras fértiles del Asia occidental en Mesopotamia, sino también de Siria y Palestina, confirmando las fuentes bíblicas. 

Fueron los pueblos con los que tuvo que tratar Abrahán en Palestina (Gén. 14: 13), y a quienes derrotó Moisés cuando llevó a los hijos de Israel a la tierra de la promesa (Deut. 3:8; 4:47).

Ciertamente, hace poco más de 200 años los pensadores podían preguntarse si alguna vez existieron esas ciudades de las cuales tanto hablaba la Biblia y que también fueron mencionadas y descritas por los autores clásicos. Sin embargo, no fueron los coseos sino los hititas los que pusieron fin a la primera dinastía de Babilonia. Alrededor de 1.550 a.C. invadieron el país y saquearon Babilonia.

Los eruditos no comprendían que la destrucción completa de esas ciudades había sobrevenido como cumplimiento de profecías formuladas acerca de ellas hacía muchos siglos, profecías que habían anunciado su ruina final y extinción cuando todavía estaban en el pináculo de su gloria y poder. (Por ejemplo, ver Nah. 3 en el caso de la ruina de Nínive, e Isa. 13:19-22 ) en cuanto a la destrucción de Babilonia.) Los descubrimientos han ayudado a entender la veracidad de los relatos bíblicos.

Proyección de Babilonia hoy en la Astrología

Con su proceder se entiende que los babilonios pusieran las bases para el desarrollo de la astronomía, uno de los saberes científicos actuales más fascinantes, pese a que lo hicieron con finalidades religiosas y de adivinación.

El interés de los babilonios era acerca de la astrología, es decir, sobre el estudio de la posición y el movimiento de los astros con el fin de predecir el futuro de las personas y pronosticar sucesos.

Próxima número de la serie Religones 4- Hindísmo


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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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