Cupich aboga por que los obispos permitan que grupos independientes les investiguen

Dolan, en la cuerda floja tras intentar utilizar a los abusos contra los ‘hombres del Papa’

El arzobispo de NY, más aislado que nunca tras los elogios papales a Wuerl

Dolan, en la cuerda floja tras intentar utilizar a los abusos contra los 'hombres del Papa'
El cardenal de Nueva York, Timothy Dolan

Dolan estaba convencido que podría utilizar el espectro de los abusos para desacreditar a los prelados más importantes que no han dudado a la hora de poner en marcha la "primavera franciscana"

(Cameron Doody).- Quiso quitar de en medio y de una tacada a los cardenales Wuerl, Cupich, Tobin y Farrell -los «hombres de Francisco»- para convertirse en rey indiscutible de la Iglesia estadounidense. Por eso filtró las primeras noticias de las acusaciones «creíbles» de abusos contra el cardenal McCarrick, el ‘padrino’ del ala progresista de la Iglesia de ese país.

Pero la jugada ha vuelto en contra del cardenal arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, quien -tras los elogios que el Papa dedicó a Wuerl tras aceptarle la renuncia- ha acabado más aislado que nunca, y dicen que hasta irrelevante ya en círculos eclesiales.

La maniobra parecía perfecta. Publicar que la archidiócesis de Nueva York había encontrado sustancia en las denuncias contra McCarrick -predecesor de Wuerl en Washington- al mismo tiempo que Wuerl, el también ex-obispo de Pittsburgh, estaría bajo asedio por el informe del Gran Jurado de Pensilvania. Wuerl no podría aguantar tal avalancha de titulares adversos, pensaba Dolan, como tampoco podrían hacerlo Cupich, Tobin y Farrell, los hombres que McCarrick promovió dentro de la Iglesia estadounidense. Dolan estaba convencido que podría utilizar el espectro de los abusos para desacreditar a los prelados más importantes que no han dudado a la hora de poner en marcha la «primavera franciscana». No como él, que aunque lo intenta esconder bajo sus formas joviales y hasta campechanas, no está de acuerdo con la dirección en la que Bergoglio está conduciendo a la Iglesia. Hasta el punto en el que Dolan firmó la famosa ‘carta de los trece cardenales’ en contra del Sínodo sobre la Familia en 2015.

Pero a Dolan le ha salido el tiro por la culata. Wuerl se jubila de Washington -tres años después de que ofreciera su renuncia por primera vez, al cumplir los 75 años- pero seguirá como administrador apostólico de la archidiócesis. Oportunidad plena para asegurarse de que haya un sucesor suficientemente «francisquista». Nombramiento que Wuerl también podrá conseguir siendo miembro de la Congregación para los Obispos en Roma. Y quizás incluso con un nuevo encargo del Papa Francisco, ya que el pontífice se ha dicho «orgulloso» del «corazón» de este «pastor».

¿Qué pasa ahora con Dolan, entonces? Fuentes apuntan a que no solo se enfrenta a un ‘motín’ de sus curas debido a su oposición a que víctimas de abusos puedan denunciar abusos ya prescritos por medio de una ‘ventana retroactiva‘ legal, sino que también tiene miedo a qué puede descubrir la ex-juez que ha encargado revisar los archivos de curas pederastas de su diócesis. Con lo que el arzobispo de Nueva York puede encontrarse con que el Papa acabe decidiendo prescindir de él y no de Wuerl, Cupich, Tobin y Farrell, como este rebelde esperaba.

El cardenal Dolan

 

Cupich aboga por que los obispos ceden su autoridad para que laicos les investiguen

Por su parte, el cardenal Cupich se ha referido a la dimisión del cardenal Wuerl, y ha declarado que «no me sorprendió que decidiera que fue importante para él apartarse por el bien de la Iglesia, porque siempre ha puesto el bien de la Iglesia por delante de todo lo demás, hasta el punto de decir ‘Me equivoqué'».

En una entrevista con el National Catholic Reporter, el arzobispo de Chicago -en Roma estos días como nombramiento papal al Sínodo de los Jóvenes- ha elogiado al ya administrador de Washington como «un hombre honesto» lleno de «amor por la Iglesia» y quien ha hecho contribuciones «enormes» al catolicismo en los EEUU.

Al mismo tiempo, el cardenal Cupich ha pedido al episcopado del país -ante su reunión anual a mediados de noviembre- que se prepare para «erradicar» el «privilegio, poder y protección» que traen consigo la «cultura clerical» a la que se ha acostumbrado. Hasta el punto en el que los obispos han de aceptar que la rendición de cuentas por la que claman los fieles requerirá que investigadores independientes los pueden acabar investigando.

«Los obispos tienen que decir, como grupo, ‘Cedemos nuestros derechos como obispos para que alguien venga y nos investigue’«, ha declarado el arzobispo de Chicago. «Cada obispo tiene que estar dispuesto a decir, ‘Dejaré que me investigue un grupo independiente si hay alguna acusación [de mala conducta]».

El cardenal Cupich, en el Sínodo de los Jóvenes

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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