El desamparo de la Sagrada Familia los simboliza

En Damasco, un pesebre sin techo representa a los 13 millones de refugiados sirios

"Queríamos ser solidarios con nuestros compatriotas empobrecidos y olvidados", dicen sus responsables

En Damasco, un pesebre sin techo representa a los 13 millones de refugiados sirios
Niños sirios en un campo de refugiados

Por primera vez en muchos años de guerra, la catedral maronita de la capital vuelve a ser centro de actividades

Este año muchos jóvenes cristianos han comenzado a reunirse de nuevo también en la catedral maronita de Damasco, después de años sin llevar a cabo ninguna actividad en común a causa de la guerra. Los jóvenes son los que esta Navidad se ocuparon de instalar el pesebre en el templo.

En esa escena de Natividad que los muchachos y muchachas han preparado las figuras de la Virgen María, San José y el Niño Jesús están al aire libre sin estar protegidas por un techo o dentro del establo, como habitualmente se presentan los pesebres en el mundo.

Y si los fieles y los peregrinos preguntan por esto a los jóvenes cristianos de Damasco, responden que la Sagrada Familia bajo las estrellas y sin un lugar a dónde ir simboliza la situación de 13 millones de refugiados sirios que no tienen techo.

«El Niño Jesús es uno de ellos. Queríamos ser solidarios con nuestros compatriotas refugiados, empobrecidos y olvidados, con este pesebre sin techo abandonado, como ellos, a cielo abierto, de donde proviene la única esperanza», explica en un mensaje enviado a la Agencia Fides el arzobispo maronita Samir Nassar.

(RD/Fides)

 



Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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