Josep Miquel Bausset

“No dirás falsos testimonios ni mentirás”

Cuando el Sr. Cantó dice que no puede trabajar en Catalunya por "hacer teatro en español", además de mentir hace el ridículo

“No dirás falsos testimonios ni mentirás”
Josep Miquel Bausset

La temporada pasada se representaron en Cataluña 292 obras en castellano, que representan un 35% del total de las obras representadas. En catalán fueron el 44%, en bilingüe un 2%, un 11% en otros idiomas y el resto sin texto

(Josep Miquel Bausset).- Es éste el octavo de los diez mandamientos de la Ley de Dios, que Moisés recibió en la montaña del Sinaí. No mentir, no ir con falsedades, ni con trampas o engaños, es la norma y la conducta de las personas honradas. La manera de hacer de aquellos que no esconden nada ni se inventan mentiras. Y es que la mentira es decir lo que es falso con la intención de engañar al semejante. O también, decir lo contrario de lo que se piensa.

La Palabra de Dios nos exhorta a alejarnos de la mentira. O más todavía: que la mentira y el engaño no entren en nuestra vida. Pero a menudo los políticos nos mienten. Y repiten una y otra vez la misma mentira, queriendo hacernos creer que a base de repetir la mentira, esta falsedad será verdad.

Toni Cantó, diputado de Ciudadanos por la circunscripción de València, miente de forma descarada cuando dice que no puede trabajar «en Cataluña por hacer teatro en español» (El Español, 9 de enero de 2019). El Sr. Cantó miente de nuevo, cuando afirma en este mismo medio de comunicación, que «es obvio que hay territorios donde por hacer teatro en español ya no puedes entrar, como en Cataluña». Y sin ningún rubor, mintiendo una vez más, el Sr. Cantó dice: «Yo hace años que no puedo trabajar allí por hacer teatro en español».

La falsedad que se inventa el Sr. Cantó cae por su propio peso (como también las mentiras de los que dicen que en Cataluña se persigue el castellano), viendo la cartelera de los espectáculos de teatro en Barcelona. El mismo día que el periódico El Español recogía las declaraciones del Sr. Cantó, Lolita Flores, hija de Lola Flores, estrenaba en el teatro Romea de Barcelona, la obra: «Fedra» (El País, 10 de enero de 2019).

Pero no es esta obra interpretada per Lolita, la única que se representa en los teatros de Barcelona. Y es que en la cartelera actual o en los próximos días, se estrenaran, también en castellano, las obras: «El desguace de las musas», con Gabino Diego; «Mucha tontería» con Berto Romero; «Señora de rojo sobre fondo gris», con José Sacristán; «Ya digo yo», con Dani Martínez; «El sueño del pibe» con Joaquín Castellano; «Tanta tolerancia me está ofendiendo» con David Suárez o «Todas las noches de un día» con Carmelo Gómez.

Según datos de Adetca (Asociación de Empresarios de Teatro de Cataluña), la temporada pasada se representaron en Cataluña 292 obras en castellano, que representan un 35% del total de las obras representadas. En catalán fueron el 44%, en bilingüe un 2%, un 11% en otros idiomas y el resto sin texto.

¿Por qué algunos políticos, sobre todo, aunque no todos, se obstinan a inventarse cosas que no son? ¿Por qué el Sr. Cantó miente cuando engaña a la sociedad diciendo que no puede hacer teatro en Cataluña «en español»?

Todos, pero sobre todo los políticos, estamos llamados a decir la verdad. A no inventarnos falsedades ni a ir por la vida con engaños. El Sr. Cantó habría de recordar que, como nos dice Jesús de Nazaret, «la verdad os hará libres» (Jo 8:32). Y también a las palabras de San Pablo cuando denuncia a aquellos que «han cambiado la verdad por la mentira» (Rm 1:25)

El Sr. Cantó habría de saber que una mentira repetida mil veces, continúa siendo una mentira. Y que el hombre se ha de caracterizar por decir la verdad. Así nos lo enseña la Palabra de Dios cuando abomina a aquellos que «todo lo que se dicen es mentira, fruto de unos labios aduladores y de un corazón falso» (Ps 11:3). Y es que Dios denuncia a aquellos que «solo piensan como podrán engañar» (Ps 61:5) y por eso pide a los hombres «que no digan nada de falso tus labios» (Ps 33:14)

También San Pablo denunciaba «la hipocresía de la gente falsaria» (1Tm 4:2) y el salmo 118 nos exhorta a aborrecer el engaño: «aborrezco el engaño, lo detesto» (Ps 118:163), ya que «un testimonio verídico no miente, pero un falso testimonio declara mentiras» (Pr 14:5). La Palabra de Dios prohíbe falsear la verdad.

Por eso son tan oportunas las palabras del P. Abad Josep Mª Soler cuando hace unos días decía: «Las relaciones han de estar fundamentadas en la sinceridad y en la verdad». Por eso todos «hemos de sentir una exigencia de verdad en el fondo del corazón, en la palabra y en las obras que hacemos».

Y es que en la vida de cualquier persona, y más aun en los políticos, «ha de resplandecer la exigencia de la verdad». Y es que como ha dicho el Hermano Lluís Serra, marista y secretario de la Unió de Religiosos de Catalunya, «normalizar la mentira es destruir la convivencia» (Avui, 23 de enero de 2019).

Cuando el Sr. Cantó dice que no puede trabajar en Catalunya por «hacer teatro en español», además de mentir hace el ridículo, porque con solo mirar la cartelera de los teatros en Barcelona, su mentira queda al descubierto.

Y es que cuando un político utiliza la mentira, la falacia y el engaño, es porque no tiene más argumentos que esos para defender sus ideas.

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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